juan guillermo tejeda

MANUEL VICENT, PARA VIVIR

Posted in cotidiano, dignidad by jgtejeda on marzo 14, 2010

DE MANUEL VICENT HOY, EN EL PAÍS     :::::::::::::::::::::::::::: ____________ PARA VIVIR _ Si uno deja de fumar no es para vivir más años, sino para vivir mejor ahora mismo y no tener que resollar como una foca al subir veinte peldaños. Si uno come en pequeña cantidad comida sana y no ingiere grasa animal, hamburguesas con carne de perro y gallinejas fritas con aceite de motor, no es para adelgazar o bajar la tripa, sino para respetar el propio cuerpo y no someterlo a la humillación de tener que digerir semejante basura. Si en lugar de apoltronarse ante el televisor para recibir indefenso su descarga diaria de estiércol, uno se mueve, camina una hora al día o se machaca en el gimnasio, no es para exhibir en la cama un pecho de lagarto o presumir de bolas ante las amigas en el bar, sino para sentirse flexible y no verse obligado a gemir una blasfemia al salir de taxi o al levantarse del sofá. Si se renuncia a habitar espacios cerrados que huelen a aliento fétido, y se inspira aire fresco y limpio hasta el fondo de los pulmones, esta actitud sólo tendrá sentido si además de purificar las células con oxígeno verde, uno busca que la naturaleza entre a formar parte del espíritu. No fumar, comer sano y hacer ejercicio, sirve para ofrecerse al placer de ahora mismo, puesto que la eternidad cabe entera en el día de hoy, sin esperar a mañana. Mientras uno vive de forma saludable sigue siendo inmortal. Los últimos años que te resten de tu paso por esta tierra, si te has convertido ya en un desecho humano, puedes regalárselos al sepulturero. Estas reglas sólo atañen al cuerpo, pero hay que acompañarlas de una sencilla disciplina espiritual si se pretende llegar más allá. El ambiente degradado por los insultos que se infieren mutuamente los políticos es mucho más venenoso que el óxido de carbono. Prohíbete respirar ese aire. Aléjate del pesimista que sólo busca amargarte el día, y usa tu nuca como basurero psíquico para depositar en ella su frustración. Nunca discutas con el creyente que lleva el fuego del infierno incluso en el mechero. Su fanatismo es peor que la carne de perro. Guárdate del que pretende darte lecciones con una verdad absoluta o con un bate de béisbol. Son dos formas de partirte la cabeza. Y si un moralista con halitosis te señala con el dedo, huye y no te detengas hasta que veas que en el horizonte arden las palmeras.

EMOTIVA Y PERVERSA TELETÓN

Posted in enredillo by jgtejeda on diciembre 3, 2008

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(POR JGT, HOY EN EL PORTAL TERRA)  Cumplió la meta nuevamente este año la veterana Teletón, con don Francisco a la cabeza de un elenco estelar y farandulero. Con 16.589.850.127 millones de pesos recaudados, se superó en más de tres mil millones la cantidad prevista. Nacido en los peores años de la dictadura, el masivo evento cumplió tres décadas, y desplegó, como siempre, su perversa mezcla de valores y antivalores.

Valores: ayudar a los desvalidos, en este caso los niños con discapacidades, que sufren de graves carencias, y que gracias a la fundación Teletón logran una vida digna. No es poco, y es una obra hermosa, en estos momentos indispensable. Adicionalmente, logra don Francisco congregar transversalmente a una chilenidad cada vez más apática y desmembrada. La Teletón hace vibrar al público sea repletando el Estadio Nacional, o en casa a través de la televisión.

Antivalores, quizá muchos más: la Teletón es, antes que nada y a primera vista, el triunfo de la fealdad, de la ordinariez en los disfraces, pelucas y chistes, de la vulgaridad en los gestos, del mal gusto en los personajes, en fin, ese mundo de utilería payasera y de doble sentido que don Francisco ha sabido convertir exitosamente en un referente nacional exportándolo incluso a Miami, y que como casi todos los circos no es solamente feo, sino que juega permanentemente con la maldad, la burla, el ridículo, la vanidad, la ambigüedad sexual, el entusiasmo, la sensiblería, el aplauso y la emoción. En ese espejo deformado por la diestra mano del animador se contempla el país desde hace ya demasiado tiempo.

Es también la Teletón una derrota de las instituciones sociales, la humillación pública de una sociedad incapaz de ofrecer a los niños discapacitados otro horizonte que el de la caridad a punta de shows. En Chile, si tienes pocos años y vas en silla de rueda -niño, niña- has perdido tus derechos, y ojalá que alguien haga una donación, porque en esta tierra cruel, ese es el mensaje, cada cual se las arregla como puede. Las donaciones no son hechas por manos generosas y discretas, tampoco resultan de un acuerdo nacional sobre el tema, sino que brotan con chulería desde unos seres que plantan la cara y el nombre y el logo durante mucho rato en la televisión a la vista de todos, y desde unos bancos que esta vez al año son buenos después de ser malos los otros 364 días.

Ante la Teletón cuesta recuperar la sensatez. Nos tiene hipnotizados don Francisco, y hemos llegado a creer que el único medio para garantizarle una vida digna a esos niños discapacitados es montar cada año este show farandulero y exhibicionista. La fórmula viene en un kit siniestro, y lo tomas o lo dejas. O estás a favor de ayudar a los niños y entonces aplaudes la Teletón, o estás en contra de la confusa cruzada de Mario Kreutzberger y por tanto pretendes perjudicar a los niños discapacitados y que el cielo te maldiga. El dinero aparece cada año -o sea existe, está allí- pero no se puede recaudar de manera organizada y legal, no: para que aparezca el billete hay que reír y bailar y aplaudir y donar y saltar y exhibir marcas bajo la huasca farandulera del veterano comunicador de pelo oscuro.

Nadie se atreve, pues, a objetar nada pese a que una sensación rara nos embargue. En primera fila, lamiendo la suela del evento, nuestros políticos, encabezados por la presidenta y sus ministros o ministras, apoyando, aplaudiendo con buen humor y entusiasmo a esos presentadores y humoristas que por lo general no sólo tienen la peor idea de ellos sino que se dedican a convencer al país completo de que la política es una actividad miserable y los políticos una sarta de corruptos e ineptos. No sabe uno si esos rostros de la vida pública están en primera fila como rehenes o como seguidores. La Teletón es cruel, no deja espacio para disentir: es preciso ser teletonista o exponerse a los peores castigos del cielo y de la tierra.

Durante los días de la Teletón el presidente de la república parece ser Mario Kreutzberger, y sus ministros la Bolocco, Kike Morandé o Sergio Lagos, en tanto que las empresas se las dan de ministerios. Disponen de una cadena nacional de televisión con la que las auténticas autoridades no se atreven ni a soñar. Y las figuras símbolo de la juventud o de la gente de la calle son millonarios como el pintoresco Farkas, o el sorprendente Nazar. El ambiente republicano ha sido suplantado por un baile de marcas, campañas publicitarias, promoción, y dinero crudamente traído y llevado por modelos despampanantes. Money, muslo, logo, ordinariez, aplauso, luces. Y al fondo de la conciencia de todos, esos niños.

Quisiéramos algunos un país donde la diversión dionisíaca y orgiástica fuese sensual, por cierto, pero no obligatoriamente chabacana. Soñamos quizá, pese a don Francisco, con un país donde todo niño al momento de nacer tuviese derecho a las debidas protecciones y cuidados, más aún tratándose de pequeños con discapacidades, sin que ello obligue a nadie a pasar por el bombo televisivo. Nos gustaría alcanzar la meta de una vida decente y digna sin tener que recurrir cada fin de año a esos extraños personajes y esas confusas ceremonias publicitarias. Sería hermoso decir adiós a estos formatos crueles y exitosos, a estos valores enredados en antivalores que son herencia de nuestros peores tiempos como país y como sociedad.

EL MERCADO Y LOS POLÍTICOS

Posted in enredillo by jgtejeda on octubre 21, 2008

El mercado, al que se supone innovador, eficiente, veloz y moderno va dando tumbos y se revuelca en el pánico. Los políticos, a los que se supone corruptos, ineptos, antiguos, salen al rescate. El mercado resulta que no da la cara: la crisis financiera ha sido causada por anónimos. Los políticos, en cambio, que viven de su sueldo y cada tanto se les acaba el cargo, sí dan la cara. Pero igual seguimos despreciando a los políticos. Y admirando a los mercaderes.

EL PAPA, HEGEL Y LOS POLÍTICOS

Posted in pillo by jgtejeda on septiembre 20, 2008

Se queja el Papa de una cultura contemporánea del vacío, donde nada parece tener sentido, y le opone una cultura de la santidad. Lo que se advierte con nitidez, en todo caso, es que estamos viviendo una cultura que prefiere no formular proyectos colectivos. Los proyectos colectivos se pervirtieron con el nazismo y el comunismo, cuyas necesidades de “avanzar” eran tan enérgicas que las vidas humanas y la dignidad de las personas pasaron a segundo plano. Ambos experimentos fueron, finalmente, una derrota de la inteligencia, una caída de la razón que no supo ver las monstruosidades cometidas en nombre de grandes ideales. La democracia de hoy, más modesta, es una democracia de administración, que garantiza la dignidad personal a cambio de suspender cualquier proyecto colectivo. Las sociedades parecen haber abandonado la idea de progreso, entendiéndolo como una acción de grupo en pos de un ideal. Los ideales están mal vistos. Por ello es que el progreso se entiende hoy exclusivamente como algo individual, y relacionado con cosas, con tecnología, con el mercado. Puedo llegar a vivir en un barrio mejor, o a tener tal o cual modelo de auto, o a poner a los hijos en ese colegio exclusivo, etc. O pueden tal vez los científicos encontrar una cura para el cáncer o alargar la vida mediante manipulación genética.. La idea hegeliana de que la humanidad tiene finalmente un sentido, que existe un espíritu del mundo que se va desplegando a través de choques y avances parciales, ha sido descartada implícitamente. Es así que si Chile como sociedad abandona también la idea de progreso, si deja atrás los sueños hegelianos de un avance en su autorrealización colectiva… ¿a qué se dedican los políticos? En el mejor de los casos, a administrar con timidez lo existente, lo que va brotando de modo espontáneo -malls, autopistas, consorcios privados de salud, etc.- y en otros, sospechamos, a enriquecerse fraudulentamente. Total, en un mundo individualista lo lógico es esperar que un diputado o una ministra estén buscando desde sus cargos un mejoramiento personal. Hemos comprado colectivamente la certeza de que el progreso colectivo no existe, que habitamos un mundo mágico que se mueve solo, donde son automáticas las ciudades, las finanzas internacionales, la política, la educación. Visión fatalista, pues, y cerrada al progreso salvo en lo que cada cual pueda atrapar con sus propias garritas. Declive de las ideologías, pero también de cualquier proyecto colectivo de futuro, decadencia de los partidos políticos como herramientas de esos proyectos (inexistentes), sensación general de frustración, de sospecha, o -como dice el Papa- de vacío.

ASCO POLÍTICO

Posted in politik by jgtejeda on mayo 16, 2008

Entre un 80% y un 90% de los chilenos desconfía de los partidos políticos y no les ve virtud alguna. Las cifras aparecen en una encuesta >>>> ver resultados aquí. Sabemos que parte de este desencanto se debe a defectos o lentitudes de los sistemas políticos en general que se adaptan con dificultad a la sociedad globalizada y tecnológica. Otra parte deriva de fallas humanas, de comportamientos impropios. Habría que saber, sin embargo, cuánto del alto porcentaje de rechazo se debe a la acción corrosiva de los periodistas y los medios, que al no atreverse a criticar al poder de verdad (se quedarían sin trabajo, se transformarían en marginales) se divierten un rato criticando y a menudo enfangando a este otro poder sin demasiado poder que es el de los partidos políticos. No hay nada más divertido y más barato que echar pestes sobre un senador, un alcalde o un seremi y ojalá llevarlo a la ruina o a la cárcel. Es un divertimento altamente popular y sin costo alguno. Muchos sueñan con un mundo liberado de las suciedades de la política: lo hemos conocido bajo Pinochet. Lo conocen los cubanos bajo los hermanos Castro. Es como barrer con una escoba empapada en vómito. Fuera de las dictaduras, no hay un mundo sin políticos. Los políticos pelean y se dicen pesadeces porque su trabajo es hacerse cargo de los conflictos: se palmotean la espalda y sonríen como hienas porque su trabajo es generar acuerdos entre gente diversa. Los políticos funcionan con partidos porque no hay otra manera, que se sepa, de traducir en políticas públicas los malestares y sueños divergentes de millones de personas que comparten una nacionalidad pero viven en mundos económicos, sociales y culturales muy diversos. Los políticos roban o mienten o son corruptos del mismo modo que los periodistas, los médicos, los curas o las actrices o las empresarias roban, mienten y se corrompen: no todos, por cierto, sólo algunos. Pero se generaliza en el caso de los políticos, tal como en tiempos de la Unidad Popular se simplificaba y se generalizaba respecto de los empresarios, considerándolos siempre explotadores y chupasangres. El asco por la política es, al final, una arbitrariedad moderna, una forma contemporánea de asco por los demás, un modo individualista de ceguera social, una forma muy humana de cobardía que surge porque no hay cojones para criticar a quienes realmente abusan, que están no en una determinada profesión, sino un poco en todas partes.