juan guillermo tejeda

ESTAMOS EN MANOS DE QUIZÁS QUÉ GENTE

Posted in extraño by jgtejeda on diciembre 19, 2010

Tanta obcecación por centrar la atención en Assange

y sus métodos, tanto interés por escrutar sus motivaciones,

tantas maniobras por destruir su reputación personal

contrastan sin embargo con la colosal falta de respeto,

cuando menos, que los diplomáticos estadounidenses

muestran hacia las legislaciones, las normas y los

procedimientos de los países en los que ejercen su

oficio, empezando por España, a juzgar por los cables

publicados >>>>>

TUS VALORES VALEN

Posted in normal by jgtejeda on enero 24, 2009

539px-cabeza_de_angel

Georges Lakoff, académico de lingüística de la Universidad de Berkeley, vio en Obama la encarnación de sus teorías, y a mí me pasa un poco lo mismo…. Aleluya, se dijo, aquel joven político afroamericano hacía lo que los conservadores llevaban lustros practicando en Estados Unidos y Europa, y lo que, salvo excepciones, soslayaban sus rivales progresistas. Y así les iba de bien a los primeros, que desde la época de Reagan y Thatcher dominaban la agenda política e ideológica, y de mal a los segundos, que jugaban a la defensiva, siempre en terreno contrario. __________ En Puntos de reflexión insiste en que, mientras los conservadores tomaban la iniciativa, los progresistas dejaron de proponer sus principios y valores…………. MÁS EN EL DIARIO EL PAÍS>>>>>>>>>>>>>>

LOS ESCLAVOS DE MANUEL VICENT

Posted in normal by jgtejeda on septiembre 7, 2008

ANTORCHA

Posted in normal by jgtejeda on mayo 11, 2008

DEL GRAN MANUEL VICENT….. DIARIO EL PAÍS>>>>: En las ruinas del templo de Hera, en Olimpia, una vez más los rayos del sol, a través de un espejo cóncavo, han encendido la antorcha olímpica y una cadena de atletas la está llevando alrededor del mundo desde Grecia hasta Pekín. En cada país por donde ha pasado hasta ahora ha iluminado a toda clase de miserias, pero también el poso de idealismo que aun queda en la humanidad. Esa llama tan pura deberá atravesar toda la basura del planeta antes de que arda finalmente en lo alto del pebetero. Este rito se estableció por primera vez en 1936 en los juegos olímpicos de Berlín, que fueron famosos porque Hitler abandonó la tribuna ante el triunfo del atleta negro Jesse Owens y se negó a entregarle las cuatro medallas de oro. Humeaba aún el sebo de esa antorcha olímpica, después de ser apagada, cuando cayeron sobre Europa cincuenta millones de cadáveres. En China son ejecutadas más de tres mil personas al año con un tiro en la nuca y las familias deben resarcir al Estado el valor de las balas, pero en Pekín, durante los juegos, se va a erradicar por decreto la contaminación para que entre aire puro en los pulmones de los atletas. Por su parte los monjes del Tibet ya han probado la antorcha olímpica en forma de estaca. En la antigua Grecia, los reyes de las ciudades y colonias, siempre en guerra entre ellos, establecían una paz obligada cada cuatro años y mandaban naves a Olimpia cargadas de poetas, artistas y atletas, a competir en la palestra. Allí les esperaba la multitud trufada de ladrones, tahúres, prostitutas y vendedores ambulantes presidida por Zeus, al cual los sacerdotes sacrificaban una hecatombe de bueyes rubios. Las cenizas eran depositadas en crateras de oro en la corriente del río Alfeo y los atletas vencedores, coronados con hojas de acebuche, las despedían con cánticos y versos. A continuación los griegos volvían a degollarse entre ellos. Entonces no había llama olímpica. El sol era la única antorcha. Los estetas anglosajones que reiniciaron los juegos al final del siglo XIX, tomaron directamente del sol de Olimpia la famosa llama cuya antorcha ilumina cada cuatro años desde lo alto del pebetero los ideales de belleza, sueños de paz, músculos y marcas antes de convertirse de nuevo en una estaca. 

MILLÁS Y LAS COSAS

Posted in normal by jgtejeda on mayo 9, 2008

Una columna de Juan José Millás hoy, en El País >>>> En la antigüedad teníamos más metros cuadrados que cosas. Ahora, en cambio, tenemos más cosas que metros cuadrados. Hace años, podías recorrer un pasillo de 15 metros sin tropezar con un solo mueble. Ahora no puedes dar dos pasos sin estrellarte contra una bicicleta estática, una vajilla de Chillida o la armadura de una tienda de campaña. Mucha gente cambiaría los objetos por metros cuadrados; el problema es que la mayoría de esos trastos sólo tienen un valor romántico, que no cotiza ni en los mercadillos de pueblo. Ya me dirán para que sirve la maleta de madera con la que papá se fue a Alemania, el televisor en blanco y negro que conservamos absurdamente debajo de una cama o la impresora portátil que compramos hace 15 años por si acaso (¿por si acaso qué?).

Lo bueno, ahora lo comprendemos, eran los metros cuadrados. No hay cosa mejor que cien o doscientos metros cuadrados, todos juntos, sin más objetos que la foto del abuelo en la pared del pasillo y una alacena en el comedor. Construir viviendas pequeñas por sistema es como escribir frases cortas por obligación. La frase corta funciona bien como desván, como cuarto trastero, como altillo en el que introducir una o dos ideas pequeñas (las que caben en una columna, por ejemplo). Pero para vivir, para respirar, para estar a gusto, nada como un piso de seis o siete habitaciones, cuatro exteriores y tres interiores, además de la cocina, el baño y los aseos. Ahora, dada la escasez de metros cuadrados y la abundancia de cosas, ha aparecido un negocio nuevo, el de los trasteros que guardan toda esa basura doméstica. Hemos vendido el alma (o los metros cuadrados) a cambio de cosas que brillaban, de espejuelos con los que no sabemos qué hacer. Deberíamos regresar a la frase larga, a la oración compuesta, al pasillo de 15 metros de largo. A la conciencia.

MICROORGANISMOS AL ATAQUE GLOBAL

Posted in enredillo by jgtejeda on abril 15, 2008

Noticia completa aquí>>>> El cambio climático, los daños en el ecosistema y la industria farmacéutica hacen mutar el microsistema bacteriano y viral. La agresión permanente al ecosistema culmina en una especie de revolución bacteriana. Esta “rebelión de los microorganismos” está provocando que los agentes infecciosos creen resistencias a los antibióticos y fármacos disponibles en patologías tan prevalentes como la tuberculosis o la malaria, y otras tan graves como la meningitis o las infecciones que se adquieren en los hospitales.Los seres humanos han destruido ecosistemas y han liberado microorganismos, virus y bacterias de áreas desconocidas. “Somos los únicos responsables”, sostiene Julian Davies, de la Universidad de British Columbia, en Vancouver (Canadá). Por ejemplo, en los últimos 50 años la industria farmacéutica ha producido millones de toneladas de antibióticos, biocidas o bactericidas…