juan guillermo tejeda

SANGRE CHILENA

Posted in pillo by jgtejeda on noviembre 10, 2008

goya

Historia de sangre. La política parece a veces divertida y hasta farandulera, o administrativa… una lata quizá. Pero el gobierno de las personas a través del aparato estatal es un asunto de sangre. El estado puede enviarnos a la guerra, o dictar una condena de muerte, etc. Todo estado, por pacífico que sea, se funda en hechos violentos. Sobre la Revolución Francesa razonaba admirativamente De Maistre, odiándola, y concluía que al guillotinar al Rey se había fundado un nuevo orden republicano, una soberanía diferente a la de los monarcas. Lo mismo hicieron los comunistas en las tierras rusas, o los judíos en Israel, o nosotros los chilenos al alzarse nuestros antepasados en contra de la corona española. El poder del presidente y del parlamento y de los jueces viene de esa soberanía que se alcanza únicamente por la violencia. El estado posee el monopolio jurídico de la violencia. Por eso es que Pinochet alegaba en Londres diciendo que él tenía “inmunidad soberana”. El Memorial a Jaime Guzmán es una ratificación pública de ese fundamento feroz de nuestra vida política: se trata de la sangre de la independencia a la que se suman algunas otras, por ejemplo la de Balmaceda, que se apartó de la oligarquía, o la de Allende y sus partidarios, que desconocieron el pacto silencioso acerca de la propiedad inviolable. Guzmán dedicó su vida a la sangrienta rectificación que ocurrió entre 1973 y 1988. Si damos por bien derramada la sangre de quienes fueron perseguidos y ultimados por Pinochet, celebramos entonces el rol político de Jaime Guzmán. Y ello incluye, a la inversa (en esta lógica enfrentada hay crímenes que el orden estatal necesita y crímenes que repudia), dar por mala la acción que condujo al derramamiento de su propia sangre. El Memorial consagra la existencia de dos terrorismos, uno estatal, institucionalizado, rectificador, conservador, estructurante, pinochetista (con el que se está de acuerdo), y otro terrorismo callejero, periférico, izquierdista, anárquico, derrotado (con el cual no se está de acuerdo). Historia de sangre. Y no de buenos o malos modales. El asunto de fondo es si validamos o no validamos el añadido sangriento de la dictadura al sistema institucional chileno. Probablemente lo hayamos validado en el interior de muchos de nuestros temores y terrores. El Memorial constituye su validación pública. La Presidenta se ha resistido a darle la venia, aunque con la cabeza gacha y después de dudar mucho.

Una respuesta

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  1. Cecilia said, on noviembre 11, 2008 at 1:56 pm

    Me quedo reflexionado en lo siguiente: Pareciera ser normal y contidiano que en cada oportunidad que se desarrolla una marcha, ver que en cada esquina hay un Guanaco, zorrilo o una micro verde de carabineros o a estos carabineros de fuerzas especiales. Quedan demasiados aspectos dictatoriales en lo cotiadiano, lo lamentable de esto es que a nadie le sorprenda. De allì que tal vez los chilenos no nos imrpresionemos con el maltrato de obra y de palabra de las fuerzas represivas, que para eso fueron creadas, para hacernos sentir cumpables por defender nuestras ideas y nuestros derechos.

    Espero que los y las jòvenes miren con ojo crítico esto que parece una sutiliza y se den cuenta que la normalidad no es lo que estamos viviendo.

    Saludos J. Gmo.


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