juan guillermo tejeda

GLOBAL

Posted in pillo by jgtejeda on julio 31, 2008

Entro de pasada en un local muy moderno de comida japonesa cerca de mi casa en La Reina, y para probar algo nuevo pido unos rollitos de sushi, en verdad sólo quiero uno (es una prueba) pero me ofrecen un combo de dos porque es día de la oferta “2 x 1”. Me concentro en escoger las variedades aunque pienso que al final son todos más o menos lo mismo, un lulito de arroz sin sal y frío con injertos de salmón crudo, y me quedo con un “Alaska Roll” y un “Tempura Roll”. No me advierten que debo esperar, y al pasar los minutos me voy arrepentiendo porque al parecer la operación va para largo. Es un local pequeño y muy bien diseñado en negros y blancos, afuera el letrero es de un rojo radiante. Somos dos o tres clientes, esperando, uno de ellos ha hecho un pedido para nueve personas. La troupe a cargo, todos varones, se divide en dos categorías, unos más altos y de mejor pinta que van de negro y me percato de que son argentinos, de estos hay unos cuatro o cinco: uno en la caja, otro atendiendo mesas aunque no hay cliente alguno, otro coordinando vagamente algo y otro más activo que además de repartir sonrisas parece que reparte pedidos. Afanados sobre los ingredientes hay tres compadres más gorditos, morenos y de menor estatura, vestidos de de rojo, como de La Florida o Maipú. No levantan la cabeza. Detrás se divisa una cocina donde se agitan más siluetas de rojo. Pasa un rato y un rato más, algo no acaba de funcionar en esa organización donde un número crecido de dependientes no logra despachar tres pedidos, y yo creo que ha pasado media hora. Hago una visita al supermercado de al lado, compro unas bebidas y regreso. Todo sigue más o menos igual en ese pequeño y radiante espacio japonés. Un sonriente de traje negro trata de animar mi malhumor con escaso resultado, no nos entendemos mucho. Veo que mi comida depende finalmente no del toque japonés, ni del toque argentino, sino de mis compatriotas, los mismos sufridos compadres que antes me hacían un completo o un chacarero con un gorrito blanco y ahora llevan uniforme rojo. Me pregunto si tendrán las manos limpias, porque esto del sushi es un lulito muy amasado con los dedos. Finalmente salgo con mis cositas embaladas en blísters de plástico, con unos potes tipo cosmético conteniendo soja y esas gutaperchas verdes.

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Una respuesta

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  1. Jordi said, on agosto 1, 2008 at 1:54 pm

    A mi me pasó lo mismo en ese local, tuve que esperar como media hora, a menos de una cuadra de mi casa, me sentía un poco ridículo

    Saludos


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