juan guillermo tejeda

APOLO Y LA PESTE

Posted in normal by jgtejeda on junio 22, 2008

Aquí lo vemos rodeado de Tetis y otras divinidades, relajado y decansando. Dios efebo, o sea mino, dorado, adivinador y músico, promotor de la belleza equilibrada, de pronto cambia de humor. Lo cuenta Homero: descendió de las cumbres del Olimpo, airado en su corazón, con el arco en los hombros y la aljaba, tapada a ambos lados. Resonaron las flechas sobre los hombros del dios irritado, al ponerse en movimiento, e iba semejante a la noche… allí donde apuntaba caían las flechas de Apolo llevando la peste y la muerte, y sin pausa ardían densas las piras de cadáveres. De tanto en tanto nos toca recibir algunas flechas y entonces perdemos la pega, aparecen la enfermedad o la pobreza, el descrédito, la incertidumbre y venga ¡zás! otra flecha…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: