juan guillermo tejeda

UNIONES ILEGÍTIMAS

Publicado en enredillo by jgtejeda en Septiembre 15th, 2008

Vuelve a arremeter el Papa en contra de las “uniones ilegítimas”, o sea las de los divorciados. Una lucha de siglos, desde una mentalidad cerrada (especialmente para los demás, porque la sexualidad de los propios curas suele ser poco ejemplar) que pretende aplicar un modelo rígido a la infinita variedad de las uniones sexuales. Yo creo que lo que les molesta no son las uniones. Es que sean sexuales. Y es que se vivan sin culpa. Yo he vivido en mi familia, durante treinta años, la hostilidad de los católicos en contra de nuestros afectos, nuestro hogar, nuestra vida en común, nuestra descendencia, hostilidad que lejos de ser sólo espiritual se traduce en influencias indebidas en las leyes, los reglamentos, las costumbres. Debería haber alguna forma de castigo o al menos de contención para esta insistencia de la Iglesia por agredir a las familias reales al tiempo que defienden a familias irreales. Están jugando con personas, con niños, con madres de carne y hueso. Crueldad acompañada de modales lentos y sonrisas caritativas.

DOCTRINA SEXUAL DE LA IGLESIA

Publicado en enredillo by jgtejeda en Julio 19th, 2008

En Australia, el Papa ha reconocido su vergüenza por los abusos sexuales de sacerdotes católicos a menores de edad de ese país. Sin embargo ello no nos lleva al paso siguiente, que sería, si somos un poco serios, el de revisar la doctrina sexual de la Iglesia: ¿son casualidades estos abusos? ¿o se trata más bien de una consecuencia del odio a las actividades sexuales que desde siempre ha predicado el cristianismo? Odio a la mujer, odio a los genitales, odio al deseo, odio a la curiosidad corporal juvenil, odio a las variaciones sexuales, odio al sexo por el sexo, odio a los anticonceptivos, odio a la desnudez, odio al lenguaje mismo relativo a estas cosas, a las palabras e imágenes que nombran lo sexual… y su reemplazo por una serie de normas rígidas y antinaturales, comenzando por la castidad forzada para los sacerdotes, la vida en conventos, la rigidez conyugal, etc. Hacer creer a la gente en un mundo sin sexo, o en una vida donde lo sexual es malo trae necesariamente consecuencias. Esta es una de ellas, la más vistosa, el abuso a menores precisamente por parte de los sacerdotes. Pero el odio al sexo y el desconocimiento activo, predicador, de lo que nos constituye como seres humanos trae mucha más amargura, más violencia, más desorden, más enfermedad. La vergüenza no es suficiente para reparar y detener el daño.

INTERVENCIÓN DIVINA

Publicado en politik by jgtejeda en Julio 12th, 2008

Los rehenes de las FARC han sido liberados por intervención divina, y por ello es que Ingrid Betancourt ha ido a Lourdes a agradecer a la Virgen. También a los norteamericanos les gusta mucho mezclar los asuntos públicos con las iglesias, la vida familiar y los diagnósticos médicos. Si Obama o su esposa son de tal o cual Iglesia, aquello es un notición político. Aparentemente en Colombia se da una mezcla parecida aunque con otros ingredientes: véase La Virgen de los Sicarios, por ejemplo, de Fernando Vallejo y Barbet Schroeder que dirigió el filme. Conexiones mentales: 1) la solución de los conflictos humanos no depende de los propios humanos, sino de fuerzas superiores a ellos. 2) las pasiones nos ciegan y la fe nos alumbra 3) hay que hacerle caso a los obispos. 4) es bueno creer en algo…

LAS MUJERES SERÁN OBISPAS

Publicado en pillo by jgtejeda en Julio 8th, 2008

Anglicanos del Reino Unido aprueban -en medio de una fuerte controversia entre los fieles- que también las mujeres puedan ser obispas. Se rompe así una larga historia de hostilidad del cristianismo en contra del sexo femenino.

ESTADO LAICO

Publicado en enredillo by jgtejeda en Julio 5th, 2008

En España, los socialistas se preparan para impulsar cambios en algunos ceremoniales de estado -juras al cargo, funerales, etc.-, que vienen envueltos en símbolos y liturgias católicas. El Estado es una organización de ciudadanos al margen de cualquier predominio religioso, quedando la fe como un asunto personal y de conciencia de cada cual.