HECHO A CORTES Y AÑADIDOS
Hecho a cortes y añadidos, organizo el cielo cada día Cuadernos de Movilización IIa Trienal Poli/Gráfica, San Juan de Puerto Rico. (Curatoría Patrick Hamilton, Sergio Parra, Ed. Metales Pesados, Santiago, 2009)
SAATCHI
Pongo algunas imágenes de mis pinturas en la galería abierta de Saatchi Online. Un sitio moderno, de una estética complicada, dentro del cual soy algo así como un grano de arena en la playa. ¿Me llegará algún rayito de sol? Los sitios como este son generosos pero su limitación es que hay pocas herramientas para discriminar la información.
LA OPERACIÓN DE AMIGDALITIS
La operación de amigdalitis, de la serie Painting Again. Témpera sobre cartón, 95 cms x 230 cms. 2008
PERDIENDO EL TIEMPO CON WÖLFFLIN
Me hago de un elegante volumen encuadernado en tela gris y letras doradas publicado en Madrid en 1952 por Espasa Calpe, que encuentro a precio razonable en una librería de San Diego con Avenida Matta: Conceptos Fundamentales en la Historia del Arte, de Enrique Wölfflin. Los españoles le cambiaron el Heinrich a Enrique, y olé. A mí los conceptos fundamentales o los aspectos básicos de lo que sea empiezan por no gustarme. Hay quienes se dedican a sentenciar acerca de lo que es o no fundamental o básico, y eso casi siempre está por verse y la mayor parte de las veces no era lo que habían previsto los entendidos. De tal manera que cuando fui estudiante de Bellas Artes me leí a Wölfflin un poco de lado y sin fijarme, además por el hecho de que los pensadores artísticos me atraen poco, o sea tanto hablar de este o ese otro cuadro, y siempre organizando clases sociales o jerarquías entre los artistas. Todo aquello del “problema”, del “estilo”, del “contraste”, del “equilibrio”, en fin…. Pero bueno, ahora humildemente vuelvo a leerlo, también un poco en diagonal, porque los suizos alemanes son tan serios que si los lee uno ordenadamente nos viene un sopor profundo. Pasa que de alguna manera vuelvo al dibujo académico, a la pintura, y husmeo lo que dicen estos viejos. Hay una observación aguda sobre el codo y mano de la Venus de Botticelli comparándola con una figura muy similar de Lorenzo di Credi: en una de las imágenes de arriba se puede apreciar la notable disposición de los dedos sobre el pecho, la mano como cosa viva y ligera…. La representación adecuada de la mano es algo relevante, su dibujo o pintura con o sin cuidado nos llevan a sitios muy distantes. También encuentro un volumen de Ruskin, investigador que valorizó la obra de Turner, se hizo cargo de su inmenso legado, y de paso decidió quemar cientos de acuarelas de éste que le parecieron obscenas. Ruskin me convence menos que Wölfflin, pero en fin, en eso andamos perdiendo el tiempo.
DA VINCI
DE COMO EL PINTOR ES SEÑOR DE TODA SUERTE DE GENTES Y DE TODAS LAS COSAS _________ si el pintor quiere contemplar bellezas que lo cautiven, es muy dueño de crearlas, y si quiere ver cosas monstruosas y que espanten, o bien bufonescas y risibles o, incluso, conmovedoras, de ellas puede ser señor y dios. LEONARDO DA VINCI, TRATADO DE LA PINTURA, Frag, 19 según el Codex Urbinas. (Amaury-Duval, Nacimiento de Venus, 1862)
BOUGUEREAU VS. BLAKE
Intensa y cremosa pintura de William Adolphe Bouguereau sumando decenas de cuerpos femeninos y algunos de hombre aglomerándose en una oleada espectacular (Les Oreades, 1902). Y otra oleada física, esta vez mortuoria o mística -es un poco lo mismo-, de otro William, el dibujante y poeta inglés Blake que vivió cien años antes que Bouguereau (The lovers whirlwind, ilustración para la Divina Comedia, hacia 1826). Desde luego que Bouguereau, con sus modestos vicios, es un maestro difícilmente superable. Cuando iba al lavabo dicen que calculaba riéndose los miles de francos que le costaba esa pérdida de tiempo, todo ello en los tiempos en que los impresionistas sufrían mucho porque la gente prefería las carnes consolidadas de los pintores oficiales, y algo de razón había en esa preferencia: es más difícil pintar bien que pintar raro. Bouguerau fue quizá el último pintor-pintor, un artista macizo, a la manera de siempre, que convivió olímpicamente con la fotografía, despreciándola. Blake fue en cambio un inteligente, un religioso pagano, una anomalía estética. Ambos han sido artistas laterales que irritan a los críticos, el uno por academicista, el otro por lo híbrido de sus obras, a medio camino entre la poesía ilustrada, la profecía, el dibujo, el grabado y la filosofía o quizá la prédica. El oficio de Blake es torpe, lo que se nota en el dibujo de las manos, en los escorzos, etc., y contrasta con la precisión de Bouguereau en estos asuntos. Sin embargo hay algo de conmovedor en Blake, lo suyo parece realmente un sueño…. en cambio las Oreadas parecen una coreografía algo producida. En ambos casos hay un relato detrás de la imagen, unos conocimientos que se suponenen en el espectador (y que hoy casi nadie tiene)… el viaje del Dante por los infiernos, o la existencia mitológica de las ninfas del bosque.











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