juan guillermo tejeda

EL TIBURÓN SE DISCULPA

Posted in enredillo by jgtejeda on febrero 8, 2009

phaeton-engraving

(HOY EN WWW. LUN. CL>) ___________________ El escualo de la natación olímpica Michael Phelps ha sido fotografiado mientras se metía al cuerpo los humos de una ración de marihuana valiéndose de una pipa. El ídolo de 22 años reconoció que la foto es auténtica y pidió disculpas a sus fans y al público por su inmadurez. Aunque sospecha uno se las pidió en realidad a sus patrocinadores, de los que es empleado. La Federación de Natación de los EE. UU., además, lo ha suspendido por tres meses (de nadar, no de fumar).

Las disculpas de Phelps suenan un poco como los arrepentimientos de los disidentes en los países comunistas, que para evitar ir a Siberia pedían perdón. Pero hoy son otros quienes ocupan el lugar de Stalin. Los patrocinadores pagan con una mano y controlan con la otra. Les gusta todo sanito, sin cosas raras. Los medios, que en parte viven de la sangre de los ídolos, pueden hundir alegremente una carrera o provocar un linchamiento. A Phelps le dieron la gloria y ahora lo embetunan un poco, para que no se crea tanto: muy bueno será para nadar pero al final es humano como los demás, y debajo de esa musculatura y esas encías hay un animalito confuso o chacotero como el que todos llevamos dentro.

Pero mirado desde el sentido común: ¿qué podía hacer Phelps en aquella fiesta? Muchachos, lo siento, pero mi gloria olímpica y el contrato firmado con mis patrocinadores me obliga a sonreir con los dientes limpios e irme a la cama temprano… mañana me cuentan qué tal lo pasaron… Uno puede entender que un joven de 22 años se sienta llamado a probar un poco de los regalos y los venenos de la vida.

Está visto que la marihuana y el estilo mariposa no caben en la misma piscina olímpica. Así es que Phelps se nos disculpa, como Galileo. No se arrepiente de arrendar su alma o de vender su cuerpo a unos patrocinadores que ya le han diseñado la vida y piensan por él. Los patrocinadores vigilan hasta los calcetines o el corte de pelo de sus campeones, y desde luego sus opiniones: para eso pagan. Tampoco nos pide perdón por haber entrenado de modo tan exagerado, que también es un vicio pasarse la mitad de la vida braceando en el agua sólo para ir unas décimas más rápido que un chino o que un australiano -qué más da-.

La gloria olímpica hizo de él una mercancía, una marca, una imagen corporativa, un logotipo humano. El compadre no se hundió bajo el peso de todas esas medallas de oro colgando del pecho. Los problemas le llegan después de una velada alegre con unos amigos entre los cuales había por lo menos uno que hizo la foto y la fue a vender, qué buena onda.

Tanto escándalo y tanta disculpa huelen a hipocresía, a lenguaje pauteado, a colonización mental y comercial. Mejor sería dejar tranquilo al muchacho, y alejar de su entorno a esos buitres que trafican con la identidad de las personas. Un verdadero campeón, pienso yo, no anda vendiendo su imagen ni sus noches ni sus días ni sus disculpas a nadie. Para eso es campeón del mundo.

ENCUESTA MICHAEL PHELPS

Posted in pillo by jgtejeda on febrero 1, 2009

caido21

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.