juan guillermo tejeda

MITOLOGÍA AUSENTE

Publicado en pillo by jgtejeda en Septiembre 18th, 2008

El mito clásico -la mitología, las historias paganas de dioses- permitía el libre flujo de relatos que hoy fluyen poco, o de manera incómoda. La figura de Afrodita, diosa de la voluptuosidad sexual y el florecimiento, nacida de la espuma seminal de Urano, o de Príapo, dios menor de la fertilidad, de miembro enorme y figura poco elegante, o las historias de Edipo que se va a la cama con mamá y mata a papá, o de Atenea la diosa inteligente pero nacida no de ayuntamiento carnal sino de un golpe en el cráneo de Zeus lo que la condena a ser solitaria y frígida, etc., todos estos relatos permiten a los antiguos estar de visita por las zonas menos claras de la naturaleza humana. Los relatos que hoy se puedan hacer sobre un personaje que mata al padre y se va a la cama con la madre, o sobre una hembra que piensa continuamente en ser penetrada, o sobre un dios que vive exclusivamente -como Ares- para el combate, los huesos rotos y la sangre humana, son relatos que mandan al autor y a su audiencia al psicoanalista. El mito ha quedado truncado, y la oscura mente de los humanos vaga, en su periferia, por zonas que son socialmente consideradas enfermedad, o delito, o error, y no -como en la época clásica- mitología. Nuestra cultura tiende a catalogar y excluir más que a incluir o comprender. Hay algunas excepciones, por cierto, como Agatha Christie, que envuelta en ropas de dama tradicional británica se pasea alegremente por un sórdido paisaje de envenenadores y asesinos seriales, o las películas norteamericanas de acción sangrienta: trozos dispersos del mito, esa substancia que es parte de nuestra humanidad.

DEJAR DE VIVIR

Publicado en pillo by jgtejeda en Septiembre 15th, 2008

Sobre la dificultad vital de los artistas. David Foster Wallace (1962-2008), a quien todo en su existencia le funcionaba perfectamente…. aquí >>>>>>>>> y también acá >>>>>.

LE CLEZIO

Publicado en brillo by jgtejeda en Septiembre 11th, 2008

Libro de pocas páginas, con algunas fotos en blanco y negro representando paisajes, animales o personas apenas distinguibles, edición finalmente digna con aspecto barcelonés pero que en verdad es argentina, lo noto en el tono de la solapa que promete quizá demasiado, y en algunos giros de la traducción (la madre usa pollera (¿pollos?) en lugar de falda, etc.). El hombre, maduro, resucita los recuerdos de su infancia, sin que en el relato pase mucho nada, todo son percepciones, y lo entiendo, a cierta edad se regresa a la niñez entre sueños, o en los detalles de la comida, de los rincones. Una infancia entre feliz y desdichada que transcurre en una Africa húmeda, exagerada, corporal, y en una familia de padre aproblemado y madre dulce. Nunca había leído a Le Clezio, siempre me parecía, como tantos franceses, demasiado “literario”.

PALTA REINA 10: NO CONVIENE LEER A AUTORES CHILENOS

Publicado en pillo by jgtejeda en Septiembre 9th, 2008

Más allá de si leemos poco o mucho, en lo que sí estamos entrenados es en evitar leer a autores chilenos. No importa que sus libros sean buenos o malos o geniales o asombrosos: leer a un connacional es bajar de pelo, ponerse provinciano, renunciar al trato peer to peer con un autor de verdad, un europeo o norteamericano o algo exótico traducido a muchos idiomas. Leemos a Proust, a Joyce, a Agatha Christie, a Coetzee, a Magris, y estamos dialogando con los titanes de la literatura. Nos sumergimos en las páginas de un autor local y de inmediato la Copa del Mundo se transforma en pichanga. Hablar con un escritor chileno es hablar con nadie porque los escritores chilenos no forman parte de nada. La única salida es publicar fuera, enganchar en redes internacionales, o sea irse de casa, abandonar el barrio, dejar de ser nacional. El Ministerio de Educación, sensible a esta dolorosa realidad, la complementa eficazmente obligando a los niños a que lean a nuestros autores y hagan resúmenes para el lunes, o controles de lectura, con lo cual queda para siempre grabado en el disco duro de los pequeños que leer a chilenos es un castigo un poco menos desagradable que el que recibirían si no lo hacen. Así es que apenas se cercioran de que la tarea se terminó y no hay nadie espiándolos, sueltan el libro para nunca jamás volver a abrirlo. Mientras este país sea periferia, la literatura que hagamos será inútil. No vale la pena, pues, sumergirse en la escritura nacional. Por eso aseguraba mi padre que de él dirían: quiso ser escritor y llegó a ser escritor chileno.

STEINER: FRACASAR MEJOR

Publicado en brillo by jgtejeda en Agosto 28th, 2008

George Steiner es un conservador, una cabeza cultural, un antiguo, un amante de las artes y las letras, crítico, lúcido a veces, errático otras, que puede escribir muy bien o muy espeso, depende…. Reflexivo, pesimista y al mismo tiempo alegre. Piensa y funciona en cuatro idiomas. Vive en Cambridge. Es poco popular entre sus colegas. Defiende la existencia inevitable de un lado oscuro en cada uno de nosotros. Ha sufrido la envidia. Distingue entre un artista (un ser primitivo) y un profesor (una persona ilustrada). Cree con Heidegger que la ciencia es aburrida porque sólo da respuestas. Le da pena que los niños que leen a Harry Potter probablemente no leerán La Isla del Tesoro. Considera que Vargas LLosa…. es uno de los grandes. Cree que no debe haber universidades en gallego, pero sí en catalán…. Disfruta del trato con la lectura y con sus estudiantes…… lo entrevista Juan Cruz >>>>

CUSTODIO DESTRUCTOR

Publicado en brillo by jgtejeda en Agosto 26th, 2008

Peter Handke sobre Nietszche, pero en el fondo sobre sí mismo: lo veo… como dramático custodio de algo que siempre existió y luego, naturalmente también, como un muy fecundo destructor de algo que no vale la pena resguardar.

Ambos parecen ser personajes desajustados de su tiempo, que oscilan entre la periferia y el heroísmo. Gente que da valor a lo que nadie cotiza y que trata de destruir lo que los demás aprecian….. Quizá también seres que por no amar su propio cuerpo no saben ser tontos a la manera que lo dicta el sentido común y caen entonces en las redes de la inteligencia, o de la sensibilidad, esa cosa que hay entre el arte y las patologías.

CLÁSICO

Publicado en pillo by jgtejeda en Agosto 22nd, 2008

Tras algunas vacilaciones por su formato parecido a un bestseller y por un precio tan abultado como su volumen, compro EL MUNDO CLÁSICO, LA EPOPEYA DE GRECIA Y ROMA, de Robin Lane Fox, un catedrático de Oxford que optó por ser ameno sin dejar de ser catedrático. El hombre convierte cada capítulo en una película, y se mantiene fiel a los datos duros, de tal manera que su lectura me resulta tonificante. Después de años repasando fragmentos -el mundo clásico al final es eso, una larga serie de fragmentos- me hace bien una visión panorámica que incluya a Grecia y a Roma: al final son parte de lo mismo, casi mil años de historia consolidada alrededor del Mediterráneo, la mitología, la organización política participativa, la guerra, el comercio y la cultura. Una tradición que el autor define como de libertad, justicia y lujo. Efectivamente, para los clásicos la buena vida tenía sentido, lo que cayó en picado con la llegada del cristianismo. Además el libro está bien encuadernado y tiene un lomo ancho, lo que luce bien en la estantería.¡Las estanterías son muy importantes!

SEGUIMIENTOS

Publicado en brillo by jgtejeda en Agosto 15th, 2008

Ernst Jünger habla de seguimientos, o de seguir la pista: el deseo de saber sin intención, la curiosidad desinteresada por las imbrincaciones. Así como los pintores de tercera categoría necesitan un motivo, así también los investigadores de tercera necesitan un problema. Sin embargo lo más hermoso del conocimiento es quizá el hecho mismo de conocer, tal como lo hermoso de caminar es la caminata, y lo atractivo de la vida es estar vivo con todo lo que ello comporta más que llegar a meta alguna (¿cuál podría ser esa meta?). Cuando tales felicidades simples y al mismo tiempo no tan simples de tener les son negadas a algunos, ellos optan por reducir la cacería del conocer a un resultado posterior y medible, casi siempre un objeto. Son las notas como cosa medible comparadas con el estremecimiento de la transformación, o el dinero como cantidad comparado con la ligereza creativa al trabajar. Que el niño se tome la sopa porque mamá le dará un beso habla mal de la sopa y siembra dudas sobre la naturaleza del beso.

JÜNGER

Publicado en brillo by jgtejeda en Agosto 13th, 2008

Entro de a poco, remolonamente, en la novela de Ernst Jünger “El tirachinas”, cuyo título así traducido se entiende poco en el castellano que hablamos los chilenos. Es un relato sobre la adolescencia, una adolescencia sensible y extremadamente insegura…. El texto me va envolviendo y me recuerda lo que yo viví en esos años que no son nada claro y que sin embargo deciden tantas cosas. Cada mañana el miedo lo oprimía como si las correas de su mochila le agarrotasen el pecho. Tenía que respirar más hondo y, sin embargo, no le entraba aire…. Lo indefinido lo había angustiado ya a temprana edad, quizás debido a la falta de madre…. En cambio Teo, el modelo a imitar, el adecuado, un muchacho abusón pero sin duda superior… Se había desarrollado bien: talla de adulto, vestido a la inglesa, el cabello cuidadosamente peinado….Ya no era un adolescens, y todavía no llegaba a barbatus. Un poco la sensibilidad que luego desarrollaría con toque cubano y homoerótico Lezama Lima… Y también: Teo se puso su pijama. Desnudo daba la misma impresión de naturalidad y desinhibición que vestido; no se advertía la menor diferencia en sus movimientos….. Trama sutil, hecha de detalles, donde asoman las turbiedades de la edad, el ir y venir de la propia identidad, y la fuerza que lentamente despunta desde el interior irrumpiendo en la propia piel. Jünger es de esos alemanes a los cuales la tierra y el bosque “les hablan” y escuchan voces, un poco al modo de Heidegger. La voz del bosque alemán se escucha con buen sonido desde la oreja nacionalista o incluso nazi, y Jünger la tuvo, aunque manteniendo sus distancias… quizá por eso no lo había leído. Interesado ahora por su flujo mental, fui a Metales Pesados a comprame dos cosas más de él, un relato sobre sus experiencias en la Legión Extranjera (hasta ahora decepcionante, descriptivo y sin viaje interior) y unos diarios de cuando tenía 85 años. Otra recomendación del Mono Olivárez, me hizo falta poder llamarlo… (E.Jünger, El Tirachinas, Tusquets, Barcelona, 2001)

NEGRA

Publicado en brillo by jgtejeda en Agosto 9th, 2008

Después de Chandler, Hammet y mucho después de Sherlock Holmes o el inspector Poirot, la novela negra sigue en pie. Según el colombiano Santiago Gamboa……….la novela negra tradicional narra la historia de una anomalía. Alguien mata a alguien. Hay un cadáver en un sillón y un arma de fuego….. El detective investiga y persigue y por lo general llega a conclusiones escalofriantes: vivimos en un mundo extraño y las urbes despiadadas despiertan al monstruo que duerme en ciertos seres frágiles…..Pero la figura del detective ha ido cambiando.….. Más:>>>>>>>>>>>>

CHESTERTON

Publicado en brillo by jgtejeda en Agosto 4th, 2008

Explicando sus orígenes de clase media escribe G. K. Chesterton en su autobiografía: Lamento no tener un padre siniestro y brutal que ofrecer a la mirada pública como la verdadera causa de mis trágicas inclinaciones; ni una madre pálida y aficionada al veneno, cuyos instintos suicidas me hayan abocado a las trampas del temperamento artístico. Chesterton sostiene que la clase media se ha dividido en dos grandes grupos: los pretenciosos y los mojigatos. Los primeros son los que quieren entrar en sociedad; los segundos, los que quieren salir de ella y entrar en asociaciones vegetarianas, colonias socialistas y cosas por el estilo.

CAPOTE

Publicado en brillo by jgtejeda en Julio 30th, 2008

Estuvimos unos días en Roma, pero no ví a Gian-Carlo [Menotti] ni tuve muchas ganas de localizarlo. ¿Qué clase de ópera es esa que estás escribiendo con Sam [Samuel Barber]? En una ocasión intenté escribir una para Aaron Copland pero no pude sacar adelante nada de interés. Supongo que fue la vanidad: no podía dejar de pensar que Aaron se quedaría con todo el mérito. (CARTA DE TRUMAN CAPOTE A W.GOYEN) __________ las cartas de TC son livianas, venenosas, faranduleras y con un estilo como de dama (o damo) de sociedad ___ en algún pasaje, sin embargo, aparece el artista que da un par de dentelladas ______________

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COETZEE LENTO

Publicado en santiago corazón by jgtejeda en Julio 26th, 2008

disfruto hundiéndome un ratito cada noche o mañana en la escritura sobria y precisa de Coetzee… historia de un accidente, un muñón, la enfermera croata con su hijo y su familia, la vejez, el dolor, la soledad y la lucha contra todo ello a través de personas que configuran un entorno conseguido artificialmente pero conseguido al fin. Gente arrendada o aparecida que sirve para canalizar la pena, el abandono, el deseo. Hombre sin pierna y sin patria que se arrastra e intercambia pesadeces con alguien de edad que es su mamá o él mismo convertido en escritora-señora. Curiosamente no hay morbo ni espuma, el estilo es fluido…. en la prosa tan estricta percibe uno un hilillo apenas de afecto, un toque de humanidad… leo, y como necesito estar cerca de esa cabeza del autor avanzo páginas… se está terminando.

LA ROCHEFOUCAULD 3: AUTORRETRATO

Publicado en brillo by jgtejeda en Julio 9th, 2008

Soy de estatura mediana, porte suelto y bien proporcionado. Tengo la tez morena, pero bastante lisa, la frente elevada y de racioinal tamaño corriente, los ojos negros, pequeños y hundidos, y las cejas negras y tupidas, pero bien dibujadas. Muy difícil me sería decir cómo tengo la nariz, pues ni es chata ni aguileña, ni gruesa ni puntiaguda, al menos eso es lo que yo creo. Sólo sé que es más grande que pequeña, y que se prolonga en demasía hacia abajo. Tengo la boca grande y los labios bastante rojos de ordinario y ni bien ni mal dibujados. Tengos los dientes blancos y pasablemente bien ordenados….. Hay algo triste y orgulloso en mi expresión; esto hace pensar a la mayoría de la gente que son despreciativo, cuando no lo soy en absoluto. Tengo fácil el ademán, incluso demasiado y hasta el punto de hacer gestos al hablar…

Siempre me llamó la atención este texto donde el duque se describe minuciosamente a sí mismo, con algo de desapego y al mismo tiempo cuidando de hacerlo de manera cabal. Intenté, sin conseguirlo, escribir también un retrato de mí mismo…. pudiera ser un buen ejercicio para estudiantes de literatura.

JELINEK

Publicado en brillo by jgtejeda en Junio 30th, 2008

Personaje rabioso, la Jelinek es aguda al escribir, fuerte al mostrar la violencia y lo feo, despiadada al calificar a los demás… cumple con lo que se espera que sea una escritora contemporánea, o sea todo lo contrario de Julio Iglesias: los artistas no son entertainers, su función es hacerse cargo de la basura humana. Los escritores austríacos de hoy son eso, basureros entusiastas. Todo es podredumbre. Elfriede sabe ver pequeñas cosas y pese a que en sus libros no hay afecto y sí mucho asco y mucha crueldad, se le cuela una humanidad difusa que no sé bien en qué consiste todavía. Uno no sabe si lee una novela o un ensayo, porque hay mucha descripción general de las cosas. Insiste en aquello de rajarse las chicas la vagina con una navaja, aunque en Los Excluidos es más de pasada…. puaj.

LUCHA GRECORROMANA

Publicado en ocurrencias by jgtejeda en Junio 22nd, 2008

(artículo de JGT publicado en revista UDP 06/07) >>>>>>>>>> Es quizá la curiosidad lo que empuja a muchos espíritus inquietos a viajar por el mundo. Y también, a retroceder por el tiempo a la busca de eso que algunos llaman la genealogía, es decir las fuentes o capas anteriores de lo que hoy nos inquieta: no se trata de un amor por las antiguallas, sino de tratar de entender -tarea quizá inútil- cómo nacen las ideas. Si salvamos la amplia y oscura Edad Media, que pese a lo que se diga para rescatarla parece haber sido un período espiritualmente autoritario y paralizante, una corporación de feudos bélicoreligiosos, si nos saltamos ese lapso, la cuchara de la curiosidad llega rápidamente a la literatura latina, que se funde finalmente con el helenismo y con lo griego. Desde Homero hasta Plotino transcurren unos mil años, en el transcurso de los cuales se inventan, por así decirlo, disciplinas tales como la historia, la geografía, la cartografía, la filosofía, la mecánica, la geometría, la medicina, la política, la estrategia militar, la arquitectura, el urbanismo, la poesía épica, el drama o la psicología… Entrar allí es como ojear una enciclopedia del futuro. El problema es con qué ropa nos ponemos a oler aquello quienes, en nuestra calidad de latinoamericanos, no tuvimos ni Edad Media ni Antigüedad Clásica. El mar chileno es un terremoto geográfico de aguas fragantes a sal, en cuyo fondo, a diferencia del plácido Mediterráneo, no es probable encontrar restos de trirremes, sestercios, cascos o ánforas etruscas. El Danubio tiene muchas más historias que contar que el Mapocho. El turismo intelectual con destino al mundo antiguo parece estar desaconsejado para los periféricos mundiales, o se presenta como una tarea imposible, incluso impopular: ¿qué pretenden demostrar un boliviano, un chileno, un colombiano o un brasileño hurgando en párrafos de Tucídides o de Tácito? Demostrar, nada, podríamos decir: es sólo curiosidad, ganas de llegar hasta el final –o el principio- de algún asunto. Los chilenos hemos tenido nuestra pequeña historia clásica. Durante la Colonia no sólo se enseñaba latín en las universidades pontificias –hubo dos, muy modestas- o en la de San Felipe, con patente real, sino que también se produjeron algunas obras en este idioma, casi todas escritas por clérigos. Y algo de griego se estudiaba. Ya en la República, Andrés Bello y Domeyko defendieron con entereza la enseñanza de las lenguas muertas, aunque Antonio Varas o Benjamín Vicuña Mackenna querían que se enseñara algo más vivo, y lograron convencer al resto. La cultura clásica quedó, de modo similar a la equitación y cría de caballos, como afición exquisita de unos pocos. El estar fuera de la fiesta clásica, sin embargo, no nos impide observar los a veces extraños movimientos de intelectuales europeos en su descenso por ese mundo infinito de inscripciones, manuscritos, ruinas, fragmentos y citas. En sus espesas meditaciones, Heidegger llega a la sorprendente certeza de que habría un “particular e íntimo parentesco de la lengua alemana con la lengua de los griegos y con su pensamiento”. Estaba convencido de contar con algo así como el correo electrónico de Heráclito, con quien intercambiaba -digamos- mails ontológicos, y ello sólo por ser él alemán y el otro griego. Fue a partir de esta pretensión ridícula que el chilenoVíctor Farías le practicó una letal genealogía, revelando -a contrapelo del gremio- la prosaica adscripción de Heidegger a la línea más conservadora del nazismo, incluyendo svástica en el ojal y pago al día de las cuotas del partido hasta el final de la guerra. La apropiación del espíritu clásico por parte de los románticos alemanes pasa por los viajes terrenales o espirituales de Goethe, Winckelmann o Hölderlin, y se fue contaminando de un desvarío idealista que vive con comodidad en ambientes religiosos: siempre dos mundos, uno insoportable que es este, otro de verdadera realización que pese a tener el inconveniente de no ser perceptible, se revela gracias a los buenos oficios de un pequeño grupo de elegidos –filósofos, poetas, hermeneutas, obispos, políticos, jueces, policías-. No es que sea imprescindible dominar las lenguas clásicas para disfrutar de veras con la lectura. Fernando Savater confiesa no saber ni alemán ni griego, lo que no le ha impedido, dice, disfrutar a fondo de las ferocidades de Nietszche. Otros se quedan para siempre enredados en algún fragmento presocrático, fragmento que si hubiera llegado completo hasta nuestros días quizá les hubiera evitado mucha de esa meditación. Con un espíritu a medias panfletario y a medias filosófico, ácido y distendido, conscientemente contemporáneo, Michel Onfray se propone recoger, en la tradición un poco hippy de Diógenes, el antipensamiento, la contracultura, la filosofía clásica opuesta a las corrientes políticamente correctas. Onfray abandonó voluntariamente su cátedra en la universidad para seguir su carrera sin el peso de la burocracia académica. Foucault, por su parte, se inventa antes de morir una Grecia sociológica, algo plana, y en ella deposita su investigación acerca de lo sexual –la afrodisia-, tratando de entender qué maldición pesa sobre las actividades de este tipo para que el pecado, el delito y la prohibición sean sus canchas naturales. Más emocionante puede resultar, en cambio, la lectura que hace Pascal Quignard de la sexualidad latina, en “El sexo y el espanto”. Su solvencia pone a brillar pasajes de autores que a primera vista parecen cargados de la negra bilis estoica, como es el caso de Marco Aurelio. Una y otra vez la conversación ilustrada contemporánea, iniciada quizá por los filósofos franceses del siglo XVIII, o por el sentido común británico, regresa a los clásicos. O quizá arranca de ellos a partir de los pensamientos de Montaigne, o de los dolidos estudios de Maquiavelo, vaya uno a saber. Antes de dedicarse a la Encyclopediè, Diderot llevaba siempre en su bolsillo unos tomitos de Homero y de Virgilio. El tenis intelectual de Voltaire supone contrincantes latinos o griegos, aunque a menudo su afición por lo exótico lo lleva a citar o a inventarse unos pensadores orientales. Como Foucault, Boswell ha basado su penosa arqueología de la homosexualidad en los textos antiguos. Los tratadistas políticos vuelven una y otra vez a las primeras distinciones de Heródoto, Aristóteles, Tucídides, Polibio o Tácito. Quizá el error fatal de Marx fue pasarlas por alto, pese a que su entusiasmo juvenil por los clásicos lo llevó a traducir al alemán la Germania de Tácito o las Tristes de Ovidio y a dedicar su tesis doctoral a Demócrito y Epicuro. Freud entero con sus eros, sus tánatos, sus narcisos y sus edipos parece estar contenido en el mito que nos sirven poéticamente Homero u Ovidio. Oscar Wilde exhibió con alegre imprudencia sus convicciones paganas ante el juez que lo iba a condenar. A Borges, en cambio, se le nota más a gusto con textos perdidos o intersticiales que con los canónicos, aunque a menudo hace escapadas a paradojas matemáticas, frases o presencias de la literatura griega o romana. Babilonia le resulta más sugerente que Atenas. En Chile, la perseverancia clásica se mantiene en algunas universidades. También ha ejercido alguna influencia la tertulia privada de Rafael Otano, a la que asisten tanto almas inquietas como personalidades conspicuas de la inteligencia local. La lectura de los clásicos latinos, incluyendo producción de tesis y algún libro epigramático, ha fructificado en algunos miembros de las generaciones más recientes. El resto son aventuras individuales, chifladuras, buceos por internet, compras de saldos de la serie popular editada por Gredos que aún aparecen por los puestos de libros viejos, en fin, añoranzas de un pasado que nos pertenece y del cual al mismo tiempo estamos excluídos.

EL DIFICIL RETORNO DE SARTRE

Publicado en brillo by jgtejeda en Junio 17th, 2008

Sartre fue en su tiempo el intelectual más famoso, el símbolo del pensador inclaudicable que tenía siempre una postura original (por lo general equivocada, muchas veces inconsistente con sus posturas anteriores) ante los asuntos políticos. Fue dramaturgo, filósofo, novelista y ensayista, y se dio el lujo de rechazar el Premio Nobel de Literatura. Su relación célebre con Simone de Beauvoir marcó el prestigio de las novedades de género. Una vez muerto cayó en el olvido. Habíamos vivido una sobredosis sartriana. Intento releerlo en unas ediciones apestosas de Losada (tapas brillosas y feas, tipografía mal impresa y de tamaño pequeño, empaste que tras dos lecturas hace que el libro comience a deshacerse en las manos). Aparece un espíritu inquieto, burlón, a menudo agudo, pero con dos defectos desagradables: una continua autorreferencia, y una ausencia de afecto hacia sus personajes o personas del entorno. A la habilidad para describir las debilidades del género humano se le suele añadir cierto grado de piedad, de humanidad. Sartre, en cambio, es despiadado, y eso genera desapego. La miscelánea sartriana no es grata ni amena, al revés de lo que ocurre en Montaigne, donde los vaivenes del texto poseen cierta humanidad y uno se va deslizando amablemente de un tema a otro, a la manera de una tertulia. La escritura de Sartre, en cambio, es un poco enojada, siempre con puntas, más separadora que unificadora.

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EL POBRE KAFKA

Publicado en brillo by jgtejeda en Junio 14th, 2008

Nada, nada, nada. Debilidad, autodestrucción, punta de una llama del infierno que atraviesa el suelo. (Diarios)……….. le hubiera venido bien al pobre un poco de rumba