JESÚS MARTÍNEZ CLARÁ
Desde que entró como profesor en la Escuela Massana, hacia 1980, Jesús Martínez Clará se destacó como una voz tonante, ilustrada y reflexiva, alguien capaz de opinar con intuición y decisión en los claustros, desbaratando muchas veces los implícitos opacos en que el poder se desliza, y capaz también de convertir con unos pocos toques una modesta clase en una conferencia magistral, o una reunión en un motor de acción formativa.
Me sentí muy honrado cuando propuso mi nombre al equipo docente de Pla i Volum para que me trasladara yo de lo que entonces era Primer Comú, donde estaba sufriendo los rigores de una manera de trabajar a mi juicio demasiado programada y colectivista, a tal punto que los profesores estábamos perdiendo parte del gozo y la calidad que vienen con la libertad de cátedra. Soy un convencido, lo he sido siempre, de que el aprendizaje es sobre todo una experiencia, una transformación que viene marcada por el intransferible ser de las personas que en ella participan, por la dialéctica que se establece entre quienes quieren enseñar y quienes están para aprender, que no son números sinos mundos individuales, personas singulares dotadas de corazón palpitante, temores, ilusiones, rabias, alegrías y confiadas corrientes de afecto. El factor humano, pues, es relevante y en cambio, a medida que se adueñan del territorio de una escuela las programaciones generales que hacen felices a los burócratas, se va matando en vida la aventura de lo que día a día se va haciendo y que nace no de esquemas, sino de experiencias, de confianzas, de enfrentamientos, de conversaciones, de acciones comunes, es decir y sobre todo, de libertad. La desconfianza en la libertad es la gran destructora del aprendizaje, que queda reemplazado por procesos vacíos y sin embargo mensurables. Los profesores de Pla i Volum, en cambio, llevaban adelante un proyecto transdisciplinario orientado hacia la producción y hacia la reflexión, al que concurrían expertos en diversos saberes y estudiantes de diversas especialidades de arte o diseño. Pla i Volum era una miniacademia, un jardín creativo, un espacio abierto de producción artística y morfológica, una microbauhaus, es decir encarnaba y lucía al aire todo aquello que una auténtica escuela de jerarquías, horarios, programas y frustraciones aborrece.
En Pla i Volum me encontré, además, con un saber hacer y un saber decir que me sirvieron de mucho y estimularon mis facetas más agradables, que las tengo o las tenía entonces. ¡Cada vez que Jesús hacía al pasar un comentario especializado caía yo al poco rato sobre la bibliotecaria Lluisa Teixidor, encantadora ella, para indagar acerca de los primeros románticos, o del Ring de Viena, o de la oquedad, o de las sutiles distinciones que sobre el fragmento y la ausencia pueden hacerse contemplando la estatuaria griega! Volví a ser yo mismo, y mi cabello, aún denso y poblado, resplandecía bajo el sol de mi Barcelona querida. Yo formaba parte entonces, no puedo esconder este matiz de mi rememoración, de los parias sudamericanos, una casta que estaba en esos años por sobre los africanos y por debajo de los charnegos, perdonándoseme la expresión tan ruda, y me faltaba poco, en aquel tiempo, para tener que llevar cosido al brazo un brazalete rosa o amarillo o quizás de muchos colores vivos con la palabra sudaca, y eso, después de haber sido amorosamente acogido en los setenta por la gente de la ciudad, que se ocuparon de mis sufrimientos y me abrieron su casa, me hicieron un espacio, cosa que jamás he de olvidar mientras viva. Pero en fin, había sido llamado, y me sentí de nuevo alguien, y me puse con entusiasmo a trabajar con ellos.
Benet Ferrer –inolvidable, inconfundible– Javier Puértolas, Josep Carles Pérez, Jesús Prieto y Jesús Martínez Clará llevaban adelante un proyecto pedagógico único, al que me integré, y debo confesar hoy, treinta años más tarde, que jamás había tenido ni he tenido la oportunidad de vivir una experiencia en que aprendiera tanto. Como dice un proverbio egipcio que nos recordaba el profesor Jean-François Mabardi, si cuando enseñas no aprendes, entonces no estás enseñando. Mi recuerdo, aún hoy, es de un ambiente colorido, activo, abierto, generoso, productivo, ilustrado, todo ello en el bonito edificio gótico del antiguo Hospital de la Santa Cruz, cuyas piedras me conmueven, porque en ellas veo y leo el vínculo que los chilenos y demás americanos perdimos respecto a nuestra cultura europea, a los dolores y riquezas de la tradición clásica hervida en la olla del cristianismo, que a la sombra de la cordillera de Los Andes, bajo la caricia helada de sus nieves de invierno, aquí donde vivo ahora, parecen tan inciertos.
Pla i Volum siguió exitosamente su andadura tras mi marcha a Chile (cosa que no dejó de irritarme un poco, oh vanidosa y mezquina percepción de la realidad que tenemos a menudo los humanos) y tras la incorporación de Gabriel, y de Ferrán Giménez, Armando Gascón, Elisabet Puig y Carles Selicke derivó en la Zona Intermedia y finalmente en Opción Intermedia. Un proyecto de formación artística orientado en primer lugar, en palabras de Jesús, hacia la búsqueda de una zona de relaciones interdisciplinares que armonicen de un modo práctico. Se trata, pues, no sólo de atender a la confluencia de saberes, sino también de orientarse a la calidad de la experiencia, y al producto de ella. Pero es relevante en este programa, sobre todo, la actitud. La pedagogía, señala Martínez Clará, la llevan a cabo un grupo de profesionales con trayectoria profesional reconocida y especializados en cada materia que combinan su actividad e investigación privada con el complemento de la enseñanza… El alumno encuentra un referente de calidad contrastada, pero también alguien que investiga, ensaya, duda, se desarrolla al mismo tiempo que el alumno. La relación entre alumno y profesor está basada en el respeto y en la confianza mutua. El principio pedagógico principal es que el profesor tiene necesidad de explicar, comunicar su experiencia y el alumno adulto tiene un estado de necesidad por conocer esa experiencia con una actitud de disposición y trabajo constante.
Más allá de la experiencia de estos cursos, los principios y valores que los sustentan constituyen para Jesús el hálito interior que ha movido su hacer durante décadas en la Escuela Massana. Se trata de que la enseñanza esté dada por profesores activos en el medio. Se trata de que los estudiantes encuentren un espacio donde el crecimiento y la creación sean posibles. Se trata también de compaginar disciplinas desde la libertad, la razón, la iluminación y los valores humanos. El proyecto pedagógico que Jesús Martínez Clará denomina finalmente Opción Intermedia, y que tuvo ocasión de explicar integralmente en las jornadas del Congreso Internacional organizado por la Hogenschool voor de Kunsten Utrecht y celebrado en la Escuela Massana de Barcelona con asistencia de profesores de Holanda, Francia, Alemania y Canadá, es un proyecto de vida, un modelo pedagógico.
En su libro Entre la inspiración y el proyecto. La zona intermedia (Edicions de l’Escola Massana, Barcelona, 2011), Jesús Martínez Clará despliega este modelo a través de una recopilación de textos, es decir presentaciones, artículos, epigramas, cartas, conferencias, todos los cuales inciden de una u otra forma en los principios orientadores de su modelo de enseñanza. No conozco mejor crónica que esta de los últimos treinta años de la Escuela Massana. Todos los textos hacen referencia a hitos concretos, a obra de los profesores o alumnos de la escuela, al resultado de los afanes que mueven a estos seres, los creadores, a proponer formas nuevas y a trvés de ellas, nuevos relatos del mundo. Jesús, así, olvida los organigramas y pasa por alto los planes de estudios o los reglamentos, para concentrar la mirada en las dos vísceras centrales de lo que finalmente es una escuela: la experiencia y el producto. El listado de artistas es notable, y a cada uno de ellos le dedicó el profesor, en su momento, la atención y la reflexión sin las cuales no es posible construir cartografía alguna del tejido artístico. No estamos tan sólo ante una crónica de hechos, que lo es, y que al serlo organiza en el tiempo una aristocracia de acontecimientos, obras y protagonistas. Crónica local, por cierto, como toda crónica, pero que al tratarse de la Escuela Massana y de la ciudad de Barcelona entre 1980 y 2010, trae a presencia los temas y las vivencias de la escena europea y mundial del arte y el diseño.
Me dijo en una ocasión Jesús que el arte no avanza, que al contrario de lo que ocurre en el dominio científico, lo mismo puede valer un mosaico romano que una pintura manierista o una instalación contemporánea, y siendo así lo nuestro, una ciencia que no es tal, un conocimiento que jamás es negado por el que viene, algo hay de infinito en esos mapas que nos lleva a las referencias borgianas o a las leves profundidades orientales, profundidades que yo, materialista como soy, no llego a entender tan bien como Jesús. Aparecen, pues, en los textos de Jesús, no sólo su programa, no sólo su talante de maestro, y no sólo los hechos relevantes que hacen crónica e historia, sino también una estética, un discurso hilvanado al filo de la poesía y de las lecturas clásicas o ilustradas que nos habla finalmente de las cuestiones eternas: la inspiración, el amor, el movimiento, la belleza, la teología, la sociedad, la forma, la academia, la virtud, la muerte, la imperfección, la intimidad, la naturaleza, el deseo, la verdad, el enigma, y sobre todo, siempre, del incesante, interminable, misterioso banquete del arte.
Mi mirada, no se me escapa, es la de un chileno, perdido en la periferia, que de vez en cuando reaparece en Barcelona después de haber pasado allí, hace ya tiempo, catorce años bien vividos, y por eso debo pedir se me disculpen zonas completas de la percepción que sé, existen, pero no las tengo yo alojadas en la mente. He disfrutado de la amistad de Jesús, frecuentemente conversamos no sin pasión, recibo con mayor o menor dosis de humildad sus reprimendas, gozo de su compañía, atiendo a su parecer, a su voz, me halaga su acogida, y me siento especialmente feliz de todo ello.
La cautela primordial de Jesús Martínez Clará, su amor por el orden, su curiosidad ante los estruendos, su escepticismo hedonista y mediterráneo cruzado de aromas orientales, su curiosidad suspendida o detenida, no sé bien cómo decirlo, impregnan su decir de fuerza interna y de poesía. La sensatez, en el arte, puede tomar forma de lluvia o de sequía, de planicie, de sombra o de volumen insoportable, incluso de locura individual o colectiva, y en medio de esos accidentes, durante treinta años, con buen o mal tiempo, ha estado él cada día en terreno, oteando el horizonte, conversando, escuchando, tomando nota, enhebrando razones, clavando sus pupilas, defendiéndose, sonriendo, elaborando texto, construyendo formas, haciendo escuela, tejiendo junto a otros, que no son muchos, el interminable mimbre de lo que somos, de lo que queremos ser, de lo que dejamos registrado a nuestro paso por esta tierra gastada.
LAB
John Armleder _____ mi compromiso con los estudiantes es más experimental, como un laboratorio donde las personas se juntan para comprender un poco mejor qué están haciendo y qué quieren hacer
MONSTER, EMPRESA DE MUTACIONES
va tomando forma finalmente una nueva empresa, u oficina, o red -está por verse- de proyectos artísticos ______ no tenemos una receta fija para el invento, ojalá sea algo liviano, fácil _____ diríamos : 1) hay una energía creativa flotante, o sea gente nueva, dispersa, con intuiciones, saberes, ideas, etc., esa energía no siempre se concreta en acciones bonitas _____ 2) lo paso bien en mi vida profesional y sin embargo podría divertirme más, más emociones, más libertad, a otros le ocurre igual… ____ 3) nuestra cabeza está atenta un poco a todo -libros, web, cine, música, imagen, tipografía,moda, tv- pero los productos y radios de acción siguen siendo aislados, especializados _____ 4) toda persona se crece y se hermosea si está en lo suyo y consigue realizarse __________ 5) el dinero sigue a los auténticos, el mercado no siempre es cruel, y está también atento a lo bueno y a lo nuevo ____ 6) no quiero nunca más ser jefe en el sentido tradicional, estamos en busca de una estructura muy participativa y abierta, un marco operativo que funcione ojalá por default, no es fácil porque todos queremos ser libres pero en el fondo es más tranquilizador seguir de esclavos y alegar un poco o burlarse, deprimirse, etc. _______ 7) el arte es un modo de vida ______ 8) no vamos a agobiarnos con esto ni con nada porque este año será verano todo el año ____ 9) una parte de nuestro ser suma energías y otra parte cansa a los demás, hay organizaciones que logran privilegiar la primera….
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Informa la Vanguardia, de Barcelona: El viaje de dos piezas de hierro en un iceberg ___Un artista holandés coloca dos esculturas en el Ártico para denunciar los efectos del cambio climático ___ El pasado 20 de marzo, el artista holandés Ap Verheggen y su equipo depositaron, con un helicóptero, dos enormes esculturas de hierro ondulante sobre un iceberg para mostrar al mundo los efectos del inusual calor invernal en Uummannaq, un poblado Inuit (esquimales) situado al noroeste de Groenlandia ____ (hasta ahí la nota periodística) ::: los artistas de hoy se han convertido en publicistas, y en lugar de obras de arte (¿nos acordamos aún de eso?) producen campañas. El motivo puede ser cualquiera que guste (ojalá algo exótico) y capaz de generar efectos mediáticos (cambio climático, maltrato a los animales, consumismo, inequidad social, muerte, violencia, erotismo duro, política, patrimonio, leyendas) aunque por lo general se procura entrar en temas de amplia audiencia publicables por medios de cualquier color político. Se sigue un poco el patrón que estableció Benetton en los 90. El producto final es no el cambio climático ni cualquiera otro asunto (del cual el artista-activista se zafa rápidamente), sino la gloria y fama del propio creador.
ENSAYAR ES LO QUE VALE

Montaigne lo dice así: “Cuando das un paso hacia lo que no sabes es cuando empiezas a ensayar”. La frase la trae Savater al republicar unos ensayos suyos. En cuanto a mí, escribo casi siempre ensayando, ignorando adónde voy a ir a parar, y eso es lo más vivo de escribir. Sin embargo las universidades o los fondos concursables tienen un enorme interés en saber exactamente a qué conclusión o lugar vamos a llegar después de una investigación, un texto, un taller, etc. A cada rato están enviando formularios donde cada casillero es una decisión que excluye otras. Así no hay quien ensaye nada, y de eso están orgullosos. Esa es una de mis incompatibilidades mayores con el sistema cultural instalado. Es como si lo más importante fuese demostrar la propia productividad antes incluso de comenzar, porque así nos obligamos a una serie de tareas, y para eso es preciso saber de antemano aquello que uno intuye que podría llegar quizá a saber. Un orden maravilloso que destruye a la creación desde su inicio. Un sistema industrial, científico, donde la contabilidad es indispensable y la creación un detalle menor. Lo mío es el ensayo.
HELP
“Mis únicas canciones sinceras fueron Help! y Strawberry Fields forever. Las compuse a partir de la experiencia, y no proyectándome dentro de una situación y escribiendo una bonita historia, algo que siempre me pareció falso. La letra de Help! es tan buena ahora como entonces. Me da seguridad saber que era tan sensible, que estaba consciente de mis sentimientos”.
MR. EVIL
las fotografías salvajes de Ivan Ouchkov __________________ Les photographies de l’artiste originaire de Saint-Pétersbourg, Ivan Ouchkov, ont été interdites à l’exposition de la Maison centrale des peintres à Moscou. Les organisateurs du vernissage ont estimé que ses oeuvres dénigraient l’image de la Russie.
VERDÚ: PRESTIGIO DE LO LATOSO

Todo lo que “yace” adquiere dignidad y se convierte, aderezado, en objeto de veneración. Todo lo muerto o yacente inspira respeto, todo ritual incomprensible llega a constituirse en un arcano donde anida la trascendencia en estado puro……………….. El libro aburre a los niños, señal de que se trata del verdadero saber; el matrimonio perdurable aburre a los esposos, señal de su auténtica sacramentalidad; esa novela nos echa atrás, signo de su extraordinaria potencia; este arte nos resulta incomprensible, prueba de su extrema creatividad. Tantas y tantas cuestiones importantes son tan mostrencas que por ello obtienen su máximo nivel de presencia, inercia y opacidad. Lo que nos duerme será nuestro prometido despertar……… MÁS >>>>>
HAMLET, MACHO DÉBIL

Como soy un macho hecho a cortes y añadidos (eso es cosa de mi infancia, no mía), me interesa siempre la figura del hombre al que le cuesta ser hombre pero al mismo tiempo necesita serlo. El Hamlet de Shakespeare es ese personaje. Anoche fuimos a verlo al Municipal, ambiente rococó de terciopelos rojos y ornamentación como de aperitivo, en todo caso en buenas localidades, o sea platea. Compañía lituana denominada Meno Fortas, dirigida por Nekrosius Mamontovas. Realmente notable, emocionante. Aquella gigantesca escenografía de aguas vaporizadas brillando como haces de luz sobre el negro de fondo, y los personajes rudos, gritones, con una banda sonora sutil, logran imponer un ritmo y uno se queda como embobado. Hay unos subtítulos por allá arriba, muy lejos. Hamlet sabe que su tío asesino a su padre, el rey de Dinamarca, y se casó velozmente con la reina, su madre. Es necesario vengarse, la afrenta es demasiado grave. El tío le ha quitado al padre y adicionalmente se tira a la madre. Es una cosa edípica, una usurpación brutal. La madre-fragilidad, tu nombre es mujer- no ve nada, no se da cuenta de aquello que la beneficia, y aunque le apena el estado febril de su hijo no cree que haya nada raro en al situación. Hamlet quiere seguir sus estudios universitarios en Alemania, él es un intelectual… pero no lo dejan. Mal que mal es príncipe de Dinamarca. Él sabe que debe vengarse, es lo que corresponde a su estirpe de rudos reyes guerreros, pero no se atreve. Empieza a decir chistes, a ensayar obras de teatro, a hacerse el loco… pero la realidad es dura, y acepta sólo un comportamiento de su parte, el que corresponde a un macho recio, que él no es. Y el hombre duda y se desespera -to be or no to be. Caen hielos y aguas y velas ardiendo de lo alto del escenario, y los lituanos hacen arder sillas y piensa uno si el viejo Municipal no se irá a incenciar. Cerca nuestro están el escenógrafo Ramón López, el blue-jean Di Girólamo y varios actores y directores de teleseries, también hay beautiful people del espectáculo. En un descanso (en la calle) veo a Polonio (un pelado lituano) fumando un cigarrito en la puerta del lado del Municipal, frente a una fuente de soda denominada “la Picá de Clinton”, porque ahí se fue el norteamericano a tomarse un shop cuando vino a Chile. Hamlet no logra armarse como persona, sus modos de ser se fragmentan, y debe renunciar al amor de Ofelia (encantadora, dulce, pura) y al reino de Dinamarca. Pero logra vengarse, aunque muere, y mueren todos porque es un drama. Notable experiencia. Gran espectáculo. Moraleja: hay que ser un macho fuerte.
AIRE
De Tótila Albert. No sabe uno si lo que hace Tótila es bonito o es feo, aparte que el brazo izquierdo de la figura derecha ha desaparecido….
ENGSTROM

De la serie Trying to dance, de J.H. Engstrom. Encontrada en el blog NOFOUND.
SITIO FEROCITAS
Organizo un nuevo sitio en torno a ferocitas y la visualidad erótica, están mis acuarelas y algunos enlaces selectos…. lo iré organizando de a poco y es que aún no tengo claro hacia dónde va…. os quiero, os amo!
NO SEX NO LIFE

…perdí el link del autor, en cuanto lo tenga lo subo. La vida ofrece tanta cosa….














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