juan guillermo tejeda

LA FORMA DE LAS COSAS

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LA FORMA DE LAS COSAS
SEGÚN ALGUNOS TEXTOS ANTIGUOS Y MODERNOS
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HOMERO (SIGLO VIII A.C.)
EL ESCUDO DE AQUILES CONTENIENDO EN IMÁGENES
LA TOTALIDAD DEL UNIVERSO

Hizo lo primero de todo un escudo grande y fuerte, de variada labor, con triple cenefa brillante y reluciente, provisto de una abrazadera de plata. Cinco capas tenía el escudo, y en la superior grabó el dios muchas artísticas figuras, con sabia inteligencia.

Allí puso la tierra, el cielo, el mar, el sol infatigable y la luna llena; allí las estrellas que el cielo coronan, las Pléyades, las Híades, el robusto Orión y la Osa, llamada por sobrenombre el Carro, la cual gira siempre en el mismo sitio, mira a Orión y es la única que deja de bañarse en el Océano.

Allí representó también dos ciudades de hombres dotados de palabra. En la una se celebraban bodas y festines: las novias salían de sus habitaciones y eran acompañadas por la ciudad a la luz de antorchas encendidas, oíanse repetidos cantos de himeneo, jóvenes danzantes formaban ruedos, dentro de los cuales sonaban flautas y cítaras, y las matronas admiraban el espectáculo desde los vestíbulos de las casas. (…)

La otra ciudad aparecía cercada por dos ejércitos cuyos individuos, revestidos de lucientes armaduras, no estaban acordes; los del primero deseaban arruinar la plaza y los otros querían dividir en dos partes cuantas riquezas encerraba la hermosa población. Pero los ciudadanos aún no se rendían, y preparaban secretamente una emboscada. Mujeres, niños y ancianos, subidos en la muralla, la defendían. (…) Pronto se trababa a orillas del río una batalla, en la cual heríanse unos a otros con broncíneas lanzas. Allí se agitaban la Discordia, el Tumulto y la funesta Parca, que a un tiempo cogía a un guerrero con vida aún, pero recientemente herido, dejaba ileso a otro y arrastraba, asiéndole de los pies, por el campo de la batalla a un tercero que la muerte recibiera; y el ropaje que cubría su espalda estaba teñido de sangre humana. HOMERO. ILÍADA, CANTO XVIII Traducción de Luis Segalá y Estalella. Wikisource.

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HERÓDOTO (SIGLO V A.C.)
FORMA CIRCULAR DE LAS EMBARCACIONES EN BABILONIA

Voy a referir una cosa que, prescindiendo de la ciudad misma, es para mí la mayor de todas las maravillas de aquella tierra. Los barcos en que navegan río abajo hacia Babilonia, son de figura redonda, y están hechos de cuero. Los habitantes de Armenia, pueblo situado arriba de los asirios, fabrican las costillas del barco con varas de sauce, y por la parte exterior las cubren extendiendo sobre ellas unas pieles, que sirven de suelo, sin distinguir la popa ni estrechar la proa, y haciendo que el barco venga a ser redondo como un escudo. Llenan después todo el buque de heno, y sobrecargan en él varios géneros, y en especial ciertas tinajas llenas de vino de palma; le echan al agua, y dejan que se vaya río abajo. Gobiernan el barco dos hombres en pie por medio de dos remos a manera de gala, el uno boga hacia adentro y el otro hacia afuera. De estos barcos se construyen unos muy grandes, y otros no tanto; los mayores suelen llevar una carga de cinco mil talentos. En cada uno va dentro por lo menos un jumento vivo, y en los mayores van muchos. Luego que han llegado a Babilonia y despachado la carga, pregonan para la venta las costillas y armazón del barco, juntamente con todo el heno que vino dentro. Cargan después en sus jumentos los cueros, y parten con ellos para la Armenia, porque es del todo imposible volver navegando río arriba a causa de la rapidez de su corriente. Y también es esta la razón por que no fabrican los barcos de tablas, sino de cueros, que pueden ser vueltos con más facilidad a su país. Concluido el viaje, tornan a construir sus embarcaciones de la misma manera. HERODOTO, HISTORIA. LIBRO I. Traducción de Bartolomé Pou. Wikisource.

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ARISTÓTELES (SIGLO IV A.C.)
EMPLAZAMIENTO DE LA CIUDAD

En cuanto a los medios de defensa, la naturaleza y la utilidad del emplazamiento varían según las constituciones. Una ciudad situada en lo alto conviene a la oligarquía y a la monarquía; la democracia prefiere para esto una llanura. La aristocracia desecha todas estas posiciones y se acomoda más bien en algunas alturas fortificadas. ARISTÓTELES. POLÍTICA. Espasa Calpe, Madrid, 1997.

EUCLIDES (SIGLO IV A. C.)
PUNTO, LÍNEA, SUPERFICIE

Un punto es lo que no tiene partes.

Una línea es una longitud sin anchura.

Los extremos de una línea son puntos.

Una línea recta es aquella que yace por igual respecto de los puntos que están en ella.

Una superficie es aquello que sólo tiene longitud y anchura.

Los extremos de una superficie son líneas.

Una superficie plana es aquella superficie que yace por igual respecto de las líneas que están en ella.

EUCLIDES, ELEMENTOS, Libro I. De: http://www.euclides.org, según la edición de Clark University.

DIONISIO DE HALICARNASO (SIGLO I A. C.)
SAQUEO DE ROMA POR LOS GALOS

Al encontrar allí atrancadas las casas de los plebeyos y abiertos de par en par los atrios de los nobles, sentían casi mayor recelo en internarse en las casas abiertas que en las cerradas: hasta ese extremo sólo con respeto miraban a los hombres sentados en los vestíbulos de sus casas, muy parecidos a los dioses no sólo por su vestimenta y su porte de una majestuosidad más que humana, sino también por la dignidad que emanaba de su rostro y de la serenidad de su semblante. Al quedarse parados ante ellos como si fueran estatuas, dicen que Marco Papirio, uno de ellos, golpeó en la cabeza con su bastón de marfil a un galo que le acariciaba la barba, larga como entonces la llevaba todo el mundo, y provocó su cólera, dando comienzo por él la matanza; los demás fueron pasados a cuchillo sobre sus asientos; después de la muerte de los notables ya no se perdona a ningún ser viviente, las casas son objeto de pillaje y, una vez vaciadas, se les prende fuego. DIONISIO DE HALICARNASO, HISTORIA ANTIGUA DE ROMA. Gredos, Madrid, 1984.

LUCRECIO (SIGLO I A. C.)
PRIMER ENTORNO HOGAREÑO

Cuando, por fin, supieron hacer chozas,
y de pieles y fuego hicieron uso,
y cuando la mujer y el hombre aparte
se fueron a vivir en compañía
y cuando los placeres amorosos
se limitaron sólo a las dulzuras
del casto matrimonio, y cuando vieron
los padres a sus hijos porción suya
entonces comenzó la especie humana
a suavizarse por la vez primera

LUCRECIO. DE LA NATURALEZA DE LAS COSAS. Traducción: Abate Marchena. Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, según edición de Hernando y Cía, Madrid, 1918.

VALERIO MÁXIMO (SIGLO I A. C-SIGLO I )
SOBRE ICONICIDAD

Praxíteles colocó en el templo de Cnido una estatua en mármol de Venus, que parecía respirar. A causa de su hermosura provocó los lascivos abrazos de un maníaco sexual. Por eso es más excusable el error de aquel caballo que, al ver una yegua pintada, se sintió en el deber de relinchar; y el ladrido de los perros ante la presencia de un perro pintado; y el toro que en Siracusa se inflamó de un apasionado amor por una vaca de bronce, cuya perfecta semejanza a una de verdad irritaba sus sentidos. VALERIO MÁXIMO. HECHOS Y DICHOS MEMORABLES. Akal, Madrid, 1988

CICERÓN (66)
CARTA A ATICO: ESTATUAS, LIBROS

Lo que me escribes sobre el Hermatema me resulta muy grato, es el adorno propio de mi Academia, porque Mercurio está bien en todos los gimnasios y Minerva cae maravillosamente en el mío. Quiero que, según me dices, me adornes aquel lugar, con el mayor número posible de objetos de arte. No he visto todavía las estatuas que me has enviado; están en mi Formiano a donde voy a ir enseguida. las trasladaré a todas a mi villa de Túsculo. Si alguna vez abundo en dinero arreglaré la villa de Gaeta. Conserva los libros y no desesperes que algún día pueda yo comprarlos. Si lo consigo, soy más rico que Craso, y tengo en nada las casas de alquiler y las tierras de quien sean. M. TULIO CICERÓN. CARTAS POLÍTICAS. Akal, Madrid, 1992.

VITRUVIO (S. I)
PROPORCIÓN CANÓNICA

La proporción se define como la conveniencia de medidas a partir de un módulo constante y calculado y la correspondencia de los miembros o partes de una obra y de toda la obra en su conjunto. Es imposible que un templo posea una correcta disposición si carece de simetría y de proporción, como sucede con los miembros o partes del cuerpo de un hombre bien formado. El cuerpo humano lo formó la naturaleza de tal manera que el rostro, desde la barbilla hasta la parte más alta de la frente, donde están las raíces del pelo, mida una décima parte de su altura total. VITRUVIO. LOS DIEZ LIBROS DE ARQUITECTURA. Alianza, Madrid, 2002

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PLINIO EL VIEJO (SIGLO I)
NACIMIENTO DEL CANON MORFOLÓGICO

Policleto de Sición, discípulo de Hageladas, esculpió un diadúmenos (”el que se aplica una banda”) como un joven aún no totalmente formado, que se hizo célebre por su precio de 100 talentos, y un doryphóros (”portador de lanza”), figura de un muchacho ya casi hombre. También es obra suya una estatua que los artistas llaman el canon (”regla”), y donde buscan como en una especie de código las líneas de su arte. PLINIO. TEXTOS DE HISTORIA DEL ARTE (DE: HISTORIA NATURAL, Libro XXXVI) Edición de Esperanza Torrego, Visor, Madrid, 1987.

APIANO (S.II)
INGENIOS DE GUERRA EN NUMANCIA

Cuando estuvo todo dispuesto y las catapultas se situaron junto a las torres y las máquinas de lanzar dardos y las de lanzar piedras, y se dispusieron en los parapetos piedras, dardos y jabalinas, y ocuparon los puestos fortificados arqueros y honderos, situó mensajeros de forma espaciada a lo largo de toda la fortificación, que durante la noche y el día iban, pasándose unos a otros las noticias, a comunicarle lo sucedido, y respecto a la torre ordenó que se algo sucedía se izara una señal del primero que sufriera el ataque y que todas hicieran lo mismo cuando contemplaran al que lo había iniciado para que pudiera conocer la perturbación lo más rápido posible a partir de la señal, y ya con más precisión a través de los mensajeros. APIANO. SOBRE IBERIA Y ANÍBAL Alianza Editorial, Madrid, 1993.

OVIDIO (SIGLO I)

HABILIDOSA EN TEJER LA LANA, ARACNE DESAFÍA A LA DIOSA PALAS ATENEA (AUDACIA QUE LE SALDRÁ CARA)

No se distinguía Aracne ni por su patria ni por su cuna,
sí por su arte; su padre, el colofonio Idmon
teñía esponjosas lanas con tinte foceo;
su madre había muerto, pero también ella era plebeya,
igual que su marido. Pese a ello Aracne en las ciudades lidias
había conseguido con su esfuerzo un nombre famoso, aunque
había nacido en casa humilde y habitaba en la humilde Hipepas.
Para contemplar su obra extraordinaria a menudo
abandonaron las Ninfas los viñedos de su querido Timolo,
abandonaron sus queridas aguas las Ninfas del pactolo.
Y no sólo les gustaba admirar los vestidos confeccionados,
sino también mientras se hacían (tanta belleza había en su arte),
cuando amontonaba la lana en bruto en los primeros ovillos,
o cuando con los dedos moldeaba el material y ablandaba
los vellones, semejantes a nubes, que cubrían un largo recorrido,
o cuando con un toque del pulgar hacía girar el torneado huso,
o cuando bordaba con la aguja: sabrías que la había enseñado
Palas. Pero ella lo niega y ofendida por tan gran maestra
“que compita”, dijo, “conmigo: nada rechazaré si me vence!”

OVIDIO. METAMORFOSIS
Alianza, Madrid, 2005

MARCIAL (SIGLO I)
ANTICUARIO PRETENCIOSO

No hay nada más odioso que las antigüedades del viejo Aucto -prefiero unas barquillas moldeadas con barro saguntino- cuando ese charlatán describe los delirantes títulos de gloria de sus vasos de plata y con sus palabras hace que se enmohezcan los vinos: “Estas copas pertenecieron a la mesa de Laomedonte: para llevárselas, Apolo levantó con los sones de su lira los muros de Troya. Con esta crátera entabló el fiero Reto el combate con los lapitas: estás viendo una obra deteriorada por la lucha. Estas dos copas deben su valor al anciano Néstor: brilla en ellas una paloma desgastada por el pulgar del rey de Pilos, Ésta es la taza en que el Eácida ordenó que se mezclase para sus amigos un vino más abundante y más fuerte. En esta patera brindó por Bitias la bellísima Dido, cuando le fue ofrecido un banquete al héroe frigio”. Cuando has admirado profundamente las antiguas copas cinceladas, beberás en vasos de Príamo vinos de Asdtianacte. MARCIAL, EPIGRAMAS COMPLETOS. Ed. de Dulce Estefanía. Cátedra, Madrid, 1996.

MARCO AURELIO (180)
LA PROXIMIDAD A LA PODREDUMBRE PUEDE SER ATRACTIVA

Así, por ejemplo, un trozo de pan al cocerse se agrieta en ciertas partes; esas grietas que así se forman y que, en cierto modo, son contrarias a la promesa del arte del panadero, son, en cierto modo, adecuadas, y excitan singularmente el apetito. Asimismo, los higos, cuando están muy maduros, se entreabren. Y en las aceitunas que quedan maduras en los árboles, su misma proximidad la podredumbre añade al fruto una belleza singular. Igualmente las espigas que se inclinan hacia abajo, la melena del león y la espuma que brota de la boca de los jabalíes y muchas otras cosas, examinadas en particular, están lejos de ser bellas; y sin embargo, al ser consecuencia de ciertos procesos naturales, cobran un aspecto bello y son atractivas. MARCO AURELIO, MEDITACIONES
Alianza Editorial, Madrid, 1997.

PLUTARCO (SIGLO II)
LAS OBRAS PÚBLICAS DE PERICLES Y SUS OPOSITORES. ARTISTAS Y TÉCNICOS A CARGO DE LAS OBRAS.

Lo que mayor placer y ornato produjo a Atenas y más dió ue admirar a todos los demás hombres, fue el aparto de las obras públicas, siendo éste solo el que qún atestiguaba que Grecia no usurpó la fama de su poder y opulencia antigua. Y, no obstante, esta disposición era, entre las de Pericles, de la que más murmuraban sus enemigos, y la que más calumniaban en las juntas públicas, gritando que el pueblo perdía su crédito y era difamado, porque se traía de Delos a Atenas los caudales públicos de los Griegos(…).

Porque siendo la materia prima piedra, bronce, marfil. oro ébano, ciprés, trabajaban en ella y le daban forma los arquitectos, vaciadores, latoneros, canteros, tintoreros, orfebres, pulimentadores de marfil, pintores, bordadores y torneros; además en proveer de estas cosas y portearlas entendían los comerciantes y marineros en el mar, y en tierra, los carreteros, alquiladores, arrieros, cordeleros, lineros, tejedores, constructores de caminos y mineros…(…).

Todas las dirigía y de todas con Pericles era superintendente Fidias, sin embargo de que las ejecutaban los mejores arquitectos y artistas; porque el Partenón, que era de cien pies, lo edificaron Calícrates e Ictino; el purificatorio de Eleusis empezó a construirlo Corebo, y él fue quien puso las columnas sobre el pavimento y las enlazó en el chapitel; por su muerte, Metagenes Xipesio hizo la cornisa y puso las columnas altas; mas la linterna sobre el santuario la cerró Xenocles Colargueo. (…) PLUTARCO.VIDAS PARALELAS. PERICLES.
El Ateneo, Buenos Aires, 1952.

SOBRE EL VALOR SIMBÓLICO DE LOS OBJETOS SEGÚN SU MATERIAL

Agatocles era hijo de un alfarero. Tras haberse convertido en dueño de Sicilia y haber sido proclamado rey, acostumbraba a tener copas de cerámica al lado de las de oro y mostrándoselas a los jóvenes decía: “Por haber hecho tales objetos antes, ahora hago éstos a causa de mi buena administración y mi valentía”. PLUTARCO. MORALIA. MÁXIMAS DE REYES Y GENERALES. Gredos, Madrid, 1987

AULO GELIO (SIGLO II)
LA ESTATURA DE HÉRCULES

PLUTARCO, en un tratado sobre cuánto los dones del espíritu y la virtud ponen de diferencia entre el alma y el cuerpo, nos hace conocer el modo ingenioso y agudo empleado por el filósofo Pitágoras para determinar la estatura de Hércules, y para descubrir en qué medida ésta sobrepasaba la de los demás hombres. Como existía acuerdo general en que Hércules se había servido de sus pies para medir el estadio construido en Pisa cerca del templo de Júpiter Olímpico, dándole un largo de seiscientos pies, y que los demás estadios construidos en Grecia por otros, aunque de menor tamaño, solían tener el mismo número de pies, Pitágoras concluyó con toda facilidad, siguiendo las reglas de la proporción, que entre el pie de Hércules y el de los demás hombres debía haber la misma diferencia de largo que entre el estadio de Olimpia y los demás estadios de Grecia. Conocida así la dimensión del pie de Hércules, Pitágoras determinó su estatura rigiéndose por la proporción natural de los miembros entre sí; y concluyó después de un cálculo riguroso que la estatura de Hércules sobrepasaba la de los demás hombres tanto como el estadio de Olimpia sobrepasaba en largo a otros estadios del mismo número de pies. AULO GELIO. NOCHES ÁTICAS. De AULU-GELLE, NUITS ATTIQUES. Ed. Garnier, Paris, 1927, trad. de Charpentier y Blanchet.

FILÓSTRATO (S. II ó III)
VALORACIÓN Y DEFINICIÓN DE LA PINTURA
COMO ARTE (TÉCNICA) DE REPRESENTACIÓN DE LAS COSAS

Quien desdeña la pintura, delinque contra la verdad, delinque también contra toda esa sabiduría que debemos a los poetas -ya que poetas y pintores contribuyen por igual a nuestro conocimiento de las gestas y del aspecto de los héroes- y desdeña la proporción, gracias a cuyo ejercicio el arte participa de la razón. FILÓSTRATO. GIMNÁSTICO Ed. Gredos, Madrid, 1996.

BOECIO (524)
APARIENCIA ALEGÓRICA DE LA FILOSOFÍA

En tanto que en silencio me agitaban estos sombríos pensamientos y con aguzado estilo escribía en blandas tablillas mi lamento quejumbroso, parecióme que sobre mi cabeza se erguía la figura de una mujer de sereno y majestuoso rostro, de ojos de fuego, penetrantes como jamás los viera en ser humano, de color sonrosado, llena de vida, de inagotadas energías, a pesar de que sus muchos años podían hacer creer que no pertenecía a nuestra generación. Su porte, impreciso, nada más me dio a entender. (…)

Su vestido lo formaban finísimos hilos de materia inalterable, con exquisito primor entretejidos; ella misma lo había hecho con sus manos, según más adelante me hizo saber. Y, a semejanza de un cuadro difuminado, ofrecía, envuelto como en tenue sombra, el aspecto desaliñado de cosa antigua. BOECIO. LA CONSOLACIÓN DE LA FILOSOFÍA. Aguilar, Madrid, 1955.

SAN ISIDORO DE SEVILLA (S. VII)
DE LA PINTURA

Pintura es la imagen que representa la apariencia de alguna cosa y que, al contemplarla, nos evoca su recuerdo. Se dice pictura en el sentido de fictura (ficción), pues se trata de una imagen ficticia, no auténtica. De aqueí quye se denomine también fucata (simulacro), es decir, pintada de un color ficticio, al que no hay que dar crédito, pues no es la verdad. Por eso hay algunas pinturas que en su afán de representar la realidad auténtica abusan del color y, sobrepasando la realidad misma, conducen a la mentira. Es el caso de los que pintan a la Quimera con tres cabezas, o a la Escila con figura humana en su parte superior, mientras la inferior aparece ceñida con cabezas de perro. SAN ISIDORO DE SEVILLA. ETIMOLOGÍAS En: Biblioteca de Autores Cristianos, Madrid, 2004. Traducción de José Oroz Reta.

ANÓNIMO (S. XII)
SOBRE EL SUNTUOSO ATUENDO DE BRASLIMONDA

Braslimonda, la del hermoso cuerpo, oyó decir que el paladín Roldán da unos golpes tan grandes en la ciudad. Se viste un brial de rica seda africana y calzas estrechas de jamete; sobre su cuello se echa un manto muy valioso -sólo los broches de delante no los podría comprar un rico mercader-; también le traen su palafrén: eran, respectivamente, verde, índigo, moteado y grisáceo. La silla, de marfil con incrustaciones de plata; el sudadero, de seda africana; el petral, admirable y grande: tenía mil campanillas de resonante oro, enlazadas todas por dos hilos de plata: cuando sube una, baja la otra, de forma que se van emparejando de dos en dos; no hizo Dios letrado con tanta ciencia que pueda explicar a qué ingenio obedece. El freno es de oro, y las riendas, de plata; tienen carbunclos y grandes topacios; se los mandó el emir de Babilonia, que está enamorado de ella y la ama mucho. ANÓNIMO. ROLDÁN EN ZARAGOZA. Carlos Alvar (Ed.), C.S.I.C, Zaragoza, 1978.

DEL POEMA DE RAOUL DE CAMBRAI (S. XII)
INCENDIO DE LA ABADÍA DE ORIGNÍ

Los hijos de Herbet tenían en gran estima a Origní, la grande y vasta ciudad, donde estaban Marsén, la madre de Bernier, y cien monjas que rezaban a Dios. El conde Raúl, de ánimo orgulloso, hizo incendiar las calles: arden las habitaciones altas, se hunden los suelos; se derraman los vinos, inundando las bodegas; arde el tocino, y se derrumban los larderos: la manteca aviva el fuego, que alcanza las torres y el campanario mayor. Los tejados se derrumban, y entre dos muros se formó una gran hoguera, donde se queman las monjas: tan enorme era el brasero; con grandes sufrimientos ardieron las cien. ANÓNIMO. RAOUL DE CAMBRAI. En: M. de Riquer y J. M. Valverde, Historia de la Literatura Universal tomo II. Planeta, Barcelona, 1984

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DEL CANTAR DE LOS NIBELUNGOS (1200)
ATUENDO DE CAZA DE SIGFRIDO

Nunca oí hablar de un atuendo de caza mejor. El manto que vestía era de fina lana negra. Llevaba también una gorra de marta cibelina, de gran valor. ¡Ay, cuánto oro recamado adornaba su carcaj!

Estaba éste recubierto de piel de pantera, a causa de su agradable olor. También llevaba un arco que había que tensar con arte mecánica, a menos que fuera el propio héroe el que lo tensara bajo su brazo.

Todo su ropaje estaba hecho de piel de nutria. Desde la cabeza a los pies podían verse otras pieles de distinto color. Sobre el esplendor de ellas refulgían adornos de oro en los dos costados del bravo campeón de la cacería.

También llevaba a Balmung, una espada bien labrada y formidable, tan afilada que cada vez que golpeaba un yelmo jamás fallaba. Sus aristas eran de buen temple. De esta arma estaba muy orgulloso el magnífico cazador.

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RAMON LLULL (1275)
LAS ARMAS DE UN CABALLERO

1. Todo cuanto viste al presbítero que canta misa tiene alguna significación con respecto a su oficio. Y como el oficio de clérigo y el oficio de caballero se convienen; por esto el orden de caballería requiere que todo cuanto es preciso al caballero en el uso de su oficio, tenga algún significado por el cual sea recordada la nobleza del orden de caballería.
2. Al caballero se le da una espada; la cual es labrada en semejanza de cruz, para significar que así como nuestro Señor Jesucristo venció a la muerte en la cruz, en la cual muerte habíamos caído por el pecado de nuestro padre Adán; de esta manera el caballero debe vencer con la espada, y destruir los enemigos de la Cruz.
Y como la espada que se entrega al nuevo caballero tiene filo en cada parte; y siendo la caballería oficio de mantener justicia, y justicia dar a cada uno su derecho; por esto la espada del caballero significa que el caballero debe mantener con la espada a la caballería y a la justicia.
3. Se da al caballero una lanza, para significar verdad. Porque la verdad es cosa recta, que no se tuerce, y la verdad se adelanta a la falsedad. El hierro de la lanza significa la fuerza que la verdad tiene sobre la falsedad; y el pendón significa que la verdad se demuestra a todos, y no tiene pavor ni de la falsedad ni del engaño.
También la verdad es apoyo de la esperanza; y esto, como otras cosas, vienen significadas en la lanza que recibe el caballero.
4. Al caballero se le da el yelmo para significar vergüenza; porque un caballero sin vergüenza no puede ser obediente al orden de caballería.

RAMON LLULL. LIBRO DE LA ORDEN DE CABALLERÍA En: R. Lulio, Libro del Orden de Caballería, Espasa-Calpe, Madrid, 1949

MARCO POLO (1299)
TATUAJES

Cangigu es una provincia de Levante. Tiene sus reyes. La gente es idólatra. Tiene lengua propia. Se rindieron al Gran Khan y le pagan cada año un tributo. El rey es tan dado a la lujuria que tiene 300 mujeres, y cuando ve a una mujer hermosa en su país, la hace venir en seguida a su palacio. Esta provincia es abundante en oro. Recogen especias muy caras en gran abundancia; pero como están muy lejos del mar, sus mercaderías valen poco, pues no tienen salida. Tienen elefantes y otros animales. Viven de carne, de arroz y de leche. No tienen vino de uva, pero sí de arroz con especias. Los varones y hembras se pintan la piel, es decir, que con agujas candentes dibujan en la piel leones, dragos, trasgos y pájaros e imágenes; luego les pasan tintas de colores y las graban tan profundamente que el color ya no se borra. También hacen lo mismo con la cara, el cuello y el vientre, en las manos y piernas y en todas las partes del cuerpo, y esto en ellos es distintivo de nobleza. Cuanto más pintados están más consideración merecen y pasan por más hermosos. MARCO POLO. VIAJES. Traducción por María de Cardona y Suzanne Dobelmann.
Espasa-Calpe, Madrid, 1981. En Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes

DON JUAN MANUEL (1335)
MIENTRAS EL CUERPO DISFRUTA DEL MUNDO, EL ALMA SE DISPONE A PARTIR

-Señor Conde Lucanor, había un genovés muy rico y muy afortunado, en opinión de sus vecinos. Este genovés enfermó gravemente y, notando que se moría, reunió a parientes y amigos y, cuando estos llegaron, mandó llamar a su mujer y a sus hijos; se sentó en una sala muy hermosa desde donde se veía el mar y la costa; hizo traer sus joyas y riquezas y, cuando las tuvo cerca, comenzó a hablar en broma con su alma:

-Alma, bien veo que quieres abandonarme y no sé por qué, pues si buscas mujer e hijos, aquí tienes unos tan maravillosos que podrás sentirte satisfecha; si buscas parientes y amigos, también aquí tienes muchos y muy distinguidos; si buscas plata, oro, piedras preciosas, joyas, tapices, mercancías para traficar, aquí tienes tal cantidad que nunca ambicionarás más; si quieres naves y galeras que te produzcan riqueza y aumenten tu honra, ahí están, en el puerto que se ve desde esta sala; si buscas tierras y huertas fértiles, que también sean frescas y deleitosas, están bajo estas ventanas; si quieres caballos y mulas, y aves y perros para la caza y para tu diversión, y hasta juglares para que te acompañen y distraigan; si buscas casa suntuosa, bien equipada con camas y estrados y cuantas cosas son necesarias, de todo esto no te falta nada. Y pues no te das por satisfecha con tantos bienes ni quieres gozar de ellos, es evidente que no los deseas. Si prefieres ir en busca de lo desconocido, vete con la ira de Dios, que será muy necio quien se aflija por el mal que te venga. DON JUAN MANUEL. EL CONDE LUCANOR Aguaclara, Alicante, 1997, ed. de Juan Vicedo.

LEONARDO DA VINCI (1498, PUBL. EN 1651)
TRATADO DE LA PINTURA: EL AGUA

Observa cómo el movimiento de la superficie del agua se asemeja al de los cabellos, los cuales tienen dos movimientos; de ellos, uno depende del peso del pelo; el otro, de la dirección de los bucles. Así también forma el agua sus torbellinos, de los cuales una parte atiende al ímpetu del curso principal; la otra, al movimiento incidente o reflejo. LEONARDO DA VINCI. TRATADO DE LA PINTURA. Akal, Madrid, 1995.

FRANCESCO COLONNA (1499)
CARROZAS TRIUNFALES

Esta carroza triunfal iba tirada por seis Elefantes blancos, emparejados de dos en dos… Sus atavíos y arreos eran de pura seda azul entrelazada con hilos de oro y plata… Sobre ellos montaban… seis jóvenes y tiernas Ninfas…. Sobre esta espléndida carroza triunfal vi a un Cisne blanquísimo entre los amorosos brazos de una noble Ninfa…. F. COLONNA, Hypnerotomachia, en: Roy Strong, Arte y Poder, Alianza, Madrid, 1984. Hay una versión en inglés de la obra de Colonna en Proyecto Gutenberg.

CORNELIO AGRIPA (1510)
IMÁGENES DE ESPÍRITUS MALIGNOS

Por otra parte, además de estos Personajes, hay ciertas Figuras familiares o Imágenes de Espíritus malignos, bajo cuyas formas éstos quieren aparecer, rindiéndole obediencia a aquellos que los invocan. Todos estos Personajes e Imágenes pueden ser vistos en las tablas que siguen, de acuerdo al orden de las letras que constituyen los nombres de los Espíritus mismos: de modo que si cualquier letra es encontrada más que el nombre de un Espíritu, su Imagen llevará la preeminencia y las demás les comunicarán su propio orden… HENRY CORNELIUS AGRIPPA. OF OCCULT PHILOSOPHY, OR OF MAGICAL CEREMONIES: THE FOURTH BOOK. Trad inglesa de Robert Turner. Londres, 1655.

TOMAS MORO (1516)
FORMA ARMONIOSA DE LAS CALLES DE UTOPÍA.

Las calles de la ciudad han sido trazadas de tal manera que facilitan el tránsito y se hallan al abrigo de los vientos; los edificios no son deslucidos y forman dos líneas continuas de casas enfrentadas por las fachadas a lo largo de cada calle. Las calles tienen veinte pies de ancho, y detrás de cada casa lo largo de la calle, extiéndense vastos huertos, cerrados por todos lados por las traseras de las casas. No existe mansión alguna que no tenga puerta a la calle y poterna en el huerto. Las dos hojas de cada puerta se abren con una simple presión de la mano y se cierran solas; entra quien quiere, ya que no existe nada privado, y cada diez años cambian de casa por sorteo. TOMAS MORO. UTOPÍA Espasa Calpe, Madrid, 1999

VASARI (1550)
UCCELLO: PELIGROS DE LA PERSPECTIVA

Paolo de Dono, Uccello, hubiera sido el talento más gracioso y caprichoso que ha habido en pintura desde Giotto hasta ahora, si se hubiese esforzado tanto en las figuras y en los animales, como se esforzó y gastó tiempo en perfeccionar la perspectiva, que aunque se trata de algo ingenioso y bello, quien la practica excesivamente pierde el tiempo, cansa a su naturaleza, llena su inteligencia de dificultades, y muy a menudo convierte en estéril y difícil lo que es fértil y fácil, y de esta práctica, los que se dedican más a la perspectiva que a las figuras, obtienen el estilo seco y lleno de perfiles producido por un desmesurado afán de querer desmenuzar las cosas con demasiado detalle, además de que frecuentemente el autor se convierte en un hombre solitario, extraño, melancólico y pobre. JORGE VASARIO, VIDA DE ARTISTAS ILUSTRES, Ed. Iberia, Barcelona, 1957

SEBASTIANO SERLIO (1545)
PLACERES DEL DISEÑO TEATRAL

Entre las otras cosas hechas por la mano de los hombres, que pueden provocar gran placer para la vista y satisfacción de ánimo, está, creo yo, el trabajar con el mecanismo de un escenario donde se es posible ver, en un pequeño espacio hecho con el arte de la perspectiva, palacios soberbios, templos amplísimos, casas diversas, de cerca y de lejos, plazas espaciosas adornadas de diversos edificios, calles rectísimas y largas cruzadas por otras vías, arcos de triunfo, columnas enormes, pirámides, obeliscos y miles de otras cosas hermosas, adornadas por luces innumerables grandes, medianas y pequeñas, todo ello según el arte apropiado y ordenado con artificio, con el aspecto de joyas lucidísimas como diamantes, rubíes, zafiros, esmeraldas y cosas así. Aquí se ve la Luna con su brillo y sus cuernos elevarse lentamente y llegar a lo alto sin que los ojos de los espectadores la hayan visto moverse, y en otros se puede ver alzarse al Sol en su movimiento giratorio, y al finalizar la comedia bajar con tal artificio que muchos espectadores se queden atónitos. SEBASTIANO SERLIO, Tratatto sopra le Scene, en: Tutte l’Opere d’Archittetura di Sebastiano Serlio, editadas por G.C. Scamozzi, Venecia, 1634. La mayoría de los textos habían sido publicado originalmente en 1537. Traducción de J.G.T.

ALVAR NUÑEZ CABEZA DE VACA (1555)
CORALES, TURQUESAS Y PENACHOS

Entre estas casas había algunas de ellas que eran de tierra, y las otras todas son de estera de cañas; y de aquí pasamos más de cien leguas de tierra, y siempre hallamos casas de asiento, y mucho mantenimiento de maíz, y frísoles, y dábannos muchos venados y muchas mantas de algodón, mejores que las de la Nueva España. Dábannos también muchas cuentas y de unos corales que hay en la mar del Sur, muchas turquesas muy buenas que tienen de hacia el Norte; y finalmente, dieron aquí todo cuanto tenían, y a mí me dieron cinco esmeraldas hechas puntas de flechas, y con estas flechas hacen ellos sus areitos y bailes. Y pareciéndome a mí que eran muy buenas, les pregunté de dónde las habían habido, y dijeron que las traían de unas sierras muy altas que están hacia el Norte, y las compraban a trueco de penachos y plumas de papagayos, y decían que había allí pueblos de mucha gente y casas muy grandes. Entre éstos vimos las mujeres más honestamente tratadas que a ninguna parte de Indias que unas medias mangas encima de ellas, de unas faldillas de cuero de venado sin pelo, que tocan en el suelo, y enjabónanlas con unas raíces que limpian mucho, y así las tienen muy bien tratadas; son abiertas por delante y cerradas con unas correas; andan calzados con zapatos. ALVAR NUÑEZ CABEZA DE VACA. NAUFRAGIOS. Edición digital basada en la edición de Valladolid, 1555, Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes.

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FRANCISCO LÓPEZ DE GÓMARA (1555)
COSTUMBRES DE LOS ABORÍGENES EN LA ISLA ESPAÑOLA

Dicho he cómo se andan desnudos con el calor y buena templanza de la tierra, aunque hace frío en las sierras. Casa cada uno con cuantas quiere o puede; y el cacique Behechio, tenía treinta mujeres; una empero es la principal y legítima para las herencias: todas duermen con el marido, como hacen muchas gallinas con un gallo, en una pieza; no guardan más parentesco que con madre, hija y hermana, y esto por temor, ca tenían por cierto que quien las tomaba moría mala muerte. Lavan las criaturas en agua fría por que se les endurezca el cuero, y aun ellas se bañan también en fría recién paridas, y no les hace mal. Estando parida y criando es pecado dormir con ella. Heredan los sobrinos, hijos de hermanas, cuando no tienen hijos, diciendo que aquéllos son más ciertos parientes suyos. Poca confianza y castidad debe haber en las mujeres, pues esto dicen y hacen. Facilísimamente se juntan con las mujeres, y aun como cuervos o víboras, y peor; dejando aparte que son grandísimos sodomíticos, holgazanes, mentirosos, ingratos, mudables y ruines. De todas sus leyes esta es la más notable: que

por cualquiera hurto empalaban al ladrón. También aborrecían mucho a los avarientos. Entierran con los hombres, especial con señores, algunas de sus más queridas mujeres o las más hermosas, ca es gran honra y favor; otras se quieren enterrar con ellos por amor. El enterramiento de estos tales es pomposo. Asiéntanlos en la sepultura y pónenles alrededor pan, agua, sal, fruta y armas. Pocas veces tenían guerra sino era sobre los términos o por las pesquerías, o con extranjeros, y entonces no sin respuesta de los ídolos o sin la de los sacerdotes que adivinan. Sus armas eran piedras y palos, que sirven de lanza y espada, a quien llaman macanas. Átanse a la frente ídolos chiquitos cuando quieren pelear. Tíñense para la guerra con jagua, que es zumo de cierta fruta, como dormideras, sin coronilla, que los para más negros que azabache, y con bija, que también es fruta de árbol, cuyos granos se pegan como cera y tiñen como bermellón. Las mujeres se untan con estas colores para danzar sus areitos y porque aprietan las carnes. Areito es como la zambra de moros, que bailan cantando romances en alabanza de sus ídolos y de sus reyes y en memoria de victorias y acaecimientos notables y antiguos, que no tienen otras historias. Bailan muchos y mucho en estos areitos, y alguna vez todo un día con su noche. FRANCISCO LÓPEZ DE GÓMARA. HISTORIA GENERAL DE LAS INDIAS. Biblioteca Ayacucho, Caracas, 1978

JOAN DE TIMONEDA (1562)
SOY QUIEN SOY, QUE NO SOY YO

Soy quien soy
que no soy yo
pues de amor mudado estoy
creo, cierto, no ser nada
o si soy, soy fantasía
o soy un hombre que sueña
con alcanzar algún don,
pues de amor mudado estoy

transfigurado total,
y yo que era libertad
ahora de amor soy cautivo
me veo ya sin razón
pues de amor mudado estoy

Y si soy, pues vivo en el mundo
y a mí mismo me odio
y según voy entendiendo
veo a la que me da pasión
pues de amor mudado estoy

JOAN DE TIMONEDA. FLOR D’ENAMORATS,
Ed. Albatros, Valencia, 1973.

ALONSO DE ERCILLA Y ZÚÑIGA (1569)
ARMAS DE LOS MAPUCHES

Las armas dellos más ejercitadas
son picas, alabardas y lanzones,
con otras puntas largas enhastadas
de la fación y forma de punzones:
hachas, martillos, mazas barreadas,
dardos, sargentas, flechas y bastones,
lazos de fuertes mimbres y bejucos,
tiros arrojadizos y trabucos.

Algunas destas armas han tomado
de los cristianos nuevamente agora,
que el continuo ejercicio y el cuidado
enseña y aprovecha cada hora;
y otras, según los tiempos, inventado,
que es la necesidad grande inventora,
y el trabajo solícito en las cosas,
maestro de invenciones prodigiosas.

Tienen fuertes y dobles coseletes,
arma común a todos los soldados,
y otros a la manera de sayetes,
que son, aunque modernos, más usados:
grevas, brazales, golas, capacetes
de diversas hechuras encajados,
hechos de piel curtida y duro cuero,
que no basta ofenderle el fino acero.

ALONSO DE ERCILLA Y ZÚÑIGA. LA ARAUCANA.
Madrid, Imprenta Nacional, 1866.

ANDREA PALLADIO (1570)
ARQUITRABE, FRISO, CORNISA

Los ornamentos que se dan a las puertas y ventanas son el arquitrabe, el friso y la cornisa.

El arquitrabe rodea la puerta y debe ser de grueso como las jambas o pilastras, las cuales ya he dicho que no se deben hacer menores de un sexto de la anchura de la luz, ni mayores que un quinto. De ahí toman su grueso el friso y la cornisa. De las dos invenciones que siguen, la primera, es decir la de arriba, tiene estas medidas: se divide el arquitrabe en cuatro partes y con tres de ellas se hace la altura del friso y con cinco la cornisa. Se vuelve a dividir el arquitrabe en diez partes: diez se dan a la primera faja, cuatro a la segunda y las tres que quedan se dividen entre cinco, dos se dan a la reglita o cimacio, y las tres se quedan a la gola reversa, que también se llama talón. ANDREA PALLADIO. LOS CUATRO LIBROS DE LA ARQUITECTURA. Akal, Madrid, 1988

TOMASSO CAMPANELLA (1602)
FORMA GEOMÉTRICA Y MARAVILLOSA DE LA CIUDAD DEL SOL

La ciudad está dividida en siete círculos grandísimos que llevan el nombre de los siete planetas, y se pasa de uno a otro a través de las cuatro calles y cuatro puertas, que miran a los cuatro ángulos del mundo, y está construida de tal forma que si fuese tomado el primer círculo, se necesitaría más esfuerzo para el segundo, y después más, de forma que siete veces sería necesario tomarla para vencerla. Pero, a mi parecer, no se puede ni siquiera tomar el primero, tan grande es y lleno de terraplenes, y tiene baluartes, torreones, artillería y fosos en el exterior.

Entrando, pues, por la puerta Tramontana, que está cubierta de hierro y hecha de forma que se levanta y baja con un maravilloso mecanismo, se ve un terreno llano de cincuenta pasos entre la primera muralla y la siguiente. Después están los palacios todos unidos alrededor del muro, de forma que podrías pensar que se trata de uno solo, y en la parte de arriba tienen unas galerías apoyadas en columnas, como los claustros de los frailes, y en la parte inferior no hay entrada, si no es en la parte cóncava de los palacios. LA CIUDAD DEL SOL. En: T. Campanella, La Política, Ed. Altaya, Barcelona 1997, de una edición anterior de Alianza, Madrid, 1991.

FRANCIS BACON (1620)
EL ENTENDIMIENTO HUMANO IMAGINA QUE LO FLUCTUANTE ES CONSTANTE

El entendimiento humano es móvil y no es capaz de detenerse o reposar, sino que siempre va más allá, pero en vano.

El entendimiento humano no es una luz seca, sino que sufre la influencia de la voluntad y de los afectos, lo cual genera ciencias a placer.

El entendimiento humano tiende a lo abstracto en virtud de su propia naturaleza y se imagina que lo que es fluctuante es constante.

FRANCIS BACON LA GRAN RESTAURACIÓN
Alianza Editorial, Madrid, 1985

ALONSO DE OVALLE (1646)
CASAS DE LA GENTE DE CHILE

Sus casas son de ordinario pajizas, y así, sin altos ni entresuelos, ni ventanajes, y no son demasiado de grandes, ni están unidas, y continuadas unas piezas con otras, sino que cada una de por sí, de manera que cuando se les antoja mudar de sitio, arrancan la casa, y cargan con ella, llevando cada aposento y cámara de por sí, la cual cargan diez, o veinte hombres más o menos conforme es su grandeza, y no tiene esto más obra, que descarnar de la tierra las principales varas y palos en que está fundada, y luego todos a una, apechugando cada cual con el suyo, hacen fuerza a una voz, y la arrancan, y luego con grande algazara, echando mano cada cual de uno de aquellos como pilares en que se forman los arcos, comienzan a caminar hasta el lugar deputado, pero parando atrechos cuando necesitan de tomar resuello. Las puertas son de la misma materia de las casas, ni gastan en ellas goznes, cerraderas, ni clavazón, ni dentro de ellas tienen cajas, ni escritorios, ni otra cosa cerrada con llave, porque la que asegura lo que cada uno tiene no es otra cosa que la fidelidad, que como cosa sagrada guardan. ALONSO DE OVALLE. HISTÓRICA RELACIÓN DEL REYNO DE CHILE. Francisco Caballo, Roma, 1646. Ed. Facsimilar en memoriachilena.cl

DANIEL DEFOE (1719)
SOMBRILLA

Pasé luego mucho tiempo haciéndome una sombrilla. Había visto en el Brasil la manera de fabricarlas, por ser de allí de mucho uso debido a lo cálido del clima. En aquella isla me era aún más necesaria por estar más cerca del Ecuador. Además, como precisaba salir con frecuencia, me sería tan útil para el sol como para la lluvia. Me costó muchísimo trabajo y tardé bastante a obtener algo que semejase una sombrilla o a un paraguas. Cuando creía haber atinado con la manera de confeccionarla, aun me salieron mal dos o tres ensayos; finalmente logré confeccionar una que correspondía a mis deseos. Porque lo difícil no era hacer una especie de techo de tela que se mantuviera extendida para protegerme, sino que era preciso que se cerrara, so pena de llevarla siempre abierta, lo que hubiera resultado muy inconveniente. Cubrí el paraguas con pieles, de manera que el pelo quedaba en la parte superior; de esta manera rechazaba la lluvia y me protegía tan eficazmente de los rayos del sol que me permitía salir aun en los días más calurosos. DANIEL DEFOE. ROBINSON CRUSOE. Ed. Fama, Barcelona, 1954.

J. J. ROUSSEAU (1750)
CABAÑAS Y TEMPLOS

Cuando los hombres inocentes y virtuosos gustaban de tener a los dioses como testigos de sus acciones, vivían con ellos en las mismas cabañas; pero pronto se volvieron malvados, se cansaron de estos incómodos y los relegaron a magníficos templos. Finalmente los expulsaron de allí para instalarse ellos mismos, o al menos los templos de los dioses ya no se distinguieron de las casas de los ciudadanos. Este fue el apogeo de la depravación; los vicios nunca se llevaron tan lejos como cuando se vieron, por decirlo así, colocados a la entrada de los palacios de los Grandes sobre columnas de mármoles y grabados en capiteles corintios. J.J. ROUSSEAU. DEL CONTRATO SOCIAL. DISCURSOS. Alianza Editorial, Madrid, 1991.

D. DIDEROT (1751)
SIN FIGURAS NO PUEDE UNO EXPLICAR BIEN LAS ARTES

Pero la poca costumbre que se tiene, tanto de escribir como de leer los escritos sobre las artes, hace difícil explicar las cosas de un modo inteligible. De aquí nace la necesidad de las figuras. Se podría demostrar mediante un millar de ejemplos que un puro y simple diccionario de definiciones, por muy bien hecho que esté, no puede prescindir de las figuras sin caer en definiciones oscuras o vagas (…) Una ojeada al objeto o a su representación dice más que una página de texto. D. DIDEROT. PROSPECTUS DE LA ENCYCLOPÉDIE En: A. Vidler, El Espacio de la Ilustración, Alianza, Madrid, 1997.

IMMANUEL KANT (1764)
ESTATURA, CLASE E INDUMENTARIA

La figura de las personas que agradan por su aspecto externo reviste, ya uno, ya el otro género de sentimiento. Una elevada estatura conquista prestigio y respeto; una pequeña, confianza. El cabello obscuro y los ojos negros tienen más afinidad con lo sublime; los ojos azules y el tono rubio, más con lo bello. Una edad avanzada se une más bien con los caracteres de lo sublime; en cambio, la juventud, con los de lo bello. Lo mismo ocurre con la diferencia de clases sociales, y hasta la indumentaria puede influir en la diferente calidad de estas impresiones, que aquí sólo tocamos de pasada. Las personas altas y de apariencia deben procurar en sus trajes la sencillez, o a lo más, la magnificencia; las pequeñas pueden usar de adornos y perifollos. A la vejez convienen los colores obscuros y la uniformidad; la juventud brilla en los colores claros y las formas de contrastes inanimados. Entre las clases sociales, a igualdad de fortuna y rango, deben los eclesiásticos mostrar la mayor sencillez, y el hombre de estado la mayor magnificencia. El chichisbeo puede adornarse como guste. M. KANT. LO BELLO Y LO SUBLIME : ENSAYO DE ESTÉTICA Y MORAL.
Calpe, Madrid, 1919.

J. J. WINCKELMANN (1767)
INMORTALIDAD

Los griegos apreciaban en general todas las obras notables que eran producto de su habilidad, y todo obrero que se distinguía en su oficio podía llegar a inmortalizar su nombre; por esto entre los deseos que más frecuentemente se expresaban entre los griegos figuraba el de pedir a los dioses la perpetuación de su memoria J. J. WINCKELMANN. HISTORIA DEL ARTE EN LA ANTIGÚEEDAD. Folio, Barcelona, 1999.

VOLTAIRE (1769)
LUJO

Cuando se inventaron las tijeras, que ciertamente no son muy antiguas, ¿qué se diría de los primeros que se cortaron las uñas y parte de los cabellos, que les caían sobre la nariz? Sin duda, se les trataría de petimetres y de pródigos, que compraban un caro instrumento de vanidad para estropear la obra del creador. ¡Qué enorme pecado el de cortar la uña que Dios hizo nacer en la extremidad de nuestros dedos! Era un ultraje a la divinidad. Pero fue aún peor cuando se inventaron los calzones y las zapatillas. Es sabido con qué furor los consejeros viejos, que nunca habían llevado estas cosas, gritaban contra los jóvenes magistrados que cayeron en este lujo funesto. VOLTAIRE, DICCIONARIO FILOSÓFICO. Akal, Madrid, 1985

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WILLIAM BLAKE (1790)
DESEO SIN OBRAS

Aquel que desea pero no obra, cría pestilencia.

WILLIAM BLAKE. EL MATRIMONIO DEL CIELO Y DEL INFIERNO.
En: W. BLAKE, POEMAS PROFÉTICOS Y PROSAS, Barral Editores, Barcelona, 1971.

VICENTE CARVALLO GOYENECHE (1796)
ARTES DE LOS INDIOS DE CHILE

Al método de vida que hemos detallado, es consiguiente la ignorancia de las artes i agricultura, i efectivamente, no hai otra cosa de que hagan ménos caso. Verdaderamente ellos son los ménos industriosos i laboriosos de todos los naturales de ambas Américas; i a la verdad, si estos indios se dedicaran a la industria i a la labor, no habria hombres mas felices ni mas acomodados que ellos. Tendrian los vinos jenerosos, lanas, granos i numerosas toradas, de que se hace comercio en todo aquel reino. Poseen abundantes salinas, copiosas minas de yeso, riquísimas de oro, plata, cobre, plomo, estaño i fierro; tienen preciosas maderas de construccion, de que podian hacer un grueso comercio i ser útiles al estado; pero entregados a la desidia, de nada hacen uso i de todo carecen.

Para la vida salvaje que llevan no necesitan de las artes, ni procuran su conocimiento. Para sus vestidos no necesitan sastres; las mujeres los Hacen. Ningun primor de carpintería echan ménos, ni en las fábricas de sus casas, ni en sus adornos con una hacha i una pequeña azuela a que dan el nombre de cachal i maichihue, hacen bancos, vasos, platos, cucharas, artesas, barreños, sillas de montar a caballo, yugos i arados, i ya se deja entender que todos estos muebles quedan sin pulimento. Se prohibe a los españoles surtirles de armas, principalmente de lanzas; i aunque la codicia burla las reas sabias providencias, i les venden frenos, espuelas, cuchillos i algunas espadas i sables, se tiene especialísimo cuidado para que no lleven lanzas; pero su inclinacion a la guerra i la necesidad de defenderse, ha hecho que algunos se dediquen a labrarlas i las Hacen bien aceradas i de buen temple. Tambien hacen cuchillos grandes, medianos i pequeños que es toda la necesidad que tienen de la Herrería, porque hachas i maichihues es lícito venderles. Su alfarería se reduce a ollas, platos, tinajas i cantaros; es ejercicio de las mujeres, i las cuecen, no en Hornos, sino en el fógon de su cocina. De éstas es tambien la ocupacion de hacer cestas de mimbres i de cañas, i la de esquilar el ganado, preparar la lana , hilarla i hacer las cintas o fajas, mantas i ponchos de que se visten. Tienen estas fabricantes dos telares: uno horizontal para las fájas i otro vertical para los ponchos i mantas, que los hacen de diferentes bordados, valiéndose de palas de madera recia en lugar de peines, quedan el nombre de guereu. VICENTE CARVALLO GOYENECHE, CRÓNICAS, Capítulo XXVIII.

CLAUDE-NICOLAS LEDOUX (1804)
EL OJO DEL ESTADO

Uno de los grandes móviles que vinculan a los gobiernos con los beneficiosos resultados en todo momento es la disposición general de una planta que reúne en un centro iluminado todas las partes que la componen. El ojo vigila fácilmente la línea más corta; el trabajo la recorre con paso rápido; la carga del trayecto se aligera con la esperanza de un pronto regreso. Todo obedece a esta combinación que perfecciona la ley del movimiento. C.-N. LEDOUX. L’ARCHITECTURE. En: A. VIDLER, EL ESPACIO DE LA ILUSTRACIÓN. Alianza, Madrid, 1987.

JACOB Y WILHELM GRIMM (1815)
CRUELDAD

Un hombre rico tenía a su mujer muy enferma, y cuando vio que se acercaba su fin, llamó a su hija única y la dijo: -Querida hija, sé piadosa y buena, Dios te protegerá desde el cielo y yo no me apartaré de tu lado y te bendeciré. Poco después cerró los ojos y espiró. La niña iba todos los días a llorar al sepulcro de su madre y continuó siendo siempre piadosa y buena. Llegó el invierno y la nieve cubrió el sepulcro con su blanco manto, llegó la primavera y el sol doró las flores del campo y el padre de la niña se casó de nuevo.

La esposa trajo dos niñas que tenían un rostro muy hermoso, pero un corazón muy duro y cruel; entonces comenzaron muy malos tiempos para la pobre huérfana. No queremos que esté ese pedazo de ganso sentada a nuestro lado, que gane el pan que coma, váyase a la cocina con la criada. -La quitaron sus vestidos buenos, la pusieron una basquiña remendada y vieja y la dieron unos zuecos. -¡Qué sucia está la orgullosa princesa! -decían riéndose, y la mandaron ir a la cocina: tenía que trabajar allí desde por la mañana hasta la noche, levantarse temprano, traer agua, encender lumbre, coser y lavar; sus hermanas la hacían además todo el daño posible, se burlaban de ella y la vertían la comida en la lumbre, de manera que tenía que bajarse a recogerla. Por la noche cuando estaba cansada de tanto trabajar, no podía acostarse, pues no tenía cama, y la pasaba recostada al lado del hogar, y como siempre estaba, llena de polvo y ceniza, la llamaban la Cenicienta. JAKOB Y WILLHELM GRIMM Cuentos Escogidos de los Hermanos Grimm. Gaspar, Madrid, 1879.

OSCAR WILDE (1890)
EL CRÍTICO ARTISTA

Sin embargo, el arte francamente decorativo es aquel con el cual hay que vivir. De nuestras artes visibles, es la única que crea en nosotros, a la vez, el estado de alma momentáneo y el temperamento. El color simple, desprovisto de significado y libre de toda forma definida, habla de mil maneras al alma. La armonía que existe en las delicadas proporciones de líneas y masas se refleja en el espíritu. Las repeticiones de motivos nos procuran reposo. Las maravillas del dibujo exaltan la imaginación. En la sola belleza de los materiales empleados hay elementos latentes de cultura. OSCAR WILDE, OBRAS COMPLETAS. Aguilar, Madrid, 1954

H. G. WELLS (1896)
ANIMALES CON FORMAS NUEVAS

Estas criaturas que usted ha visto son animales esculpidos y llevados a formas nuevas. A esto he dedicado mi vida: al estudio de la plasticidad de las formas vivientes. He estudiado durante años, ganando conocimiento a medida que iba haciendo. Veo que usted parece horrorizado, pero no le estoy explicando nada nuevo. Todo ello estaba ya en al superficie de la anatomía práctica desde hace años, pero nadie se había atrevido a tocarlo. No es sólo la forma exterior de un animal lo que puedo cambiar. La fisiología, el ritmo químico de la criatura, pueden ser alterados para introducir una modificación duradera -como lo son las vacunas y otros medios de inoculación en materia viva o muerta que no dudo le serán familiares. Una operación similar es la transfusión de sangre, tema con el cual por cierto comencé mi trabajo. Todos estos son casos familiares. Un poco menos, y probablemente más caras, eran las operaciones de esos profesionales medievales que fabricaban enanos y lisiados, monstruos de exhibición, arte del cual quedan aún algunos vestigios en la manipulación preliminar de saltimbanquis y contorsionistas. Victor Hugo da cuenta de ello en “El hombre que ríe”. Pero quizá el sentido de lo que quiero decir ya esté claro. Usted comienza a ver que es posible transplantar tejido de una parte de un animal a otra, o de un animal a otro; alterar sus reacciones químicas y métodos de crecimiento; modificar las articulaciones de sus miembros; y por cierto, modificarlo en su estructura más íntima. H. G. WELLS. H. G. Wells THE ISLAND OF DOCTOR MOREAU. The Sun Dial Library Garden City Publishing Company, Inc. Garden City, New York

FRANZ KAFKA (1912)
DESORDEN

22 de diciembre. Hoy he examinado más atentamente mi escritorio y he observado que en él no puede hacerse nada bueno. Hay tantas cosas esparcidas, y en un desorden sin proporción y sin esa facilidad con que se toleran las cosas desordenadas y que hace generalmente soportable cualquier desorden. Que reine pues cuanto quiera el desorden en el paño verde, ya que así debió ocurrir también en la platea de los antiguos teatros. Pero que de las entradas de paseo del cajón abierto bajo el suplemento de la mesa surjan recortes de periódicos viejos, catálogos, tarjetas postales, cartas, todo medio desgarrado, medio abierto, en forma de escalera: esta indigna situación lo estropea todo.

FÁBRICA

10 de agosto. No he escrito nada. He estado en la fábrica tragando gas en la sala de motores durante dos horas. La energía del capataz y del fogonero ante el motor, que no quiere ponerse en marcha por alguna razón imposible de descubrir. Abominable fábrica.

FRANZ KAFKA. DIARIOS (1910-1923) Tusquets, Barcelona, 1995

FILIPPO TOMASSO MARINETTI (1913)
REVOLUCIÓN TIPOGRÁFICA

El libro debe ser la expresión futurista del pensamiento futurista. Y no sólo eso. Mi revolución es contra lo que se da en llamar la armonía tipográfica de la página, que es contraria al flujo y al reflujo, a los saltos y estallidos de estilo que recorren la página. Por lo tanto, en la misma página utilizaremos tres o cuatro colores de tinta, o incluso veinte caracteres de letra distintos si es preciso. F.T, MARINETTI. DESTRUCCIÓN DE LA SINTAXIS. IMAGINACIÓN SIN CADENAS. PALABRAS EN LIBERTAD. En: FUNDAMENTOS DEL DISEÑO GRÁFICO, ED. M BIERUT ED ALT. Ediciones Infinito, Buenos Aires, 2001.

JAMES JOYCE (1922)
CIERRA LOS OJOS Y VERÁS

Ineluctable modalidad de lo visible: por lo menos eso si no más, pensando a través de mis ojos. Firmas de todas las cosas que yo estoy aquí para leer, huevas y fucos de mar, la marea que viene, esa bota herrumbosa. Verde moco, azul plateado, herrumbe: signos coloreados. Límites de lo diáfano. Pero él agrega: de los cuerpos. Entonces él había advertido cuerpos antes de coloreados. ¿Cómo? Golpeando su sesera contra ellos, caramba. Gustosamente. Calvo era y millonario, maestro di color que sanno. Límite de lo diáfano en. ¿Por qué en? Diáfano, diáfano. Si puedes poner los cinco dedos a través de ella, es una entrada, si no, una puerta. Cierra los ojos y verás. JAMES JOYCE. ULISES Trad, de J. Salas Subirat. Santiago Rueda, Buenos Aires, 1945.

WALTER BENJAMIN (1926)
POSEER UN SITIO

Un lugar no se conoce hasta haberlo vivido en el mayor número posible de dimensiones. Para poseer un sitio hay que haber entrado en él desde los cuatro puntos cardinales, e incluso haberlo abandonado en esas mismas direcciones. WALTER BENJAMIN. DIARIO DE MOSCÚ. Taurus, Madrid, 1990.

G.K. CHESTERTON (1926)
LA CASA Y LA HIEDRA

La casa parecía más bien devorada por la hiedra que adornada por ella; dando la sensación de que sus viejos hueso de ladrillo oscuro fuesen siendo lentamente corroídos por las garras de los dragones que poblaban aquel gigantesco parásito. G.K. CHESTERTON
EL POETA Y LOS LUNÁTICOS, EN OBRAS COMPLETAS Plaza y Janés, Barcelona, 1968.

LÁSZLÓ MOHOLY-NAGY (1929)
TODOS POSEEN TALENTO

Todos, por naturaleza, podemos recibir y asimilar experiencias sensoriales. Todos somos sensibles a los tonos y a los colores, todos tenemos “mano” segura y reacciones espaciales, etc. Esto significa que todos, por naturaleza, somos capaces de participar en los goces de la experiencia sensorial, que cualquier hombre sano puede convertirse en músico, pintor, escultor o arquitecto, al igual que hablando es “orador”. LÁSZLÓ MOHOLY-NAGY. LA NUEVA VISIÓN Y RESEÑA DE UN ARTISTA.
Ediciones Infinito, Buenos Aires, 1963

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VICENTE HUIDOBRO (1931)
PRIMEROS VERSOS DE ALTAZOR

Nací a los treinta y tres años, el día de la muerte de Cristo; nací en el Equinoccio, bajo las hortensias y los aeroplanos del calor.

Tenía yo un profundo mirar de pichón, de túnel y de automóvil sentimental. Lanzaba suspiros de acróbata.

Mi padre era ciego y sus manos eran más admirables que la noche.

Amo la noche, sombrero de todos los días.

La noche, la noche del día, del día al día siguiente.

Mi madre hablaba como la aurora y como los dirigibles que van a caer. Tenía cabellos color de bandera y ojos llenos de navíos lejanos.

Una tarde, cogí mi paracaídas y dije: «Entre una estrella y dos golondrinas.» He aquí la muerte que se acerca como la tierra al globo que cae.

Mi madre bordaba lágrimas desiertas en los primeros arcos-iris.

Y ahora mi paracaídas cae de sueño en sueño por los espacios de la muerte.

VICENTE HUIDOBRO. ALTAZOR. Compañía Iberoamericana de Publicaciones. Madrid, Barcelona, B. Aires. 1931

JORGE LUIS BORGES (1949)
SOBRE INGENIO Y NATURALEZA

Cuentan los hombres dignos de fe (pero Alá sabe más) que en los primeros días hubo un rey de las islas de Babilonia que congregó a sus arquitectos y magos y les mandó construir un laberinto tan complejo y sutil que los varones más prudentes no se aventuraban a entrar, y los que entraban se perdían. Esa obra era un escándalo, porque la confusión y la maravilla son operaciones propias de Dios y no de los hombres. Con el andar del tiempo vino a su corte un rey de los árabes, y el rey de Babilonia (para hacer burla de la simplicidad de su huésped) lo hizo penetrar en el laberinto, donde vagó afrentado y confundido hasta la declinación de la tarde. Entonces imploró socorro divino y dio con la puerta. Sus labios no profirieron queja ninguna, pero le dijo al rey de Babilonia que él en Arabia tenía otro laberinto y que, si Dios era servido, se lo daría a conocer algún día. Luego regresó a Arabia, juntó sus capitanes y sus alcaides y estragó los reinos de Babilonia con tan venturosa fortuna que derribó sus castillos, rompió sus gentes e hizo cautivo al mismo rey. Lo amarró encima de un camello veloz y lo llevó al desierto. Cabalgaron tres días, y le dijo: “¡Oh, rey del tiempo y sustancia y cifra del siglo!, en Babilonia me quisiste perder en un laberinto de bronce con muchas escaleras, puertas y muros; ahora el Poderoso ha tenido a bien que te muestre el mío, donde no hay escaleras que subir, ni puertas que forzar, ni fatigosas galerías que recorrer, ni muros que te veden el paso.”

Luego le desató las ligaduras y lo abandonó en mitad del desierto, donde murió de hambre y de sed. La gloria sea con Aquél que no muere.
JORGE LUIS BORGES LOS DOS REYES Y LOS DOS LABERINTOS En El Aleph, Alianza Editorial, Madrid, 1997

ALEJO CARPENTIER (1963)
OBJETOS DE ULTRAMAR

Pero el desorden llegó a su colmo cuando llegaron los artefactos de un Gabinete de Física, que Esteban había encargado para sustituir sus autómatas y cajas de música por entretenimientos que instruyeran deleitando. Eran telescopios, balanzas hidrostáticas, trozos de ámbar, brújulas, imanes, tornillos de Arquímedes, modelos de cabrias, tubos comunicantes, botellas de Leyden, péndulos y balancines, machinas en miniatura, a los que el fabricante había añadido, para suplir la carencia de ciertos objetos, un estuche matemático con lo más adelantado en la materia. ALEJO CARPENTIER. EL SIGLO DE LAS LUCES. Seix Barral, Barcelona, 1972.

SALVADOR DALÍ (1964)
ZAPATOS DE CHAROL

Para escribir lo que sigue calzo zapatos de charol por vez primera desde hace mucho tiempo, zapatos que no consigo llevar por mucho tiempo, pues me vienen terriblemente apretados. Suelo ponérmelos antes de empezar una conferencia. El doloroso constreñimiento que ejercen sobre mis pies tiene la virtud de acentuar al máximo mis facultades de orador. Este tormento agudo y agobiante hace que cante como un ruiseñor, o como uno de esos cantantes napolitanos quienes, a su vez, calzan zapatos estrechos.
SALVADOR DALÍ. DIARIO DE UN GENIO. Tusquets, Barcelona, 1996.

GUY DEBORD (1967)
LA SOCIEDAD DEL ESPECTÁCULO

La vida entera de las sociedades en las que imperan las condiciones de producción modernas se anuncia como una inmensa acumulación de espectáculos. Todo lo directamente experimentado se ha convertido en una representación. GUY DEBORD. LA SOCIEDAD DEL ESPECTÁCULO. Pre-Textos, Valencia, 2003.

THOMAS BERNHARD (1975)
CIUDAD PERVERSA

La ciudad, poblada por dos clases de personas, los que hacen negocios y sus víctimas, sólo es habitable, para el que aprende o estudia, de forma dolorosa, una forma que turba a cualquier naturaleza, con el tiempo la disturba y perturba y, muy a menudo, sólo de forma alevosa y mortal. Las condiciones metereológicas extremas, que irritan y debilitan continuamente y, en cualquier caso, enferman siempre a las personas que viven en ella, por una parte, y la arquitectura salzburguesa, que en esas condiciones produce unos efectos cada vez más devastadores en la constitución de las personas, por otra, ese clima prealpino, que oprime a todas esas personas dignas de compasión, de forma consciente o inconsciente pero, en sentido médico, siempre dañina y, en consecuencia, que las oprime en su mente y su cuerpo y en todo su ser, al fin y al cabo totalmente a la merced de esas condiciones naturales, y con brutalidad increíble produce una y otra vez esos habitantes irritantes y debilitantes y enfermantes y humillantes e insultantes y dotados de una gran vileza y abyección, engendran una y otra vez a esos salzburgueses de nacimiento o llegados de fuera que, entre sus muros fríos y húmedos, amados con predilección por el aprendiz y estudiante que fui hace treinta años en esa ciudad, pero odiados por experiencia, se entregan a sus estúpidas terquedades, absurdidades, barbaridades, asuntos brutales y melancolías, y constituyen una fuente inagotable de ingresos para todos los médicos y empresarios de pompas fúnebres posibles e imposibles. Quien se ha criado en esa ciudad, según los deseos de quienes tenían sobre él la patria potestad pero en contra de su propia voluntad y, desde su más temprana infancia, con la mayor predisposición sentimental e intelectual en favor de esa ciudad, ha estado encerrado por una parte en el proceso espectacular de la celebridad mundial de esa ciudad como en una perversa máquina de belleza en tanto que máquina de falsedad, productora de oro y oropel y, por otra parte, con la falta de medios y de ayuda de su infancia y juventud, por todas partes desamparadas, como en una fortaleza de miedo y de horror, condenado a esa ciudad como la ciudad en que desarrollaría su carácter y su espíritu, tiene de esa ciudad y de las condiciones de existencia de esa ciudad un recuerdo, para no expresarlo en forma demasiado grosera ni demasiado frívola, más bien triste y más bien oscurecedor de su primerísimo y primer desarrollo, pero en cualquier caso funesto, cada vez más decisivo para toda su existencia y horrible, y ningún otro. THOMAS BERNHARD. EL FRÍO. Anagrama, Barcelona, 1985

ANDY WARHOL (1975)
COMPRAR ROPA INTERIOR

Lo que más me gusta comprar es ropa interior. Creo que comprar ropa interior es lo más personal que pueda hacerse, y si observas a una persona comprar ropa interior llegas realmente a conocerla. Me refiero a que prefiero mirar a una persona comprar ropa interior que leer un libro que haya escrito. Creo que la gente más rara es la que envía a un tercero a comprarle la ropa interior. También me pregunto acerca de la gente que no compra ropa interior. Puedo comprender que no la usen, pero ¿no comprarla? ANDY WARHOL. MI FILOSOFÍA DE A A B Y DE B A A. Tusquets, Barcelona, 2002

|GILLES DELEUZE, FÉLIX GUATTARI (1976)
RIZOMA

Ser rizomorfo es producir tallos y filamentos que parecen raíces, o, todavía mejor, que se conectan con ellas al penetrar en el tronco, sin perjuicio de hacer que sirvan para nuevos usos extraños. Estamos cansados del árbol. No debemos seguir creyendo en los árboles, en las raíces o en las raicillas, nos han hecho sufrir demasiado. Toda la cultura arborescente está basada en ellos, desde la biología hasta la lingüística. No hay nada más bello, más amoroso, más político que los tallos subterráneos y las raíces aéreas, la adventicia y el rizoma. Amsterdam, ciudad totalmente desenraizada, ciudad-rizoma, con sus canales-tallos, donde la utilidad se conecta con la mayor locura, en su relación con una máquina de guerra comercial. G. DELEUZE, F. GUATTARI. RIZOMA. Pre-textos, Valencia, 2003

FRANCISCO UMBRAL (1977)
LUJO

El lujo, el lujo, accediste al lujo como antes a la miseria, y siempre había una escala más alta, un cielo más hondo, un mundo más selecto donde las grandes mesas de cristal se redondeaban siguiendo la curva de la luz, y los peces estáticos iban pasando del oro a la plata, de un metal a otro metal, recorriendo toda la gama de los minerales, hasta morir, por fin, transformados en cenicero.

En Madrid había núcleos diamantinos de riqueza, interiores forrados de oro, cuevas prestigiosas, y allí descubriste lo que el dinero tiene de tortuoso, de subterráneo, de catacumbal, porque el dinero sufre siempre de mala conciencia y busca el refugio, el cobijo, el no ser visto, y alumbra mejor en las noches diurnas del palacio. Yo tenía mi flash interior, como el del fotógrafo, e iba poniendo relámpagos secretos en cada cuadro, en cada joya, en cada espalda desnuda. FRANCISCO UMBRAL. RETRATO DE UN JOVEN MALVADO. Destino, Barcelona, 1973.

ROLAND BARTHES (1980)
PUNCTUM

En latín existe una palabra para designar esta herida, este pinchazo, esta marca hecha por un instrumento puntiagudo; esta palabra me iría tanto mejor cuanto que remite también a la idea de puntuación y que las fotos de que hablo están en efecto como puntuadas, a veces incluso moteadas por estos puntos sensibles; precisamente esas marcas, esas heridas, son puntos. Este segundo elemento que viene a perturbar el studium lo llamaré punctum; pues punctum es también: pinchazo, agujerito, pequeña mancha, pequeño corte, y también casualidad. El punctum de una foto es ese azar que en ella me despunta (pero que también me lastima, me punza). ROLAND BARTHES. LA CÁMARA LÚCIDA. Paidós, Barcelona, 1997.

ORESTE PLATH (1986)
YO-YO

Juguete, consistente en una especie de carrete de madera que baja y sube haciéndolo arrollar y desarrollar alternativamente en un hilo sujeto a la mano.

Este juguete aparece y desaparece. En Chile estuvo de moda la primera década de este siglo y luego perdió su vigencia para aparecer hace pocos años haciendo furor a tal punto que lo juegan mayores y menores y se celebran exhibiciones, concursos.

En estos encuentros los participantes realizan figuras como la “Motoneta”, el “Columpio”, la “Tela de araña”, el “Trapecio”, la “Cuncuna”, la “Montaña rusa”, el “perrito”, la “Cueva del oso”, la “Paila”, la “Vuelta al mundo”.

Los actuales Yo-yo son de fabricación plástica y de una gran variedad de colores y con juego de luces en el interior. ORESTE PLATH. APROXIMACIÓN HISTÓRICO-FOLKLÓRICA DE LOS JUEGOS DE CHILE. Nascimento, Santiago, 1986.

KLAUS KINSKI (1991)
COCHES

He vuelto a cambiar de coche. De siete Ferraris, me he cargado cuatro, y ahora me dispongo a cambiar mi sexto Rolls por otro Ferrari. En el último cambio perdí unos 40.000 marcos. En los cuatro años que llevo en Roma he comprado y cambiado dieciséis coches. Tres Maseratis, siete Ferraris y seis Rolls Royce. En la casa me he gastado más de 30.000 marecos, a pesar de que no es mía. Tengo a siete personas a mi servicio: un chófer, un jardinero, dos criadas, un mayordomo, una cocinera y una secretaria. Sólo el personal me cuesta más de 7.000 marcos al mes. KLAUS KINSKI. YO NECESITO AMOR. Tusquets, Barcelona, 1995.

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ANTHONY GIDDENS (1999)
TRADICIÓN

Cuando los escoceses se reúnen para celebrar su identidad nacional lo hacen impregnados en tradición. Los hombres visten el kilt, cada clan su propio dibujo a cuadros, y los ceremoniales van acompañados del clamor de las gaitas. Mediante esos símbolos muestran su lealtad a los rituales arcaicos, cuyos orígenes se remontan hasta la Antigüedad.

Lo que ocurre es que no es así. Como la mayoría de los demás símbolos de los escocés, todas éstas son creaciones bastante reciente. El kilt corto parece haber sido inventado por un industrial inglés de Lancashire, Thomas Rawlinson, a comienzos del siglo XVIII. Cambió el traje que vestían los habitantes de las Highlands para acomodarlo a los trabajadores.

Los kilts fueron un producto de la revolución industrial.

ANTHONY GIDDENS. UN MUNDO DESBOCADO. Taurus, Madrid, 2000.

ALAIN DE BOTTON (2004)
ANSIEDAD POR EL ESTATUS

Las ventajas de dos mil años de civilización occidental son suficientemente familiares: un crecimiento extraordinario en riqueza, abastecimiento de alimentos, conocimiento científico, bienes de consumo, seguridad física, esperanza de vida y oportunidades económicas. Menos aparente y más sorprendente es el modo como estos avances impresionantes han ido mano a mano con un fenómeno que no mencionó Nixon en su mensaje a la audiencia soviética: el aumento en los niveles de ansiedad por el estatus entre los ciudadanos occidentales comunes y corrientes, que se manifiesta en un aumento de los niveles de preocupación respecto a la propia importancia, logros e ingresos. ALAIN DE BOTTON. STATUS ANXIETY. Hamish Hamilton, Londres 2004.

One Response to 'LA FORMA DE LAS COSAS'

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  1. Marcela said, on Julio 11th, 2008 at 2:06 pm

    Tex…
    ¿Tienes más textos de W. Benjamin? Busco “Desarmando mi biblioteca” y no lo he podido encontrar.

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