juan guillermo tejeda

JAIME GUZMÁN, PRIMER MONUMENTO A LA DICTADURA

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aparecido en www.terra.cl - 28 de febrero de 200, Juan Guillermo Tejeda >>>> La fuerte personalidad de Jaime Guzmán lo sitúa como un político chileno excepcional: ejerció con claridad un liderazgo carismático sobre una derecha dispersa y abatida, apoyó con fuerza a un Alessandri que resultó derrotado frente a Allende y, convertido este en Presidente, destinó sus energías a combatir al gobierno de la Unidad Popular. Parecía increíble que aquel menudo abogado de hablar tan católico, con un chalequito gris y un discurso de derecha medieval con matices fascistas -admiraba a Franco- e integristas -había sido colaborador de la revista Fiducia- pudiera calar en la sociedad chilena.

Tuvo éxito en este empeño, encabezó la resistencia a Allende, se batió con valentía y decisión contra las sombras del marxismo, y se transformó así en una figura fundacional de la dictadura pinochetista. Jaime Guzmán fue un político no tradicional, un polemista brillante y un negociador de enorme habilidad. Durante los años de Pinochet su rol fue, más que el de un actor, el de un contralor ideológico. Lo suyo era mandar a los que mandan, ejercer influencia, trazar la escenografía de la obra más que desempeñar roles específicos. Una de sus obras fue la Constitución del 80, una pieza profundamente antidemocrática.

Los trabajos académicos de Renato Cristi, Carlos Ruiz y Pablo Ruiz-Tagle muestran no sólo la raíz conservadora, integrista, de sus ideas, sino también el embrujo que estas ideas ejercieron sobre la derecha chilena durante la dictadura de Pinochet. Podríamos afirmar que tanto el pinochetismo como la democracia vigilada y el espacio público devaluado que vinieron después son obra de Guzmán.

La figura de Jaime Guzmán es excepcional por haber sido capaz de hacer una lectura -errada o no- de largo aliento sobre la realidad nacional, uniendo a su visión teórica una decidida y exitosa acción práctica. Fundó la UDI, el partido más nítido de nuestra derecha, y preparó el desembarco de los poderes fácticos en el nuevo contexto democrático.

Jaime Guzmán fue, por último, una persona austera, de convicciones religiosas profundas, poco amigo de oropeles, de costumbres algo atípicas. Su trágica muerte, ocasionada por un atentado terrorista en los inicios de la transición, conmovió profundamente a la clase política y al país.

Se entiende perfectamente que sus partidarios quieran levantarle un memorial: tal es el nombre escogido para el monumento que se va a inaugurar pronto en Vitacura. Sin embargo es preciso pensar que ese monumento es, a la vez, un homenaje a su persona y a la dictadura de Pinochet. Ambas lecturas están fatalmente ligadas. La vida política de Jaime Guzmán consistió básicamente en preparar, administrar y finalmente amarrar el legado de una dictadura. Dictadura violenta, cruel y según se ha sabido claramente después, corrupta, que dejó una profunda herida de ejecutados, desaparecidos forzosos, exiliados, represaliados, torturados. Pasarán décadas hasta que todo aquel desorden pueda ser reordenado.

Y la pregunta que surge es: ¿es correcto que en una sociedad democrática se levante un monumento a una figura pública que se identifica cabalmente con una dictadura? ¿Está Chile dispuesto a erigir estatuas a quienes, por las razones que fuesen y desde las ópticas que sean, forjaron un régimen tan contrario a los valores compartidos de esta sociedad? ¿Corresponde destinar trozos de espacio público a este tipo de homenajes? ¿Qué señales estamos enviando a las generaciones más jóvenes? ¿Será este quizá el primero de una serie de monumentos a ídolos de la dictadura? La excepcionalidad de la figura de Jaime Guzmán y sus notables cualidades personales no pueden hacer olvidar su rol estructurante del pinochetismo. Guzmán es una figura histórica, que sin duda será estudiada a fondo en los años venideros. Pero eso no hace de él necesariamente un ejemplo.

Por cierto que pueden los seguidores de Jaime Guzmán levantar los monumentos que consideren convenientes, faltaría más, están en su derecho. Lo sensato sería hacerlo en espacios privados y, que se sepa, las calles de Vitacura continúan siendo espacio público. Mientras en España han sido retirados de calles y plazas todos los monumentos que ensalzan a figuras dictatoriales, en Chile comenzamos recién a instalarlos.

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publicado en http://www.terra.cl el artículo sobre el memorial a Jaime Guzmán, me llegaron numerosos correos, casi todos ellos hablándome de Allende. No lo hago habitualmente, pero como vengo llegando de un viaje y necesito reentrenarme para vivir en sociedad, trataré de responder lo que me dicen. Ahí van los correos y algunas réplicas mías.. Os quiero. Os amo.
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COMENTARIO 1 (de Mauricio Delgado) Mauricio Delgado opinó:March 7, 2008 @ 9:00 am (de la página de Pablo Ruiz Tagle, http://www.pabloruiz-tagle.cl)

Creo que a través de nuestra historia ha pasado más de un “antidemócrata” por nuestra presidencia, ya sea porque la ejerció o porque la obtuvo de formas democráticamente reprochables, no obstante a muchos los encumbran algunos como héroes o grandes estadistas. Incluso nuestra historia oficial. Un caso ejemplar en tal sentido, si bien no fue presidente, es Diego Portales. En esa línea, me parece que, si se pretende sanear épocas como la vivida entre 1973 y 1989, la opción mas viable no pasa por examinar la legitimidad de uno que otro monumento a tal o cual sujeto, por último, si estamos en democracia, creo que debemos respetar a quienes son “hinchas” de Jaime Guzmán, del mismo modo como debemos hacerlo con quienes siguen a Salvador Allende, etc.

Al respecto de lo anterior, la forma de prevenir que situaciones como las vividas en los años mencionados no vuelvan a ocurrir es precisamente formar personas para la democracia, pero no ocultándoles la historia, sino mas bien reforzando ideas como las que el mismo autor manifiesta al decir que, si bien Jaime Guzmán es un personaje histórico no es un modelo a seguir. O sea, formando con solidez a las nuevas generaciones de tal modo que, con una visión crítica, puedan juzgar, bajo criterios democráticos, nuestra historia y sus personajes. En ese contexto, me entristece más que el monumento de Jaime Guzmán, los índices vergonzosos que nuestra educación alcanza a nivel mundial, escándalos como los de las subvenciones, los requisitos ínfimos que se exigen para ser sostenedor de un colegio, etc. porque con ese tipo de cosas, aquella íntegra y sólida formación, nuestros estudiantes, por lo menos los de colegios municipales, difícilmente la lograran y no serán capaces de juzgar con ojo clínico y criterio nuestra historia

Y por último, más difícil se hace educar para la democracia cuando vemos que ni siquiera los partidos políticos, que se supone son uno de los pilares fundamentales de la democracia, son democráticos. Ejemplo de ello hay muchos, el funcionamiento interno que posee la UDI ; o las bulladas expulsiones de variados militantes de partidos de la concertación, simplemente por no alinearse en una votación parlamentaria como el gobierno ordena (Zaldívar, Schaulsohn, Flores, etc). ¿Acaso con el ingreso a un partido se debe perder la capacidad de autocrítica y la posibilidad de disidencia intelectual?.

En fin, me parece que hay cosas que ocurren hoy y ahora, y que son mucho mas dañinas para el país y nuestra democracia que un monumento.

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COMENTARIO 2 ( de Carlos García Oyarzún)

Excelente su comentario, lo que mas me impresiona es la nitidez que muestra al comentar lo blanco y negro de Guzman. Asi me gustaria que lo haga la derecha tan nefasta para el pais, pero como quieren llegar al gobierno como sea, trastocan los valores que tanto dicen defender y exigen en los demas. Saluda atte….Carlos Garcia Oyarzun

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COMENTARIO 3 (de Luis Gandarillas)

…. Señor Tejeda
Que lamentable opinión la suya, demuestra en ella haber conocido poco o más
bien nada al senador asesinado en democracia, Jaime Guzman fue un hombre de
una inteligencia y honorabilidad poco vista en este país, el memorial que selevantara en su memoria no tiene nada que ver con Pinochet, usted dice ¿Esta Chile dispuesto a erigir estatuas a quienes, por las razones que fuesen y desde las ópticas que sean, forjaron un régimen tan contrario a los valores
compartidos de esta sociedad?, ¿Corresponde destinar trozos de espacio público a este tipo de homenajes?, pregunta? Donde vivió usted durante el gobierno de la Unidad Popular, fue Allende un buen presidente dejando un país en el suelo, sin comida, solo sus amigos o Gap como quiera llamarlo tenían acceso a comida, yo con 9 años tenia que viajar hacer colas interminables para conseguir solo 2 pasta de dientes, claramente su opinión es sesgada poco clara hasta contradictoria, Allende tampoco merece un monumento y menos en el lugar donde esta y por ultimo no le parece que este gobierno al igual que el de Lagos y todos los de la concertación que tanto hablan de transparencia sean tan corruptos, han robado a manos llenas y no hay culpables ni perseguidos, solo esto sucede en democracia, no trate de tapar al igual que sus pares el sol con un dedo de verdad no se puede, y por ultimo el senador Jaime Guzman si merece un memorial, usted no tiene la menor idea de todo lo que hizo por gente que sufrió, fui testigo de muchas obras realizadas por el en la mas absoluta voluntad de ayudar, de verdad fue un hombre de fe, dio su vida a la vocación de servir, sin importar quien fuera ni a que condición ni política, social o la que fuera, por lo tanto le pido un poco de respeto por quienes conocimos a Jaime Guzman de verdad,
Atte,
Luis Gandarillas Oviedo
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Creo que don Luis no se hace cargo de mi argumento: más allá de sus virtudes, las figuras políticas que se asocian íntimamente a regímenes dictatoriales y sangrientos, como el que vivimos en Chile, no califican para monumento, aunque esas personas nos caigan muy bien. Sobre el monumento de Allende no he dicho nada, tampoco sobre el de muchos otros. Es una discusión que puede ser interesante. Puede usted estar seguro de que no le he faltado el respeto en nada. Otra cosa es que no estemos de acuerdo. JGT ________________________________________________________________

COMENTARIO 4 (de Francisco Montero)

Sr. Tejeda:

Siempre he pensado que vivimos en un país distinto… medio extraño…

Primero que nada, espero que esta opinión no produzca molestia en aquellos

con una posición distinta a la mía, sino que adoptemos este columna como

un intercambio de opiniones.

La construcción de un mausoleo para el Sr. Guzmán me parece un tema no

menor. ¿Porqué?. Cito algunas frases del mensaje que nos convoca y con las

que estoy completamente de acuerdo:

“La figura de Jaime Guzmán es excepcional por haber sido capaz de hacer

una lectura -errada o no- de largo aliento sobre la realidad nacional,

uniendo a su visión teórica una decidida y exitosa acción práctica. Fundó

la UDI, el partido más nítido de nuestra derecha, y preparó el desembarco

de los poderes fácticos en el nuevo contexto democrático”

“Podríamos afirmar que tanto el pinochetismo como la democracia vigilada y

el espacio público devaluado que vinieron después son obra de Guzmán.”

Cita de la fotografía: “Jaime Guzmán, un ideólogo y político carismático,

austero, y profundamente antidemocrático.”

Comprendo claramente y respeto los honores que se otorgan a los Sres.

Alessandri hijo y el Sr. Allende -por proponer dos figuras políticamente

antagónicas - ya qe ambos fueron electos en justa lid por la

ciudadanía.Entonces, ¿cuál sería el problema de levantar un monumento al

Sr. Guzmán, como se nos plantea en esta columna? (tal como lo sería

levantar un monumento al Sr. Pinochet). Siguiendo un criterio democrático,

a una figura como el Sr. Guzmán no le correspondería un monumento ya que

ejerció su poder desde un sitial incorrecto: en un principio, bajo el

amparo de una dictadura que nunca fue elegida por el pueblo (o cuidadanía)

de Chile, y, posteriormente -y hasta su trágica muerte- desde un puesto

como senador por Santiago oriente donde fue elegido junto a Andrés

Zaldívar (408.227 votos; 31,27%) con una tercera mayoría (224.369 votos;

17,19%), desplazando a la segunda mayoría, el Sr. RicardoLagos Escobar

(399.721 votos; 30,62%) gracias a sistema electoral binomnal.

Segundo, y lo más importante ¿cuál ha sido el costo de llevar esta

“democracia vigilada” impuesta por el señor Guzmán mediante la

Constitución de los 80’s, que nos rige hasta hoy? (véase citación punto

2). Respuesta. Somos un pueblo (o ciudadanía) completamente sumiso frente

a las autoridades (llámese presidente, alcalde, empresario, jefe o

acaudalado). La concertación nos humilló con el Transantiago, y no hicimos

nada. La derecha y la concertación han destrozado nuestro medio ambiente

con Celco y lo quieren repetir con nuestra Patagonia, y no hacemos nada.

La derecha ha impedido de cualquier forma que pidamos lo que es nuestro

por la extracción de nuestros minerales a través del royalty , y no

hacemos nada. Sufrimos constantes angustias e incertezas por los eternos

períodos de trabajo a contrata, y no hacemos nada.

Después de casi 20 años, no hemos sido capaces de cambiar ninguno de estos

puntos. Comprendo y comparto que la creación de capital es vital para el

desarrollo de nuestro modelo económico, pero creo que las infinitas

ataduras dejadas por el Sr. Guzmán son más bien un traba social (donde

sólo algunos pocos son los beneficiados) y no una ruta para el desarrollo

armónico de nuestro país.

En pocas palabras, pienso que nos quieren encajar un héroe patrio… saludos,

B.Q. Francisco Montero S.

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COMENTARIO 5 (de Sebastián)

Que tal Juan Guillermo:

He leido asombrado tu columna, donde el tema de esta me provoca gran pasion.

Soy un joven chileno con historias familiares de ambos lados (izquierda y derecha). Sin embargo, creo necesario un reconocimiento a la “dictadura” que tu criticas.

Si bien hubo muertes y libertades restringidas, con lo que no comparto en todos los casos, el pais de hoy se lo debemos a ella.

Por que tengo que ver una estatua de Allende en una plaza santiaguina?? Esta me provoca un profundo malestar considerando el tremendo daño que le hizo al pais.

Lo unico que me preocupa de esto, es que el memorial de Jaime Guzman sera maltratado por delincuentes de izquierda.

Has visto alguna vez una mancha en la estatua de Allende….esto te demuestra lo descentes que somos.

Donde has visto una “dictadura” con fecha de termino.

Creo que deberias dedicate a escribir cosas mas interesantes y de interes, como por ejemplo, sobre la dictadura de Castro.

Saludos,

Sebastian

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Sebastián…… las dictaduras son dictaduras, y las comillas no sé si sirven para amortiguar: se trata de que el poder político deja de estar en manos de los ciudadanos que votan para elegir a sus autoridades, y pasan a depender de militares que se apoyan en armamento que, por lo demás, es propiedad de esos mismos ciudadanos despojados de poder; a partir de ahí cualquier cosa es posible, porque reina la arbitrariedad. En el casod e Chile, tuvimos 3 mil asesinados por funcionarios estatales, unos 50 mil torturados, exilio, prensa sin libertad, y cientos de cuentas bancarias en diversos paraísos fiscales del mundo a nombre de quienes nos gobernaban. Las dictaduras, Sebastián, son un asco. En ellas los terropristas en lugar de actuar en pequeño y autofinanciadamente se refugian en las instituciones del estado y desde allí cometen sus brutalidades. Esto vale para las dictaduras de Pinochet y de Fidel, para los regímenes dictatoriales pronorteamericanos o antinorteamericanos. Cuando a una persona la vienen a buscar a las tres de ma madrugada para torturarla no sé si hay alguien en la casa anotando en un cuaderno si estamos en una dictadura de izquierda o de derecha o de lo que sea. Allende fue un político que no hizo felices a sus adversarios, ni tampoco -por la represión que vino después- a sus partidarios. Levantarle una estatua es algo discutible. Pero si de Allende podemos decir muchas cosas, sería falso afirmar que lo suyo era una dictadura, o que en sus tres años los chilenos conocieron los campos de concentración, la tortura, el exilio, las restricciones a la libertad de expresión o la ausencia de elecciones. Un saludo, JGT. __________________________________________________________________________________________________

COMENTARIO 6 (de Nicolás Campillo)

Me parece ridícula por decir lo menos tú pregunta y más aún tus argumentos

Estamos hablando de una persona intachable tanto en el ámbito personal como político. La cual en nada ayuda a la división de este país, no como lo fue Salvador Allende. Una persona negligente, violenta e inconsecuente, al cual le debemos toda la odiosidad y división que vivimos los chilenos y tendremos que seguir inmersos en ella por muchos años más, precisamente por gente que piensa como usted.

No recuerdo o tengo mala memoria, a algún personero de gobierno haber siquiera pensado la idea de votar acerca del monumento que goza este señor en plena plaza de la constitución, donde diariamente caminan un sin fin de turistas, los cuales al ver esta estatua deben creer que el pueblo chileno idolatra a este tipos de personajes.

Le recuerdo que no es el único monumento que tiene este señor, ya que dentro del Palacio de Gobierno también existe otro homenaje al Ex Presidente que fue elegido con el 36% de los votos, o sea representaba sólo a un tercio del país.

Lamentablemente seguimos tapando el sol con un dedo y en vez de avanzar, retrocedemos. Y por gente como usted o la misma presidenta Bachellet que se cuadra frente a la tumba de Volodia Teitelboim, es que este país ya no crece, no avanza ni se desarrolla. No sé lo que usted les dirá a sus hijos, pero creo que ellos se merecen al menos conocer las dos caras de la moneda antes de emitir un juicio y no sea usted el que se los imponga, porque está muy alejado de la realidad o eso es lo que quiere pensar. Ojalá ellos sepan que antes de que ocurriera el golpe de estado, “nuestro” presidente Allende fue a pedir ayuda a Cuba y armamento a Rusia, los cuales se la negaron. Ojalá sepan también que cuando iba a conferencias en barrios bajos, después se lavaba las manos con alcohol para desinfectarse o que disfrutaba de un sin fin de amantes, despreciando los valores de familia o del matrimonio.

Lo más increíble es que medios como Terra le den tribuna a personas que en nada ayudan a crear conciencia, a la unidad y menos a la reconciliación y que por ende, emitan juicios creyéndose dueños de la verdad o intocables porque los militares asesinaron a dos mil personas para salvar a un país que iba directo a la debacle.

Ahora mi pregunta es: ¿Qué habría pasado si a Jaime Guzmán no lo mataban los terroristas seguidores de Allende? O ¿Qué habría pasado si Allende hubiera recibido ayuda de Rusia?

Nicolás Campillo Sánchez
Empresario Gráfico y Periodista
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Don Nicolás. Siento pocas ganas de contestarle, para qué voy a mentirle, porque sus palabras arrastran un olor a intolerancia, pero ahí va: yo no tengo nada que ver con Volodia…. sólo afirmo que las dictaduras son una situación atroz, un espectáculo penoso, y que quienes ponen la cara para crear, administrar y defende ra una dictadura no deberían tener monumentos públicos. Un político dictatorial llevado al bronce es decirle a nuestros niños que en cuanto se vean de nuevo en las mismas, procedan a torturar, exiliar, hacer desaparecer personas, etc. Lo mío no es un dictamen de la contraloría ni una ley de la república, sino una simple opinión de una persona cualquiera. Para leerme en Terra hay que hacer muchos clics, y hay muchos otros periodistas, profesores, etc., que colaboran allí con su opinión. Lamento que no todo lo que lo allí opinamos le guste a usted. Sobre si Allende fue buen o mal Presidente, y si se merecía o no la por lo demás bien fea estatua que le pusieron, creo que es un tema vecino al nuestro, pero diferente. Yo quisiera que en Chile no hubiera estatuas para dictadores o colaboradores restrechos de una dictadura, entendiendo por tal esa cosa siniestra donde uno manda a a matar a alguien y todo queda en silencio -usted dice dos mil, que es poca cosa cuando no se trata de su hermano, de su hija o de usted mismo-, por muy buenas personas que hayan sido en su vida privada, o por muchos que fueren los defectos de otros personajes a los que sí se les han levantado, no sé bien por qué, estatuas. Y me da lata que se entienda que oponerse a un monumento a Guzmán significa instatáneamente aplaudir un monumento a Allende. No es mi caso. Y entrando un poco en el tema de Allende, le diría que, tras su muerte, la humillación púiblica y sistemática a la cual él fue sometido en Chile debiera avergonzarnos: un dato es que ni siquiera tuvo una sepultura con su nombre, durante 17 años. Ventearon su vida privada y le achacaron todos los males de la patria. No digo con esto que haya sido muy buen o muy mal presidente, sino que merecía un desagravio público. No creo que la estatua haya sido la mejor solución. Pero en todo caso, Allende no es en modo alguno parte integrante de un régimen que hizo del asesinato, la tortura y el exilio ingredientes cotidianos de la vida de los chilenos y las chilenas. Ese mérito queda para otros. Y no debiera ser motivo de homenajes nacionales. jgt

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COMENTARIO 7 (de JMD)

Estimado Juan Guillermo: entiendo tu ¿frustración? Es la misma (o mayor)

la que yo siento con los homenajes a Salvador Allende, Volodia, Honecker

y el resto de los amigotes del comunismo de Stalin y Lenin. Ellos se

emparentan indisolublemente (fueron sus paniaguados, de hecho) con las atrocidades de

la izquierda. Pero son héroes. A todas luces.

Ambos casos son difíciles de entender para quienes estamos al otro lado de

la vereda.

Saludos, JMD

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JMD, yo no veo vereda alguna. Me cargan los dictadores, todos, con o sin bigote, con barba o gorra, o sin, comunistas o no comunistas. Aspiro a que no les hagamos estatuas, eso es todo. Nadie que capitanee un régimen dictorial es héroe de nada. Se trata de abuso, simplemente. Está bien, Chile es un país de abusadores ( el más rico burlándose del más pobre, el fuerte aprovechándose del más débil, etc.), pero a mí eso me da vergüenza, y creo que en lugar de hacer estatuas ensalzando el abuso más valdría reflexionar sobre qué nos ha llevado a ser de esta manera. jgt

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COMENTARIO 8 Eduardo Vásquez Toledo

Señor Tejeda, solo quiero expresarme mi opinión: si existen lugares públicos

que han sido destinados a levantar monumentos a Salvador Allende, quien

llevo a este país a la debacle mas atroz en todos los ámbitos y por esa

razón llegamos a una dictadura, yo no encuentro impedimneto para levantarle

un monumento a Jaime Guzmán. Sea mas objetivo, y algún día le creerán.

Atte.

Eduardo Vásquez Toledo _____________________________________________________________________________________

Eduardo, me parece que lo que usted postula es que las estatuas vienen de a pares. Yo creo que vienen de a una. Y a esta me opongo,eso es todo. JGT

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COMENTARIO 9 (de Pedro Larraín)

Creo que tu análisis es muy poco objetivo y politizado. Enfatiza las

objeciones que se pueden hacer al aporte de Jaime Guzmán por sobre su gran

contribución al país en tiempos muy difíciles.

Me gustaría ver el mismo análisis sobre cada homenaje a Allende que

encontramos en Chile y en el mundo entero. Plazas y calles llevan su nombre,

cuando fue un presidente que nos dejó en la ruina, que violó la constitución

a su antojo y que llevó al país a una violencia y división sin precedentes

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Pedro, evidentemente que mi punto de vista es politizado o, más propiamente político, como el suyo: estamos hablando de política, porque no veo yo que sea esta una conversación de deportes o de gastronomía. En todo caso, creo que he sido objetivo al reconocer los sobrados méritos políticos de J. Guzmán, que los tenía y de manera brillante. Sobre las plazas y calles que en otros países han dedicado a Allende habría que ir a hablar allí, porque ese es un tema que cada comunidad tiene potestad para resolverl libremente. En cuanto a esta política o politizada conversación, es sobre la conveniencia o no de levantarle un monumento a una figura emblemática de la dictadura chilena (1973 - 2000), dictadura que dejó un saldo de 3 mil chilenos o chilenas asesinados manualmente por funcionarios del estado pagados por todos nosotros, incluídos las propias víctimas, unos 50 mil casos documentados de gente que recibió torturas y para qué vamos a seguir: un monumento significa llevar al bronce esos actos delictuales y humillar sin razón a los padres, madres, hijos, hijas, cónyuges, etc., de toda esa gente. ¿Para qué ser tan inhumanos? ¿por qué una inhumanidad así debiera ser puesta en el espacio público que a todos pertenece? JGT

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COMENTARIO 10 (de Gonzalo Mery)

Juan Guillermo, concuerdo plenamente con vuestra postura y opinión en

torno al tema Jaime Guzmán.

Sin perjuicio de lo anterior, creo que en tu columna de opinión, faltó

agregar que J. Guzmán tuvo episodios de colaboración a los DD.HH. al

interceder para el ingreso al país de José M. Insulza al momento de morir

su madre. Mediar en favor de Ángel Parra, detenido en la oficina Chacabuco

y permitir su salida, y tal vez políticamente lo más importante, inclinar

la dictadura hacia la “democracia constitucional” y no hacia el

“corporativismo”, como algunos colaboradores pinochetistas y meriniristas

deseaban.

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COMENTARIO 11 (de Ricardo Salinas)

Te felicito por tus reflexiones.

Si se realiza este monumento a Jaime Guzmán,

¿Que diría un Judío de derecha si se planteara hacer uno de Hitler?

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COMENTARIO 12 (de M. Isabel B.)

Lamento y me sorprende la forma en que Ud. se refiere al Senador Jaime

Guzmán, y por favor disculpeme pero creo que como periodista (supongo)

debiera informarse más sobre las personas que va a escribir un artículo. En

primer lugar el no solo ” era de hablar católico”, sino una persona muy

“Católico, Apostólico y Romano”.

Yo no se su edad, pero si vivió la época en que Salvador Allende fué

Presidente, debiera ser la primera persona en no hacerle homenajes ni

monumentos, ya que con el comenzó la destrucción de nuestro país. La

Izquierda siempre habla de la cantidad de muertos en el Gobierno de

Pinochet, pero jamás han hablado de los muertos que hubieron injustamente en

la época del mal Gobierno de Allende.

Aunque a Ud. le duela mucho es la primera persona en que se le debe hacer un

monumento ya que en el momento de su muerte era Senador de la República, no

me cabe duda que si hubiera sido de Izquierda habrían armado tal alboroto

que ya estaría afuera de la Moneda. Lo peor es que esos alborotos no los

hacen porque lo sienten sino para hacerse las victimas y obtener más votos.

Una lástima.

M. Isabel B.

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A ver M. Isabel: no veo la lástima, se trata tan sólo de mi opinión: las opiniones son cosas que cada cual tiene, de manera muchas veces diferenciada, y eso es parte de la naturaleza humana, parte de la vida. Lo encuentro bonito. No entiendo a qué se refiere usted con los muertos que hubieron injustamente en el gobierno de Allende. En todo caso yo no le hecho ningún homenaje a Allende. Sólo quisiera que en mi tierra no se celebrara a las dictaduras. Ahora bien, si a usted le gustan, tiene todo el derecho de decirlo. JGT ____________________________________________________________________________________________

COMENTARIO 13 (de Pamela Burgos)

Sabes sobre el reportaje si se merece o no un monumento, de pende del lugar

que se mire porque podríamos decir que en Chile ,hay monumentos que están de

mas, como el del señor Allende, que si tu analizas la historia que Hizo

por el país nada solo estar en el momento preciso y en el lugar no indicado,

pero es un héroe eso dicen sus partidarios. En cambio Jaime Guzmán dejo un

legado hombre culto, formo un partido político que guste o no guste dejo

plasmado en algo su pensamiento su forma de hacer política ,etc .Es decir el

Señor fue un hombre con estudio inteligente que marco una diferencia que

bueno o malo dejo algo al país.

Además por que cuando hay que hacer un monumento a alguien que fue de

tendencia política de derecha no somos capaces de ser tolerantes y pensar

que una gran cantidad de personas les gustaría que existiera .O es que el

país es solo para algunos y según el gobierno de turno debemos permitir o no

un monumento u homenaje a una persona. Entonces yo me pregunto de que

Democracia hablan y hoy en Chile la Democracia solo es para algunos.

Los que tuvimos la oportunidad de conocer a Don Jaime Guzmán en otras áreas

no solo en la política sabemos que el fue un gran hombre, es decir un hombre

completo. es una pena que nadie reconozca eso.

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Pamela, a mi juicio una democracia es para todos, si no no es democracia. Eso no quiere decir que haya que hacer lo que a acada uno se le ocurra, porque eso sería demagogia o anarquía. Jaime Guzmán fue una persona de grandes valores, ello es indiscutible. Pero fue también uno de los cerebros y de la dictadura, y lo que corresponde a un político y a sus seguidores es hacerse cargo de los resultados de sus actos y decisiones. Eso es propio de personas responsables. jgt

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COMENTARIO 14 De Ximena Guiraldes

Asunto: Para Juan Guillermo Tejeda

He pensado cada día en esos mismos términos, cada vez que paso frente al

memorial en construcción.

No me parece adecuado que sea construído en un sitio público. la UDI

tiene lugares de sobra para hacerlo. Es anacrónico e inmoral levantar

un monumento a quien llevó la batuta ideológica del golpe que se

fraguaba contra Allende. Incluso, si nos remitieramos exclusivamente

a la memoria de Jaime Guzmán, él no es un personaje que tenga cabida en

el alma de un país que pretende algún día reconciliarse. Mientras en

España se derriban las últimas estatuas de Franco, aquí estamos

construyéndole altares a un dilecto seguidor, que indudablemente se

inspiró en su obra para idear y proyectar en el tiempo la dictadura

pinochetista.

Atte.

XGC.

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COMENTARIO 15 Gerardo Contreras opinó:

(desde el blog de Pablo Ruiz-Tagle) : March 19, 2008 @ 10:15 am

Creo que en verdad eregir o levantar un monumento a un hombre que fue un ícono de un período negro de nuestra historia no corresponde. En política, hay principios. Y esos principios deben ser respetados. La dictadura es una forma de gobierno impura, por lo que no podemos defender o apoyar una forma de gobierno en la cual se pasan a llevar los principios básicos de una democracia ( o mejor dicho una poliarquía(Robert Dahl, “Democracia una guía para los ciudadanos”)). No podemos adular a gente que pasó a llevar la libertad de muchas personas, y menos de gente que en verdad mató a compatriotas, por el solo hecho de pensar distinto, solo porque a ellos no les estaba acomodando las directrices que tenían en ese momento las personas que estaban en el gobierno elegidos legítimamente por el demos.

¿Como le decimos a nuestros futuros hijos: “Mira esa estatua es de una persona que apoyó el asesinato de miles de chilenos, estuvo metido en una constitucuón de corte dictadorial y, además, apoyó un “gobierno” (porque en verdad nunca lo fue) en el cual no tenías libertad?”. Está bien, existe la gente que puede llegar a amar a Guzmán, pero no es una persona a la cual podemos decir que se merece una estatua. Me pregunto yo: ¿Dónde hay una estatua a Juan Antonio Ríos, por ejemplo?. En verdad tenemos que preocuparnos de que se levanten estatuas de gente que valga la pena. ¿Y donde están las estatuas de los Matías Catrileo? Ellos si valen la pena.

Darse cuenta. Algo complicado en estos días. La gente se enceguece con poco.

Y tomando en cuenta lo que dice el señor Delgado, está bien, no puedo discutir en que tenemos que preocuparnos por las coimas, las subvenciones, etc. Pero también hay que preocuparnos de forjar una historia en la cual se muestre la verdad. Y esa imagen no sería mostar la verdad, porque a la posterioridad, la gente dirá: “El tiene una estatua, fue una gran persona”.

Mostremos la verdad de una vez por todas.

Saludos.

Gerardo Contreras Alonzo.

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comentario 16 (de Felipe Larenas) (desde el blog de Pablo Ruiz-Tagle)

March 19, 2008 @ 10:00 pm

Si bien comparto el hecho de que a Guzman no sería apropiado eregirle un monumento (por respeto a las personas dañadas por el sistema que aplicó en la dictadura y lo que su figura significó en ésta) no considero correcto señalar como “decirle la verdad a un futuro hijo” el calificar a Matías Catrileo como un heroe de la patria o a Juan Antonio Rios, son puntos de vistas muy extremos a mi parecer. Si queremos construir un mejor país debemos dejar de discutir conflitcos del pasado tan extremistamente y eso se constryue enseñando lo mas objetivamente posible la historia de nustro país.

Comparto la idea de Mauricio Delgado: no puede ser que solo por no compartir una opinion con el partido al que perteneces te expulsen. Es ilógico que ocurra esto en una democracia en donde esa persona representa los ideales de un grupo determinado. Este tipo de cosas son las que encusian y denigran la democracia representativa que se supone debería haber en Chile (igual que los casos de coimas y políticas pesimamente empleadas y turbiamente justificadas).

Debemos simplemente asipirar a crear una mejor sociedad y país. Nada mas.

Saludos.

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COMENTARIO 17 (desde el blog de Pablo Ruiz-Tagle)
Pablo Sandoval opinó:

March 20, 2008 @ 10:03 am

A mi parecer la construcción de un monumento histórico, que contituya un verdadero legado a las futuras generaciones, debe realizarse con un análisis previo que involucre dos factores: el primero, una revisión del contexto en que el personaje desarrolló su accionar y también una análisis realmente crítico del mismo. En ese sentido, y tratando de ser lo más imparcial posible, me parece que la figura de Jaime Guzmán no calza en ninguno de estos dos análisis. En el primero caemos en que el contexto en que Jaime Guzmán aparece en la Historia de Chile no es para nada de los mejores. Chile se encontraba sumido en la negra sombra de la Dictadura, donde el ideal republicano básico para el desarrollo de grande gestas, es nulo. La única forma, quizás, de lograr una lucha digna en estas épocas, es justamente defender este ideal basado en la libertad y todos sabemos que no es lo que Guzmán realizó. Y es aquí donde el primer punto de análisis desemboca en el segundo: la figura de Jaime Guzmán (como polìtico, no interesa su vida privada) no corresponde ensalzarla, a mi parecer, por una razón básica: su carácter anti-democrático. En el momento en que hoy nos encontramos como país lo que menos debiéramos hacer es recordar y alabar cualquier atisbo anti-democrático, pues a mi parecer aún nos encontramos en una estado de perfeccionamiento de nuestra democracia. En resumen, un monumento a Guzmán es, nuevamente, dar un paso hacia atrás en el camino de construir un Chile más democrático y más cohesionado hacia, como dijo mi compañero Felipe, crear una mejor sociedad y un mejor país.

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COMENTARIO 18 (desde el blog de Pablo Ruiz-Tagle) Gerardo Contreras opinó:

March 20, 2008 @ 1:28 pm

Comparto la opinión de Pablo, ya que hay que darse cuenta de los dos factores.

Discrepo con el compañero que dijo que debemos mirar hacia delante para ser un mejor país. Si mal no recuerdo, en dictadura siempre se recordó el gobierno (democrático) de Don Salvador Allende, como un período oscuro. ¿Ellos olvidaron el pasado? Al parecer no.

Un pueblo sin historia, no es pueblo. ¿Cómo seremos un país, si no tenemos historia? La historia construye nuestras mentalidades, y las futuras. Si miramos la historia “objetivamente”, caemos en el positivismo clásico, que nos muestra la microhistoria, y no la historia macro.

La historia la construyen hombres, y el hombre por definición no es un ser objetivo. ¿O me van a decir que fue objetivo dejar mal al Presidente Balmaceda en la historia? ¿O a Portales? ¿O a los Carrera?. No podemos pretender mirar la historia objetivamente. Eso es francamente imposible.

Y vuelvo a mi posición que una cosa no excluye la otra. Podemos preocuparnos de la expulsión del colorín (que además en política es algo legítimo y se llama votación en bloque), y de dejarles un legado histórico, coherente y de gente que en verdad sea una enseñanza a nuestros hijos, y generaciones posteriores.

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COMENTARIO 19 (proveniente de Terra)

Su artículo sobre el monumento a Jaime Guzmán me saca las palabras de la boca.

No se puede olvidar todo lo dañado y mutilado que dejaron nuestro existir. Eso no se olvidará nunca, y más encima es indignante que algunos quieran perpetuarlo como diciendo que seguimos estando vigilados.

Vergonzoso por decirlo menos.
Muchas gracias.
José Navarro Navarro

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COMENTARIO 20 (del Diputado Gabriel Ascensio)

Estoy de acuerdo…un abrazo. Gabriel Ascencio

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Más comentarios provenientes del blog del profesor Pablo Ruiz-Tagle:
COMENTARIO 21 Felipe Larenas opinó:

March 19, 2008 @ 10:00 pm

Si bien comparto el hecho de que a Guzman no sería apropiado eregirle un monumento (por respeto a las personas dañadas por el sistema que aplicó en la dictadura y lo que su figura significó en ésta) no considero correcto señalar como “decirle la verdad a un futuro hijo” el calificar a Matías Catrileo como un heroe de la patria o a Juan Antonio Rios, son puntos de vistas muy extremos a mi parecer. Si queremos construir un mejor país debemos dejar de discutir conflitcos del pasado tan extremistamente y eso se constryue enseñando lo mas objetivamente posible la historia de nustro país.

Comparto la idea de Mauricio Delgado: no puede ser que solo por no compartir una opinion con el partido al que perteneces te expulsen. Es ilógico que ocurra esto en una democracia en donde esa persona representa los ideales de un grupo determinado. Este tipo de cosas son las que encusian y denigran la democracia representativa que se supone debería haber en Chile (igual que los casos de coimas y políticas pesimamente empleadas y turbiamente justificadas).

Debemos simplemente asipirar a crear una mejor sociedad y país. Nada mas.

Saludos.

COMENTARIO 22 - Pablo Sandoval opinó:

March 20, 2008 @ 10:03 am

A mi parecer la construcción de un monumento histórico, que contituya un verdadero legado a las futuras generaciones, debe realizarse con un análisis previo que involucre dos factores: el primero, una revisión del contexto en que el personaje desarrolló su accionar y también una análisis realmente crítico del mismo. En ese sentido, y tratando de ser lo más imparcial posible, me parece que la figura de Jaime Guzmán no calza en ninguno de estos dos análisis. En el primero caemos en que el contexto en que Jaime Guzmán aparece en la Historia de Chile no es para nada de los mejores. Chile se encontraba sumido en la negra sombra de la Dictadura, donde el ideal republicano básico para el desarrollo de grande gestas, es nulo. La única forma, quizás, de lograr una lucha digna en estas épocas, es justamente defender este ideal basado en la libertad y todos sabemos que no es lo que Guzmán realizó. Y es aquí donde el primer punto de análisis desemboca en el segundo: la figura de Jaime Guzmán (como polìtico, no interesa su vida privada) no corresponde ensalzarla, a mi parecer, por una razón básica: su carácter anti-democrático. En el momento en que hoy nos encontramos como país lo que menos debiéramos hacer es recordar y alabar cualquier atisbo anti-democrático, pues a mi parecer aún nos encontramos en una estado de perfeccionamiento de nuestra democracia. En resumen, un monumento a Guzmán es, nuevamente, dar un paso hacia atrás en el camino de construir un Chile más democrático y más cohesionado hacia, como dijo mi compañero Felipe, crear una mejor sociedad y un mejor paíscoGerardo Contreras opinó:

COMENTARIO 23

March 20, 2008 @ 1:28 pm
Comparto la opinión de Pablo, ya que hay que darse cuenta de los dos factores.

Discrepo con el compañero que dijo que debemos mirar hacia delante para ser un mejor país. Si mal no recuerdo, en dictadura siempre se recordó el gobierno (democrático) de Don Salvador Allende, como un período oscuro. ¿Ellos olvidaron el pasado? Al parecer no.

Un pueblo sin historia, no es pueblo. ¿Cómo seremos un país, si no tenemos historia? La historia construye nuestras mentalidades, y las futuras. Si miramos la historia “objetivamente”, caemos en el positivismo clásico, que nos muestra la microhistoria, y no la historia macro.

La historia la construyen hombres, y el hombre por definición no es un ser objetivo. ¿O me van a decir que fue objetivo dejar mal al Presidente Balmaceda en la historia? ¿O a Portales? ¿O a los Carrera?. No podemos pretender mirar la historia objetivamente. Eso es francamente imposible.

Y vuelvo a mi posición que una cosa no excluye la otra. Podemos preocuparnos de la expulsión del colorín (que además en política es algo legítimo y se llama votación en bloque), y de dejarles un legado histórico, coherente y de gente que en verdad sea una enseñanza a nuestros hijos, y generaciones posteriores.

COMENTARIO 24 -María José Quezada Merino opinó:

March 25, 2008 @ 8:38 pm

Me parece que el polemizar sobre temas archi conocidos y sobre los cuales nadie se pondrá de acuerdo nunca,si bien es respetable como cualquier intercambio de ideas,también es inconducente y a lo mejor nos distrae de analizar otros aspectos de la realidad que no logramos o no queremos ver.Me refiero específicamente al asesinato de mi amado sobrino Matías Catrileo Quezada.No se si el punto es si corresponden los dichos aparecidos de “no considero correcto señalar como “decirle la verdad a un futuro hijo” el calificar a Matías Catrileo como un heroe de la patria “. Probablemente no fue un héroe en el concepto tradicional de la palabra, pero para nosotros fue el mejor entre los mejores del punto de vista de los valores que guiaron su corto tránsito por esta vida :solidaridad,lealtad,compasión,amor a su prójimo,excelente alumno,comprometido con sus ideales.Amante hijo,maravilloso sobrino,hermano de sus primos,respetuoso y cariñoso nieto.Si no lo considera correcto no califique a mi Matías como un Héroe de la patria,pero sí hágale justicia y cuéntele a un futuro hijo del joven maravilloso del que seguramente sólo sabe lo que ha publicado la
prensa.El lema lealtad es mi honor ,lo grafica en toda su dimensión.
También es bueno recuerdar algunos conceptos de Jesucristo Nuestro Señor “No hay mayor muestra de amor que la de aquel que da la vida por sus amigos”.Me parece entonces que sí es correcto señalar como decirle la verdad a un futuro hijo el describir a Matías tal y como fue.
Les ruego no enlodar la memoria de mi sobrino asesinado,les aseguro que no lo merece.
Dra. María José Quezada Merino

COMENTARIO 25 Pablo Ruiz-Tagle opinó:

March 28, 2008 @ 12:18 pm

Estimada Doctora María José Quezada:

No tengo el gusto de conocerla ni tampoco conocí a su sobrino Matías Catrileo Quezada y reciba mis sinceras condolencias. Me ha emocionado leer como usted dice: “No hay mayor muestra de amor que la de aquel que da la vida por sus amigos”

Le agradezco además y en todo caso su intervención en mi blog, en el que participan principalmente alumnos y estudiantes de derecho. Si la he entendido bien usted con mucha honestidad ha expresado que admira la persona de su sobrino, pero no por eso acepta que se le considere “heroe de la patria”. Me parece que este es un punto importante por varias razones:

1) Porque la muerte trágica y sorpresiva no siempre hace justicia a la personalidad privada de una persona, que usted me parece quiere rescatar para el caso de su sobrino.
2) Porque la idea de “heroe de la patria” es controvertida, sobre todo si trata de pensar en la reivindicaciones del pueblo mapuche.
3) Porque las estatuas deben ser fruto de un consenso social importante, que por cierto debe considerar la familia de los que son reconocidos en ellas.Se debe tratar de evitar toda utilización indebida.

Todas esas cuestiones que se desprenden de su comentario son valiosas y merecen una conversación. La pregunta de este blog ha surgido por la estatua que se piensa levantar a Jaime Guzman (que ahora se ha informado está atrasada) y las críticas que se hacen frente a esa iniciativa. Sus puntos de vista han enriquecido esta cuestión. Por eso le agradezco sus comentarios.
Saludos muy cordiales.
Pablo Ruiz-Tagle.

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EL ARTÍCULO SOBRE JAIME GUZMÁN COMENTADO EN PLATAFORMA ARQUITECTURA

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el artículo publicado en portugués

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7 Responses to 'JAIME GUZMÁN, PRIMER MONUMENTO A LA DICTADURA'

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  1. 1018 « juan guillermo tejeda said, on Marzo 27th, 2008 at 8:47 am

    [...] ver como un todo las diversidades que me componen. Las entradas con más éxito ha sido por ahora JAIME GUZMÁN, PRIMER MONUMENTO A LA DICTADURA (tema que despierta pasiones, he recibido 20 comentarios incluido el de un Diputado) y TODOS FUIMOS [...]

  2. Victor Vergara said, on Abril 12th, 2008 at 10:37 pm

    Juan Guillermo:
    Una de las lucas con mayir suerte que he gastado fue lo que me costó en una extraña liquidación en la U de Chile tu libro “El Mundial del 72″ que, además de lo genial, le pareció a mi hija, residente en Francia, “Este es el Papelucho para gente grande”.
    Te he seguido por ahí con poco método pero con suerte cuando conseguí, creo que por la misma luca, otra luca, por cierto, “Allende, la vieja y yo” (disculpa pero no me da el estómago para el nombre real), y bueno, ahora esta cosa sobre Guzmán.
    No me voy a sumar a la polémica solo para no alargarme pero quiero testimoniar mi aprecio por tu claridad, tu sentido común y el sentido humor de tus escritos, aunque no sea en el artículo en comento.
    Sólo quisiera aportar con la idea de que este es un país tan extraño, ridículo en tantos sentidos, extremista como el sólo para el lado que sea, capaz de creerse lo que se le antoja y ser parte de algunos records mundiales que llegan a dar vergüenza. Como la cosa de la píldora DDD cuya constitucionalidad se resuelve “por el apego a los valores personales de uno de los personajes que se supone debe resolver con criterios basados en la Constitución”, cosa que traigo a colación aprovechando que por ahí anduvo metido el personaje a memorializar.
    No sé, cuando esta cosa se construya, al final tiene un efecto de culatazo. Como el Memorial de Villa Grimaldi. Tiene otro nombre pero todos saben a qué/quien se debe.

  3. Alvaro said, on Julio 3rd, 2008 at 10:46 pm

    Es interesante que la gran mayoría de los que defienden a Guzmán lo hacen atacando a Allende, para luego usar el argumento -falaz por lo demás- que “si Allende es tan malo y tiene estatua, entonces Jaime Guzmán también”… en ese sentido hay reconocimiento tácito de que no se necesita que Jaime Guzmán sea bueno, de hecho podría ser malo, pero habiendo uno tan malo en la vereda del frente, califica… simplemente es una teoría del empate “monumental”. Por ahí se señala también que como Allende puede tener monumento si salió con apenas el 36%… bueno, Jaime Guzmán lo va a tener con el 17%
    (y con 2 senadores se llevó la vicepresidencia del senado). El argumento porcentual tampoco ayuda.

    A mi en lo personal no me gusta Allende ni Guzmán, pertenezco a una generación que nació en dictadura (sin comillas) y que lo que podamos saber del gobierno de Allende es “gracias” a lo que nos han contado, lo que por lo general es sesgado: o fue un soñador incomprendido y boicoteado o fue lo peor que le pudo pasar a este país. Sobre Guzmán puedo tener más idea, era adolescente cuando fue “elegido” senador y luego asesinado, y si bien pudo ser muy brillante e inteligente, estas características en si mismas no son valores, son solo condiciones: Einstein fue muy brillante, Hitler también, Nash es brillante, Napoleón también… sin juzgar a ninguno, creo que la brillantez no define lo valioso que fueron dichos personajes en la historia de la humanidad.

    En resumen, tal como el monumento de Allende causa división -y basta ver los posteos- el de Guzmán también lo hará. Para eso no hay que ser opositor o adepto a alguno de ambos personajes, solo hay que tener sentido común. Y no estoy de acuerdo con el monumento por los argumentos que se exponen en la columna.

    saludos,

    Alvaro

  4. Hector Salgado said, on Julio 6th, 2008 at 7:59 pm

    Soy un ex-preso político, exiliado el año 1976 y no he tenido el estomago para volver a Chile y convivir con cínicos, cobardes y “demócratas” de última hora.

    Cualquier chileno o chilena que justifique los crímenes de la dictadura es cómplice del periodo más oscuro en la historia de nuestro país. Mis cenizas llegaran a Chile algún día pero yo no volveré hasta que el último rasgo dictatorial sea borrado DE MI PAIS.

  5. Sergio said, on Julio 20th, 2008 at 1:41 pm

    Sin darnos cuenta, para nuestra fatalidad, todos tenemos un Jaime Guzmán en nuestras almas… si bien el dolor es un factor absolutamente condicionador, a veces también nos volvemos excluyentes…

  6. Sergio said, on Julio 20th, 2008 at 1:53 pm

    Dejemos que cada quien honre sus héroes, no da lo mismo, pero por lo menos es democrático!

  7. jgtejeda said, on Julio 20th, 2008 at 2:13 pm

    No es democrático honrar públicamente a la dictadura

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