LOVERS
UN POCO DE CLINIC
CAP
UN HOMBRE QUE NO GOZA
Epicuro fue, en el siglo III antes de nuestra era, el equivalente de Freud en el siglo XX, y la función social que cumplieron sus doctrinas tuvo una difusión similar. La tesis inicial de ambos es la misma: un hombre que no goza fabrica la enfermedad que lo consume. La angustia, añaden los dos, no es más que la libido sexual que flota, se vuelve contra sí misma e intoxica. (Pascal Quignard, El sexo y el espanto)
LA FABRICA: NUEVA PORTADA
PSYCHO-MAPPING EUROPE
aquí>>>>>>>>>>> por Jan Svenungsson. Fome en realidad, pero simpático.
DIES BILDNIS IST BEZAUBERND SCHÖN
Este retrato es mágicamente bello….de la Flauta Mágica, Mozart_________ lo mejor del loco es el traje. Si uno busca voz y corazón quizá sea preferible esta otra versión>>>>>>>>>>>>
PIENSA EN MÍ
IMPULSTANZ
la danza es algo muy extraño……………
LA CI DAREM LA MANO
Gran tonadilla de Wolfgang Amadeus ::::::::::: Dietrich Fischer-Dieskau, en sonoro alemán>>>>, Hvorostovsky & Fleming él de galán ruso y ella en plan gran dama…
AMADEUS
de Milos Forman >>>>>>>>>>>> ………….. la naturalidad artística, la cultura instalada, la envidia, la destrucción
MARION ÜDEMA
PAINTING AGAIN
NIJINSKI
LA ROCHEFOUCAULD 3: AUTORRETRATO
Soy de estatura mediana, porte suelto y bien proporcionado. Tengo la tez morena, pero bastante lisa, la frente elevada y de racioinal tamaño corriente, los ojos negros, pequeños y hundidos, y las cejas negras y tupidas, pero bien dibujadas. Muy difícil me sería decir cómo tengo la nariz, pues ni es chata ni aguileña, ni gruesa ni puntiaguda, al menos eso es lo que yo creo. Sólo sé que es más grande que pequeña, y que se prolonga en demasía hacia abajo. Tengo la boca grande y los labios bastante rojos de ordinario y ni bien ni mal dibujados. Tengos los dientes blancos y pasablemente bien ordenados….. Hay algo triste y orgulloso en mi expresión; esto hace pensar a la mayoría de la gente que son despreciativo, cuando no lo soy en absoluto. Tengo fácil el ademán, incluso demasiado y hasta el punto de hacer gestos al hablar…
Siempre me llamó la atención este texto donde el duque se describe minuciosamente a sí mismo, con algo de desapego y al mismo tiempo cuidando de hacerlo de manera cabal. Intenté, sin conseguirlo, escribir también un retrato de mí mismo…. pudiera ser un buen ejercicio para estudiantes de literatura.
OBAMA ES LA RED
Mientras el republicano McCain se confiesa un analfabeto digital, Obama contrató a Chris Hugues (uno de los fundadores de Facebook) para que se ocupara del sitio web del candidato. Hugues organizó un sitio ultramoderno, que permitió una multimillonaria recaudación hormiga de donaciones. Pero ahora un numeroso grupo de obamistas, dentro del sitio, le pide a Barack que no se derechice y mantenga su respeto inicial por las libertades ciudadanas. Más>>>>>>>>>>>>
VERDÚ, NO FICCIÓN
por Fernando Bogado (Suplemento Libros, diario Página 12, Buenos Aires) Toda época se define por el catálogo de vicios que redacta. Cigarrillos, drogas, sexo: los elementos pueden variar, pero siempre habrá algo prohibido que hable de los gustos, de la moral de su tiempo, de lo que las personas creen y, por sobre todo, de lo que esas mismas personas se jactan de haber leído: es imposible hablar de vicios sin hacer entrar por algún lado a la literatura, ya sea moralizante o decididamente perversa. Entre Dickens y Sade, entre el ensayo y una larga entrada de blog, entre la novela y el diario, No Ficción de Vicente Verdú se atreve a comenzar su “relato” desde el más reciente de los excesos actuales: la desintoxicación….MÁS>>>>>>>>>>>>>>>>>
GRITENME PIEDRAS DEL CAMPO
la mejor interpretación, para mí, es la de Flaco Jiménez… En su lugar y al trote de la vaca, la también entrañable de la Banda El Cerrito. Pura poesía:
Soy como el viento que corre
alrededor de este mundo;
ando entre muchos placeres,
pero no es mío ninguno.
Soy como pájaro en jaula,
preso y hundido en tu amor
y aunque la jaula sea de oro,
no deja de ser prisión.
Háblenme montes y valles,
grítenme piedras del campo;
cuándo habían visto en la vida,
querer como estoy queriendo,
llorar como estoy llorando,
morir como estoy muriendo.
A veces me siento un sol
y el mundo me importa nada;
luego despierto y me río,
soy mucho menos que nada.
ADOLORIDO
CIUDADES CLONES
Tratando de brillar y de diferenciarse, las grandes ciudades han terminado por ser unas iguales a las otras: mismas tiendas, mismas marcas, mismas zonas para el turismo, el ocio, las industrias o los barrios de vivienda. Francesc Muñoz, geógrafo español, tiene su teoría al respecto >>>>>>>>>>>>>>> La ciudad como parque temático, vacía de identidad local, territorio de zapping visual y banal. Es la urbanalización.
REVOLUCIONARIOS
Ingrid Betancourt, que fuera candidata a la presidencia de Colombia, ha sido rescatada de un secuestro que duraba ya seis años. Las “Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia” consideraban noble su propia causa y justificado el hecho de retener por la fuerza, cruelmente, a esta mujer. Causas nobles, acciones inhumanas, corrupción profunda de la acción política.
UTILIDAD DEL PREJUICIO
Más que leer seriamente le tomo el olor a los escritos de Edmund Burke, quizás sea una necesidad de encontrar un ambiente más conservador para mis actividades, y es que con los años se vuelve uno más circunspecto. Sobre el prejuicio, lejos de desecharlo, lo ensalza Burke como una suerte de sabiduría innata, un depósito personal de razón que la especie va acumulando con el tiempo: El prejuicio se puede aplicar inmediatamente caso necesario; hace que la mente emprenda previamente un firme curso de prudencia y virtud y no deja al hombre titubeante, escéptico, confuso e irresoluto en el momento de la decisión. El prejuicio convierte en hábito la virtud de un hombre y no en una serie de actos inconexos. Mediante prejuicios justos su deber se convierte en parte de su naturaleza. Introduce nuestro irlandés en esta última frase un matiz, el de “prejuicios justos” (just prejudice en la versión inglesa), en oposición a otros que serían injustos. ¿Cómo discernir entre los primeros y los segundos? No mediante otros prejuicios, sino mediante la razón, que Burke desprecia alegremente a lo largo del texto, confiando más bien en lo tradicional. Con todo, el apunte de Burke sobre el prejuicio es notable. En mucho de lo políticamente incorrecto anida una determinada sabiduría, y operan dispositivos que nos permiten entrar rápidamente en acción en caso de peligro. La desconfianza o el odio hacia los extranjeros o hacia otras razas se basa en antiguas guerras tribales, en la dificultad que suponen marcos culturales diferentes para la convivencia. Los prejuicios sexuales se cimentan en modos de protección de la especie, de los roles familiares agrarios, etc. Los prejuicios en contra de las ideas que, como el marxismo, el fascismo o incluso la democracia, aparecen súbitamente y nos encandilan nacen de un escepticismo hacia la igualdad. Notamos claramente que mientras hoy en día se establecen discursos de igualdad de género, o de derechos humanos, o de democracia, o de no discriminación, etc., sigue actuando en la sociedad un subterráneo de prejuicios. Así Barack Obama entra en la carrera electoral desafiando todos los prejuicios, pero una vez asentado como el favorito, recurre precisamente a los prejuicios para tener oportunidades de ganar la Presidencia: lo vemos con familias, con banderas, con empresarios, con militares, etc. Del mismo modo, el nacismo ejerce su fascinación como celebración radical del prejuicio, dándole características de festín carnívoro a esa sabiduría innata y sumergida a la que alude Burke. Y cuando, tras el experimento de Allende, cae sobre Chile el castigo dictatorial de Pinochet, muchos perciben con cierto alivio que el prejuicio finalmente ha hecho lo suyo y las cosas vuelven a su cauce de siempre: la historia muestra que la igualdad, la justicia social, el socialismo, son entelequias imposibles, y en dictadura no sólo se regresa a lo de siempre, sino que se castiga a los locos que desafiaron al prejuicio, procediéndose a exterminar sistemáticamente a quienes se levantaron contra la sabiduría innata de los hombres. El prejuicio asoma también en los hábitos cotidianos de muchos revolucionarios, que son innovadores en algunos aspectos pero que luego, al cesar los episodios históricos donde hacen de líderes del cambio, regresan mansamente a tratar a su madre, a sus hermanas, a sus vecinos, a sus mujeres, compartiendo con ellos los prejuicios de toda la vida.




















