GERENTE EN EL AIRE
Nuestras autoridades han decidido crear un nuevo cargo, el Gerente del Aire. Su misión, según nuestra Ministra de Medioambiente será “formar y funcionar en equipos multidisciplinarios en el área, así como proponer soportes técnicos y humanos para la gestión eficaz del sistema de pronóstico del aire”. Uno percibe que detrás de esta iniciativa hay de parte del Gobierno algún indicio de interés por las penosas relaciones que mantiene Santiago con su smog. Pero un mínimo de sensatez nos lleva a pensar que el pobre Gerente del Aire tiene poco destino. En efecto, su área de trabajo es “el aire de Santiago y otras grandes ciudades”, es decir trozos de aire muy distantes entre sí y cargados de partículas en cada caso locales. El error de tratar ministerialmente -es decir de manera nacional- problemas urbanos se vuelve a repetir. Las ciudades son organismos que deben encarar sus desafíos y problemas desde su propia organización, no a partir de burocracias estatales, y el que no exista un gobierno urbano en santiago es causa de nuestra impotencia para resolver todos los temas relevantes: contaminación, seguridad, belleza, transporte, inequidad…. El segundo absurdo es que se trate de un “gerente”, en circunstancias de que una ciudad no es una empresa, sino una comunidad humana de varios millones de ciudadanos, y este tipo de conglomerado se rige habitualmente no por las decisiones de un gerente o un directorio, sino por la acción política. Yo creo que el gerente está tan en el aire como la ministra y demás encargados del tema. Un aire contaminado, por cierto.
