CAMBIO INTELIGENCIA (QUE ME SOBRA) POR SEXO (QUE ME FALTA)
Coetzee es el demonio, un espíritu sin afectos, un escritor seco y al mismo tiempo capaz de tocar el alma de quien lo lee. Me ha impresionado sobre todo cuando habla de sí mismo, y en cambio me pierdo en algunas de sus novelas muy construidas (como una que tenía que ver con Dostoievski, con cosas rusas, que la dejé botada), y también me parecen un poco maniáticos sus ensayos. Sin embargo en Infancia, o en Juventud caí al suelo convertido en trozos. Después tuve que volverme a juntar. Empecé Diario de un mal año (gracias Pablo Dittborn por imprimirlo en Chile y lograr que valga 9 mil pesos y no 20 mil), y al comienzo era la sequedad típica y una intención de mezclar ensayo y novela. De pronto se me abrió el camino (sórdido, como siempre) del autor… es una historia comercial: yo te doy inteligencia y tú me me dejas tocarte el culo. Cambio inteligencia (que me sobra) por sexo (que me falta). La chica, que es toda cuerpo, comienza de a poco a ponerse intelectual. El viejo escritor, una piltrafa con los dientes arruinados y la chaqueta tiesa de mal olor, empieza a dominar la escena sin moverse de su sitio…. notable.


que me he quedado más que enganchada con la reseña.
creo que lo leeré…
saludos, guillermo!