HEATHER MILLS, VAGINA DENTATA

Izq., chica provista de vagina dentata, der, chica normal
Vagan los hombres inquietos por el mundo hasta que sienten el cálido olor de la hembra, y allí van ellos detrás, pese a ser a lo mejor muy fuertes, inteligentes, o poderosos: son seres que para seguir respirando necesitan de sintonía fina, de acogida, de un entorno suave. La entrada uterina es suavemente vellosa, carnalmente aromática y sus elasticidades o humedades suelen ser fatalmente atractivas. Algunos de aquellos labios mayores o menores, dice una leyenda, están provistos de dientes, configurando lo que se llama la vagina dentata. Pues bien, el ex beatle Paul McCartney, al que se le ha ido poniendo cara de bolso, ha sido atrapado por una de estas vaginas dentatas, perteneciente a una modelo llamada Heather Mills. Ella estuvo cuatro años casada con el multimillonario cantante y tras el juicio de divorcio consiguió del juez un masticón de 45 millones de euros, unos 70 millones de dólares. Antes de casarse la mujer tenía un departamento y aduce que perjudicó su carrera por acompañar esos cuatro años a McCartney, por lo cual recibirá una compensación que no se hubiera soñado ni en cuatro vidas sucesivas. Heather tiene prohibido, por el juicio, hablar públicamente de las intimidades de Paul, pero anuncia ahora que será su hermana quien cuente aquello con mucho detalle en la televisión norteamericana, en el marco de un nuevo negocio dentato. Las leyes de divorcio suponen por lo general que el hombre es el que perjudica a la mujer, y que ésta es la víctima. Muchas veces es así. Pero los legisladores y legisladoras, si bien toman en cuenta la tendencia masculina al machismo, la eventual violencia, irresponsabilidad y egoismo de los varones, no reparan adecuadamente en la existencia de vaginas dentatas.